La comunidad educativa del IES Néstor Almendros, en el municipio sevillano de Tomares, ha convocado una concentración a las puertas del centro para denunciar el deterioro de las condiciones de higiene que, según sostienen, se vive a diario en las instalaciones por la falta de personal de limpieza. La protesta está prevista para celebrarse durante la hora del recreo y surge tras el último consejo escolar, en el que se trasladó formalmente a la dirección la inquietud existente entre familias, alumnado y profesorado. Los organizadores aseguran que la situación se ha vuelto insostenible y reclaman una respuesta por parte de la administración educativa andaluza, de la que depende el instituto.
En un comunicado difundido por los convocantes, se alerta de la “suciedad que cada día se acumula en el centro” y del “peligro que ello conlleva para la salud”. La comunidad afirma observar “con perplejidad la degradación” que estaría sufriendo este instituto público, que en el pasado —recuerdan— fue un referente en Andalucía por la calidad de sus infraestructuras y medios para la enseñanza secundaria y la formación profesional. Ahora, denuncian, las aulas y patios se ven afectados por la acumulación de polvo y residuos, una situación que describen como incompatible con un entorno educativo adecuado.
El texto detalla además la dimensión del problema en cifras. En el edificio principal estudian alrededor de 1.300 alumnos y alumnas y, según la normativa citada por la comunidad educativa, correspondería contar con una persona de limpieza por cada 200 estudiantes, lo que supondría un total de seis. Sin embargo, indican que la Junta de Andalucía solo ha asignado cinco plazas y que, en la práctica, actualmente trabajan únicamente tres personas para todo el centro. Durante varios meses, añaden, la situación llegó a ser aún más crítica, al quedar una sola trabajadora encargada de todas las dependencias.
Condiciones impropias de un servicio público
La dirección del instituto y la asociación de madres y padres (AMPA) habrían solicitado en reiteradas ocasiones el refuerzo de personal, “sin obtener ninguna respuesta”, según señalan. Mientras tanto, alumnado, docentes y trabajadores del centro aseguran acudir cada día a sus puestos “resistiendo” unas condiciones que consideran impropias de un servicio público. En el comunicado se subraya que la imagen y la higiene influyen directamente en el desarrollo del trabajo educativo y se advierte también de las posibles consecuencias sanitarias que podrían derivarse de esta situación.
Ante este escenario, los convocantes han hecho un llamamiento al profesorado, al personal de limpieza y al personal administrativo para que participen en la concentración prevista en la entrada principal del instituto durante el recreo. El objetivo es “expresar el malestar” colectivo y dejar constancia de la protesta mediante una fotografía junto a una pancarta, así como difundir posteriormente un comunicado que dé visibilidad al problema y presione a la administración para que actúe.
“El Néstor Almendros es nuestra casa”, concluye el texto, en el que la comunidad educativa insiste en su deseo de poder desarrollar la actividad diaria “en condiciones dignas”. Con esta movilización, esperan que las autoridades competentes atiendan sus reclamaciones y adopten medidas que garanticen la limpieza y la salubridad en el centro.


