La ayuda a domicilio se enfrenta a un problema que va más allá de las listas de espera y los retrasos administrativos. La falta de profesionales para atender un servicio esencial para las personas dependientes está dificultando la incorporación de nuevos usuarios en Puerto Real y en otros municipios de la Bahía de Cádiz, donde los ayuntamientos comparten las dificultades para encontrar auxiliares que cubran una demanda cada vez mayor.
En Puerto Real, esa falta de personal ha contribuido a que el servicio acumule actualmente un retraso de alrededor de ocho meses respecto a las resoluciones de dependencia. El Ayuntamiento prevé que durante septiembre queden completadas las altas pendientes correspondientes al último trimestre de 2025, mientras que después tendrá que comenzar a atender las resoluciones acumuladas desde enero de 2026.
La concejala de Servicios Sociales, Lorena Díaz, reconoce que la escasez de profesionales ha sido uno de los principales problemas para responder a todas las nuevas incorporaciones. “Sí es verdad que existe un problema de personal, de déficit de personal”, explica la edil, que sitúa esta situación dentro de una dificultad que, según asegura, también afecta a otros municipios del entorno.
“No es que sea un problema de Puerto Real”, sostiene Díaz, quien cita los casos de San Fernando, Chiclana, Rota y Jerez como localidades que, según afirma, atraviesan dificultades similares. El problema, señala, es la falta de personal cualificado y la escasa disposición de trabajadores para incorporarse a un sector que considera especialmente exigente.
Una profesión poco valorada
La propia concejala apunta directamente a las condiciones de una profesión que, a su juicio, no está suficientemente valorada. “Es una profesión muy difícil, muy compleja, muy dura y es verdad que no se paga lo que se debería pagar”, afirma. Díaz considera que esa realidad está detrás de la dificultad para cubrir las plazas y de la falta de mano de obra que afrontan los servicios de ayuda a domicilio.
En el caso de Puerto Real, el Ayuntamiento tiene además un margen limitado para mejorar la financiación del servicio. El Consistorio está sujeto a un plan de ajuste y, según explica la concejala, no puede realizar una aportación económica extra. “Nos tenemos que ajustar al precio de la Junta de Andalucía, que además es quien tiene la competencia y es quien tiene que aumentar el precio de la hora”, señala.
La situación se ha producido, además, en pleno proceso de adaptación al modelo municipalizado. Puerto Real decidió asumir directamente la gestión de la ayuda a domicilio con el objetivo de mejorar el servicio, una decisión que Díaz defiende pese a las dificultades actuales. Desde la municipalización y la gestión por parte de GEN, explica, el servicio ha aumentado un 20%, un crecimiento que ha obligado al Ayuntamiento a hacer frente a un mayor volumen de altas.
Mayor resolución por parte de la Junta
“Nos cuesta hacerle frente a todas las altas”, reconoce la responsable de Servicios Sociales. La municipalización ha coincidido, además, con un cambio en el sistema de dependencia de la Junta de Andalucía, que ahora resuelve con mayor rapidez y traslada antes a los ayuntamientos la responsabilidad de gestionar las nuevas incorporaciones. “Se nos atraganta un poco” la combinación de ese incremento de la demanda y el nuevo funcionamiento del sistema, admite Díaz, aunque insiste en que el Ayuntamiento está avanzando en su adaptación.
Para aliviar la falta de profesionales, Puerto Real ha impulsado cursos gratuitos y mantiene abierta de forma permanente la bolsa de empleo de ayuda a domicilio. El pasado año se ofertaron 25 plazas de formación y este curso se han sumado otras 25 financiadas por el Ayuntamiento y 25 más por GEN. Sin embargo, la dificultad para atraer nuevos trabajadores persiste. “Nos ha costado muchísimo completar las 50 plazas”, advierte Díaz, incluso cuando se trata de una formación gratuita vinculada a la posibilidad de acceder posteriormente a un empleo.
La incorporación durante el verano de personas formadas en el curso municipal permitió, según la concejala, cubrir las vacaciones de las auxiliares y avanzar en las altas pendientes. En agosto se dieron de alta alrededor de 1.100 horas y para septiembre estaban previstas otras 400, aunque estas cifras incluyen también ampliaciones de horas para usuarios que ya recibían el servicio y no únicamente nuevas incorporaciones.
Pese a los retrasos y a la falta de personal, el Ayuntamiento defiende la municipalización como un paso adelante. Díaz asegura que el cambio ha permitido mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras y mantener un mayor control sobre el servicio.
“Para nada nos arrepentimos”, sostiene la concejala, que considera que tanto los usuarios como las auxiliares han salido beneficiados del nuevo modelo, aunque reconoce que el Ayuntamiento todavía tiene que superar el periodo de adaptación a una demanda creciente y a una escasez de trabajadores que se extiende por buena parte de la Bahía de Cádiz.
La ayuda a domicilio se enfrenta a un problema que va más allá de las listas de espera y los retrasos administrativos. La falta de profesionales para atender un servicio esencial para las personas dependientes está dificultando la incorporación de nuevos usuarios en Puerto Real y en otros municipios de la Bahía de Cádiz, donde los ayuntamientos comparten las dificultades para encontrar auxiliares que cubran una demanda cada vez mayor.
En Puerto Real, esa falta de personal ha contribuido a que el servicio acumule actualmente un retraso de alrededor de ocho meses respecto a las resoluciones de dependencia. El Ayuntamiento prevé que durante septiembre queden completadas las altas pendientes correspondientes al último trimestre de 2025, mientras que después tendrá que comenzar a atender las resoluciones acumuladas desde enero de 2026.
La concejala de Servicios Sociales, Lorena Díaz, reconoce que la escasez de profesionales ha sido uno de los principales problemas para responder a todas las nuevas incorporaciones. “Sí es verdad que existe un problema de personal, de déficit de personal”, explica la edil, que sitúa esta situación dentro de una dificultad que, según asegura, también afecta a otros municipios del entorno.
“No es que sea un problema de Puerto Real”, sostiene Díaz, quien cita los casos de San Fernando, Chiclana, Rota y Jerez como localidades que, según afirma, atraviesan dificultades similares. El problema, señala, es la falta de personal cualificado y la escasa disposición de trabajadores para incorporarse a un sector que considera especialmente exigente.
Una profesión poco valorada
La propia concejala apunta directamente a las condiciones de una profesión que, a su juicio, no está suficientemente valorada. “Es una profesión muy difícil, muy compleja, muy dura y es verdad que no se paga lo que se debería pagar”, afirma. Díaz considera que esa realidad está detrás de la dificultad para cubrir las plazas y de la falta de mano de obra que afrontan los servicios de ayuda a domicilio.
En el caso de Puerto Real, el Ayuntamiento tiene además un margen limitado para mejorar la financiación del servicio. El Consistorio está sujeto a un plan de ajuste y, según explica la concejala, no puede realizar una aportación económica extra. “Nos tenemos que ajustar al precio de la Junta de Andalucía, que además es quien tiene la competencia y es quien tiene que aumentar el precio de la hora”, señala.
La situación se ha producido, además, en pleno proceso de adaptación al modelo municipalizado. Puerto Real decidió asumir directamente la gestión de la ayuda a domicilio con el objetivo de mejorar el servicio, una decisión que Díaz defiende pese a las dificultades actuales. Desde la municipalización y la gestión por parte de GEN, explica, el servicio ha aumentado un 20%, un crecimiento que ha obligado al Ayuntamiento a hacer frente a un mayor volumen de altas.
Mayor resolución por parte de la Junta
“Nos cuesta hacerle frente a todas las altas”, reconoce la responsable de Servicios Sociales. La municipalización ha coincidido, además, con un cambio en el sistema de dependencia de la Junta de Andalucía, que ahora resuelve con mayor rapidez y traslada antes a los ayuntamientos la responsabilidad de gestionar las nuevas incorporaciones. “Se nos atraganta un poco” la combinación de ese incremento de la demanda y el nuevo funcionamiento del sistema, admite Díaz, aunque insiste en que el Ayuntamiento está avanzando en su adaptación.
Para aliviar la falta de profesionales, Puerto Real ha impulsado cursos gratuitos y mantiene abierta de forma permanente la bolsa de empleo de ayuda a domicilio. El pasado año se ofertaron 25 plazas de formación y este curso se han sumado otras 25 financiadas por el Ayuntamiento y 25 más por GEN. Sin embargo, la dificultad para atraer nuevos trabajadores persiste. “Nos ha costado muchísimo completar las 50 plazas”, advierte Díaz, incluso cuando se trata de una formación gratuita vinculada a la posibilidad de acceder posteriormente a un empleo.
La incorporación durante el verano de personas formadas en el curso municipal permitió, según la concejala, cubrir las vacaciones de las auxiliares y avanzar en las altas pendientes. En agosto se dieron de alta alrededor de 1.100 horas y para septiembre estaban previstas otras 400, aunque estas cifras incluyen también ampliaciones de horas para usuarios que ya recibían el servicio y no únicamente nuevas incorporaciones.
Pese a los retrasos y a la falta de personal, el Ayuntamiento defiende la municipalización como un paso adelante. Díaz asegura que el cambio ha permitido mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras y mantener un mayor control sobre el servicio.
“Para nada nos arrepentimos”, sostiene la concejala, que considera que tanto los usuarios como las auxiliares han salido beneficiados del nuevo modelo, aunque reconoce que el Ayuntamiento todavía tiene que superar el periodo de adaptación a una demanda creciente y a una escasez de trabajadores que se extiende por buena parte de la Bahía de Cádiz.
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