Grazalema renace en primavera: ganadores de las sopas cocías y reabre un supermercado muy querido tras 41 días

El concurso de Sopas Cocías de Benamahoma corona a José Romero y Grazalema recupera pulso tras los estragos de las borrascas: calles reabiertas, el Ayuntamiento en obras y el Eroski de vuelta

Convivencia con motivo del concurso de Sopas Cocías de Benamahoma, el mejor síntoma de que Grazalema ha vuelto a la normalidad por primavera.
23 de marzo de 2026 a las 06:40h

La sierra gaditana tuvo este pasado fin de semana un motivo para sonreír. Benamahoma, entidad local autónoma del municipio de Grazalema, acogió una nueva edición de su tradicional concurso de Sopas Cocías, un evento gastronómico que reunió a vecinos y visitantes en torno a uno de los platos más arraigados de la cultura de la Sierra de Cádiz. La jornada combinó gastronomía, música y buen ambiente en lo que los organizadores describieron en las redes sociales como "un día estupendo" de convivencia y gastronomía tradicional.

El certamen, que cada año despierta gran expectación entre los amantes de esta receta tradicional, dejó un palmarés muy claro. José Romero, vecino de Espera, repitió título y se alzó con el primer premio, consolidándose como uno de los mejores intérpretes de este plato. El segundo puesto fue para Juan Carlos Fernández, natural de El Huerto, mientras que el tercer galardón recayó en su convecino Evaristo Salguero. En una categoría especial, Cayetana Román se llevó el reconocimiento a la mejor presentación del plato.

Un concurso que reúne a la comunidad serrana

Desde la organización se quisieron destacar las muestras de participación y afecto recibidas. "Gracias a todos los participantes y a todos los que habéis venido a disfrutar con nosotros, de la gastronomía, de la música y de un día estupendo en Benamahoma", señalaron en su mensaje de agradecimiento. Una celebración que, más allá de los premios, sirvió como punto de encuentro para una comarca que lleva semanas trabajando para recuperar su día a día.

Y es que el contexto que rodea a estas fiestas no es menor. Grazalema vivió en febrero uno de los episodios más duros de su historia reciente, cuando un intenso tren de borrascas obligó al desalojo de todo el pueblo. Semanas después, la localidad avanza hacia la normalidad con pasos concretos y visibles. El pasado viernes quedó abierta al tráfico y al tránsito de personas la calle Doctor Mateos Gago, una de las vías afectadas, con garantías de seguridad para su uso.

Reapertura del Eroski de Grazalema.

El tren de borrascas deja huella en el Ayuntamiento

Uno de los edificios más golpeados por las borrascas fue precisamente la Casa Consistorial de Grazalema. El agua inutilizó la zona de Atención Ciudadana y varios despachos, levantó y destrozó la solería, dañó buena parte de la instalación eléctrica y provocó además problemas en el tejado, humedades en distintas zonas del inmueble y otros desperfectos de consideración. Ahora, con la calle recuperada, ha arrancado ya la rehabilitación de la planta baja del Ayuntamiento.

Las obras requerirán varios meses de trabajo, pero desde el Consistorio, que dirige Carlos Javier García, trasladaron un mensaje de determinación: "Ya estamos en marcha para hacerla posible y devolver la normalidad también cuanto antes a este edificio municipal". Una señal de que la maquinaria institucional, pese a los daños sufridos, no se ha detenido.

Obras en el Ayuntamiento de Grazalema, esta pasada semana en su arranque.

Otro de los momentos más celebrados por los vecinos y vecinas del pueblo —y también por los visitantes— llegó el pasado martes, cuando reabrió el Eroski de Grazalema, un supermercado al que los propios trabajadores calificaron de "muy querido en el pueblo". Tras 41 días cerrado, el establecimiento quiso ser el propio equipo quien relatara lo vivido: "Han sido días complicados, muy complicados, y aunque aún nos quede mucho trabajo para volver a la normalidad, volvemos a abrir nuestras puertas".

En su mensaje de reapertura, los responsables del Eroski de Grazalema, encabezado por Antonio Borrego, expresaron su gratitud a quienes les tendieron la mano desde aquel "fatídico 4 de febrero" y lanzaron un llamamiento directo a la solidaridad local: "Queremos animar a todos los que nos leen a volver a Grazalema, un pueblo más seguro si cabe". Y a sus vecinos, un mensaje de unidad: "Os animamos a seguir caminando todos a una, a seguir apoyándonos, a apoyar todos los sectores de Grazalema y, en nuestro caso, apoyo al comercio local".

Grazalema y su entorno más cercano muestran así una imagen de resiliencia serrana: la de una comunidad que, entre sopas cocías y reconstrucciones en marcha y reaperturas, no renuncia a recobrar en primavera la ansiada normalidad tras un invierno especialmente duro.

 

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P. S. M.

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