Los vecinos, que denuncian falta de seguridad ante el turismo masivo, inician una campaña de recogida de firmas para que se dote al municipio de más efectivos policiales.

Las consecuencias de un turismo masivo se están haciendo cada vez más patente en determinadas poblaciones gaditanas que llevan años siendo líderes del sector de la provincia. Este es el caso de Conil, el municipio invernal de 20.000 habitantes, que en verano se convierte en un monstruo que alberga más del triple o cuádruple con la llegada de turistas. Un turismo que le ha hecho vivir con alegría en estos años de crisis económica, pero que, precisamente esta crisis, le hace no poder controlar a los miles de visitantes de tal manera que garantice la seguridad para sus vecinos.

Desde hace unas semanas el Conil ciudadano ha dicho “basta”. Y lo ha hecho harto de ver cómo es imposible conciliar el sueño por las movidas que a las tantas de la mañana se dan en un tipo de turista “que mucho daño hace al municipio”. Así se expresa Cristóbal Olmedo, uno de los portavoces de la plataforma Conil Anti ruido, que se ha creado tras las reuniones de un grupo de vecinos y que tiene como fin común el lema “Conil para disfrutarlo, no para destrozarlo”. En una de las últimas reuniones y, tras ver un informe de la Policía Local, entendieron que el problema de los disturbios de los “gamberros de turno”, se podría solucionar con más presencia policial en las calles. Sin embargo, se toparon con un reparo que les puso el Consistorio: la imposibilidad por la Ley de Presupuestos.

Un freno que, como indica la delegada de Turismo, Pepa Amado, viene impuesto desde el Gobierno central, “somos un municipio saneado por lo que tenemos posibilidad de contratar a quince policías más, pero no nos dejan por la ley presupuestaria”. Desde el Ayuntamiento dejan claro que en el momento que dieran permiso para ello  “estaría dispuesto a contratar de manera inmediata a una media de 15 o 20 policías”, pero de momento tienen que estar con “horas extras a los efectivos actuales, una medida de carácter provisional que necesita de una solución definitiva”. No solo piden policías, ya que se necesita mucho más personal para atender a todos los visitantes, como es el caso de más médicos en la zona.

Recogida de firmas

La plataforma, por su parte, ha iniciado este miércoles una campaña de recogida de firmas para que se amplíe la plantilla policial y, por otro lado, instando a subdelegación del Gobierno a que haya un refuerzo con miembros de la Guardia Civil en la zona. En este sentido, el propio subdelegado, Agustín Muñoz, se reunió a principios de semana con la Asociación de Empresarios, con el fin de abordar la situación de la Seguridad Ciudadana en el término municipal. Su respuesta fue que Conil "es un municipio seguro". “Gracias al trabajo preventivo se están dando unos índices de seguridad buenos”, subrayó Muñoz.

Desde hace un tiempo, el Consistorio está llevando a cabo una serie de medidas para de alguna forma controlar el turismo de masas. Amén de querer ampliar la plantilla, también se realizan, como indica Pepa Amado, medidas concretas como el control de aforos en determinados locales, con requerimiento a la Policía Nacional; la no permisibilidad de beber en la calle, de lo que se encarga la Policía Local haciendo cumplir una ordenanza al respecto. “Con los medios que disponemos intentamos controlar que la compatibilidad de la persona que viene a divertirse, con la persona que está descansando se lleve de la mejor forma posible”, como la edil.

Una medida muy concreta pero que fue un clamor vecinal, ha sido la eliminación de la lanzadera de autobuses hacia la conocida discoteca de ‘El Cortijo del lomo’. “A las tantas de la mañana se bajan del autobús y empezaban a romper todo lo que encontraba a su paso”, denuncia Olmedo. Sin embargo, para el subdelegado2 del Gobierno, esto supone desde el punto de vista de la seguridad vial “un riesgo objetivo del incremento de accidentes para peatones y vehículos”.

Alquileres turísticos

Otra de las medidas se realiza con motivo de las denominadas viviendas de uso turístico. En este sentido, Olmedo desde la plataforma también pone el dedo en la llaga, denunciando que los visitantes “vienen en masa, hacinados en pequeños pisos y sin respetar las normas básicas de convivencia”. Con este asunto ya se puso la delegación de Turismo manos a la obra, que, junto con la delegación provincial, abrieron cauces de colaboración para “poder actuar de una manera efectiva contra los ruidos que se producen en verano” en las citadas viviendas.

Esta medida conlleva un protocolo a través del cual la  Policía acudiría a la incidencia que le sea notificada por vecinos molestos por los ruidos, y el Registro de Turismo donde figuran aspectos tales como el número de plazas de las que dispone ese alojamiento. Caso de incumplirse aspectos como este, alojando por ejemplo a más personas de las plazas que tienen declaradas, la Delegación abriría expediente sancionador a el/la propietario/a, con independencia de las posibles sanciones en las que pudieran incurrir los causantes de los desórdenes. Amado también lamenta que la “magnificación” de este asunto se deba al “partidismo” de los grupos de la oposición, suponiendo “una irresponsabilidad y un daño para el municipio”.  

Conil es el segundo municipio a nivel de plazas turísticas y este pasado a mes ha sido el municipio de la provincia con mayor porcentaje ocupación hotelera. Este “tesoro” lo conocen muy bien los vecinos que, viendo lo que ocurre en otras ciudades con el fenómeno de la turistificación, quieren poner ya los medios necesarios para que los problemas no vayan a más y se convierte en incontrolable. “No estamos en contra del turismo, puesto que todos vivimos directa o indirectamente de ello, pero no a cualquier precio”, entienden los vecinos. Conil es el ejemplo de municipio que sabe el turismo que quiere y cómo lo quiere.  

Archivado en:

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído