Manuel Barber y Jesús Galván han puesto fin este martes a su protesta en lo alto de la grúa del astillero de Navantia en San Fernando, donde llevaban 28 días denunciando la existencia de listas negras que les impiden trabajar en la Bahía de Cádiz desde hace seis años por su actividad sindical en la Coordinadora de Trabajadores del Metal. Una orden judicial ha sido la que ha precipitado el desenlace, aunque los propios trabajadores lo enmarcan como una victoria parcial en una batalla que, aseguran, continúa.
La subdelegada del Gobierno en Cádiz, Blanca Flores, ha explicado que la presencia policial en el desalojo tenía como único objetivo garantizar el cumplimiento del mandato judicial. "En ningún momento han tenido que intervenir, ya que ellos dos, tras conversación con su abogada, han bajado de la misma", ha señalado Flores, subrayando así que el desalojo se produjo de forma pacífica y voluntaria por parte de los dos soldadores.
"Hemos plantado una batalla durante 28 días"
Manuel Barber ha reivindicado el alcance de lo conseguido durante casi un mes en lo alto de la grúa. "Nosotros sentimos una victoria porque hemos plantado una batalla durante 28 días. Hemos conseguido que las listas negras resuenen en todo el Estado español y fuera. Esta lucha se tiene que culminar, ahora la vamos a pelear aquí abajo", ha declarado a lavozdelsur.es.
Manuel ha subrayado además que la Inspección de Trabajo tiene ya toda la documentación enviada durante la protesta y que las pesquisas apuntan en la dirección que los trabajadores llevan años denunciando. "El inspector de trabajo que está aquí investigando el tema de Navantia en San Fernando ya dice que hay muchos indicios. Hay listas negras y está clarísimo", ha afirmado.
Ha querido también extender el alcance simbólico de su protesta más allá del astillero: "Esto no es una batalla de Jesús y Manuel, es una batalla de toda la clase trabajadora de todo el Estado español. Las listas negras no las sufrimos solo aquí en Navantia; las pueden sufrir en el bar de enfrente de mi casa".
Jesús Galván carga contra empresa y comités
Jesús Galván, por su parte, ha arrancado su valoración con un agradecimiento emocionado a quienes les han acompañado durante estas cuatro semanas. "Quiero dar las gracias a cada gesto tan bonito de compañeros que nos han dado una fuerza cada día, levantando el puño cada vez que pasaban por la grúa", ha dicho, para añadir a continuación un recordatorio solidario: "No nos podemos olvidar de cinco, en este caso ya cuatro, mineros que siguen a 300 metros de profundidad luchando porque se les pague unos salarios y unas pagas extras que se les deben. La lucha obrera está más viva que nunca".
Galván también ha cargado con dureza contra los responsables de que la situación haya llegado a este extremo. "No se debería haber llegado hasta aquí. Vernos en esta tesitura ha sido por las nefastas acciones de un Gobierno, de unos comités y también de una empresa pública, que todavía tiene más gravedad", ha afirmado. Y ha lanzado una última reflexión sobre lo que implica el desalojo judicial: "Si nos han bajado, se están retratando de cómo practican estas formas con simples trabajadores que piden un trabajo digno".



