"La gestión justa en el sector naval haría que más de 2.000 gaditanos tuvieran trabajo todo el año"

La Coordinadora de Trabajadores del Metal de la Bahía de Cádiz critica los premios concedidos a subcontratas que "no son generadoras de empleo"

Manifestación de los astilleros gaditanos en Puerto Real. FOTO: MANU GARCÍA.
Manifestación de los astilleros gaditanos en Puerto Real. FOTO: MANU GARCÍA. Autor: Manu García

"¡El metal está de enhorabuena! ¡Y doblemente! Cuando nos hemos enterado de que la mejor empresa ha sido Coasa nos ha roto todos los esquemas. Teníamos prevista denunciarla por incumplimientos varios... ¿y ahora qué? Desde luego que no damos una”, aseguran con sorna desde la Coordinadora de Trabajadores del Metal de la Bahía de Cádiz. La CTM se refiere al Premio Pyme del año 2020 de la provincia de Cádiz, que organizan y otorgan las Cámaras de Comercio de Cádiz, Campo de Gibraltar y Jerez.

Coasa, una compañía de construcciones del sector naval con sede en Puerto Real, y Blue Parrot Offshore, que consiguió uno de los accésits, el de la categoría de Internacionalización, han “tocado la fibra” de la organización de trabajadores del metal, que se queja de que subcontratas como esta "no son generadoras de empleo, sino intermediarias entre Navantia y el trabajador". "Lo importante no es cómo se llame la empresa, lo importante somos los trabajadores que reparamos o construimos barcos, con independencia de lo que ponga en el mono", expresan desde la Coordinadora de Trabajadores del Metal.

La organización explica que "Coasa presta su servicio sobre todo a Navantia; entre las cláusulas de Navantia para poder trabajar para ella está que las subcontratas no tengan un porcentaje muy alto de facturación con Navantia, tienen que diversificar su faena; pero lo incumplen". La CTM reseña que estos trabajos "se contratan por lo que en Astilleros se llama administración; es decir, Navantia paga las horas trabajadas a un precio acordado. Como esto se podría considerar cesión ilegal de trabajadores, tienen su sistema para maquillar este tipo de contratación, así Navantia consigue externalizar sus gruistas y marineros, que se deberían de hacer con contrataciones directas, y Coasa se queda con su parte del botín como mero intermediario".

La Coordinadora de Trabajadores del Metal apunta que las subcontratas "no sólo no generan, sino que minimizan la escasa carga de trabajo. Es decir, en Cádiz se premia a la empresa que al incumplir no da trabajo, resta". "Mientras los trabajadores nos manifestamos por la carga de trabajo —agrega—, los empresarios destruyen puestos de trabajo minimizando lo poco que llega a nuestros astilleros". "La pyme del año ha sido una ETT camuflada que ni genera empleo ni cumple con la Ley", considera la CTM, quien señala que la empresa "con la gran cantidad de horas extras que se hacen incumple el convenio, se carga un turno y minimiza la carga de trabajo", y además, "tiene menos trabajadores fijos de los que marca la Ley".

"La gestión justa e inteligente de la carga de trabajo, independientemente de su volumen, haría que más de 2.000 trabajadores tuvieran trabajo todo el año, pero no os da la gana coordinaros y poner solución a una ilegalidad mantenida durante décadas en la capital del paro", apunta la CTM, en referencia a los políticos locales, autonómicos y nacionales. "La división de los trabajadores en cientos de pymes, al menos en el sector naval de la Bahía, empobrece, eventualiza, divide y desampara a los trabajadores. De ninguna de las maneras enriquecen a nuestra tierra, nos lastran y nos expulsan de nuestra casas. O se contrata directamente o se expulsa a las subcontratas que cometen ilegalidades continuas", solicita.

El premio a Blue Parrot también es criticado por la organización de empleados del metal, que recuerda las condiciones ofrecidas por la empresa durante la reparación del crucero Carnival Triumph: doce horas de trabajo diarias por 60 euros la jornada, a 5,83 euros la hora. "Con una sola oferta incumplió convenio, Estatuto y Ley de Prevención de Riesgos Laborales", reseñan desde la CTM, y remata: "Se prohibió a la Inspección de Trabajo subir al barco porque no tenía bandera española para que corroborara la denuncia de la CTM de que había personal extranjero trabajando sin documentación y en condiciones de semi esclavitud". 

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído