El experto de la UCA que explica qué ocurre en Grazalema y en Jimena: "Induce a pensar que es el mismo fenómeno"

El investigador Santiago García califica como "prudente" la decisión de la Junta de desalojar, pero rechaza el alarmismo

Santiago García, investigador de la UCA.
Santiago García, investigador de la UCA.
06 de febrero de 2026 a las 16:45h

El director del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Cádiz, Santiago García, ha analizado la situación que vive Grazalema tras el desalojo total del municipio por las inundaciones asociadas a la borrasca Leonardo, y ha respaldado la actuación de la Junta de Andalucía, calificándola de “prudente” y basada en el principio de precaución.

Según el hidrogeólogo, el principal riesgo en estos momentos no es un gran seísmo, sino que “el terreno se hunda de manera desigual” como consecuencia de la alteración del equilibrio interno del subsuelo. García explica que en la Sierra de Grazalema una parte muy importante de la lluvia se infiltra en las calizas altamente permeables, recargando de forma intensa los acuíferos. En los últimos diez días, ha caído una cantidad de agua excepcional, cercana a los 1.500 litros por metro cuadrado, lo que ha provocado que los acuíferos estén prácticamente llenos.

"La situación actual de los acuíferos en Grazalema, podríamos resumirlo en que están muy llenos, han almacenado mucha agua como consecuencia de la recarga intensa y concentrada en el tiempo que se ha producido en los últimos 10 días. Durante este último periodo, prácticamente la lluvia ha sido 1.500 litros por metro cuadrado, eso significa que la mayor parte de esa lluvia se ha infiltrado en las rocas permeables, ha circulado verticalmente hasta alcanzar la zona saturada o la zona de roca llena de agua, y ese volumen de roca lleno ha ido aumentando, ha ido ascendiendo el nivel de llenado, de manera que prácticamente ha alcanzado la localidad de Grazalema", señala este experto.

La complicada situación de Grazalema.
La situación de Grazalema. ROMÁN RÍOS / EFE

Este proceso ha elevado el nivel de saturación hasta alcanzar la cota de la propia localidad, generando surgencias nuevas, reventaderos y una presión interna que puede provocar micro movimientos del terreno. García aclara que estos fenómenos no deben considerarse seísmos como tal, sino pequeños reajustes del terreno debidos al peso del agua almacenada, un efecto comparable al que se produce durante el llenado de una gran presa.

En este contexto, el experto considera que los ruidos “como explosiones” escuchados por los vecinos pueden estar relacionados con desprendimientos internos en cavidades del subsuelo. Un fenómeno similar, añade, al que se está observando en Jimena y que estaría vinculado al mismo proceso de recarga rápida del acuífero.

Pese a la gravedad de la situación, García lanza un mensaje de calma. Subraya que se trata de un episodio extraordinario y poco frecuente y que, cuando cesen las lluvias, los acuíferos comenzarán a vaciarse por los manantiales. "Yo no sería alarmista, sino todo lo contrario, considero que la administración ha obrado basándose en el principio de precaución porque prevalece, digamos, el salvaguardar la integridad y la seguridad de las personas y en ese sentido pues no puedo más que apoyar este tipo de iniciativa o de actuaciones de la administración, aunque sé que para los afectados son unos días complicados, pero yo pienso que cuando pasen poquitos días desde que cesen las lluvias se va a recuperar la situación anterior y no se incrementará el riesgo respecto del que había antes".

Por ello, apoya la evacuación preventiva ordenada por la Junta, anunciada por Juanma Moreno, como una medida “sensata” para preservar la seguridad de las personas, aunque reconoce que son días complicados para los cerca de 1.500 vecinos desalojados, acogidos en Ronda.

Investigadores del CSIC

A esta situación se suma desde este viernes la intervención del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que ha activado su Grupo de Asesoramiento de Desastres y Emergencias (GADE) a petición de la Junta de Andalucía. El organismo, adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, ha desplazado a personal experto a las zonas afectadas por las intensas lluvias en Andalucía con el objetivo de prestar asesoramiento científico-técnico ante la situación que vive Grazalema.

En concreto, investigadores e investigadoras del Instituto Geológico y Minero de España desarrollan desde este jueves trabajos de hidrogeología y análisis de riesgos asociados a movimientos del terreno. El GADE está integrado por personal técnico e investigador especializado que está analizando sobre el terreno el estado del acuífero de Grazalema, así como por especialistas en riesgos geológicos, desplazados desde las unidades territoriales de Sevilla, Granada y Madrid. La actuación está liderada por la coordinadora de Emergencias del CSIC, Inés Galindo, y el coordinador del GADE, Juan Carlos García.

Investigadores del CSIC en Grazalema.
Investigadores del CSIC en Grazalema.

Esta activación responde a una solicitud expresa de la administración autonómica y supone la segunda vez que se pone en marcha el Protocolo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias (PADE) en lo que va de año, tras un episodio de contaminación marina en Las Palmas de Gran Canaria. El PADE, aprobado en abril de 2024, es una herramienta creada para agilizar la intervención del CSIC como asesor científico en situaciones de emergencia y forma parte de la estrategia del organismo para poner la evidencia científica al servicio de las políticas públicas.

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Pablo Fdez. Quintanilla

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