La Cámara de Cuentas ha aprobado las directrices técnicas para fiscalizar el remanente de tesorería y la gestión de los recursos humanos del Ayuntamiento de Chiclana de la Frontera. El trabajo se dividirá en una auditoría financiera y otra de cumplimiento, ambas centradas en el ejercicio 2025.
Según ha explicado el organismo en una nota, la actuación da continuidad a la revisión de municipios con una población de derecho próxima a los 100.000 habitantes que no han sido objeto de una fiscalización específica en los últimos años.
Qué se revisará en las cuentas municipales
La auditoría financiera examinará el remanente de tesorería, que la Cámara de Cuentas considera la magnitud más relevante de la Cuenta General. La revisión incluirá los controles internos de tesorería, intervención y contabilidad, así como los fondos líquidos del Ayuntamiento.
También se comprobarán los derechos pendientes de cobro y las obligaciones pendientes de pago, tanto presupuestarios como no presupuestarios, del ejercicio corriente y de ejercicios cerrados. El examen abarcará los ingresos y pagos pendientes de aplicación, la dotación para saldos de dudoso cobro y los gastos con financiación afectada.
Contratación, selección y retribuciones del personal
La segunda auditoría examinará los controles internos del área de personal y los instrumentos con los que el Ayuntamiento organiza sus recursos humanos. Entre ellos figuran la relación de puestos de trabajo, el catálogo de puestos, la plantilla presupuestaria y el anexo de personal.
La Cámara revisará además el acceso al empleo público, tanto a través de la oferta de empleo público como de los sistemas de selección de personal temporal. Comprobará si las retribuciones se ajustan a la normativa aplicable, los acuerdos y convenios sobre condiciones de trabajo y las reglas de productividad.
Aunque el ejercicio fiscalizado será 2025, la revisión podrá incluir actuaciones, situaciones o decisiones anteriores o posteriores si tienen una incidencia significativa en las materias examinadas.
La Cámara de Cuentas ha aprobado las directrices técnicas para fiscalizar el remanente de tesorería y la gestión de los recursos humanos del Ayuntamiento de Chiclana de la Frontera. El trabajo se dividirá en una auditoría financiera y otra de cumplimiento, ambas centradas en el ejercicio 2025.
Según ha explicado el organismo en una nota, la actuación da continuidad a la revisión de municipios con una población de derecho próxima a los 100.000 habitantes que no han sido objeto de una fiscalización específica en los últimos años.
Qué se revisará en las cuentas municipales
La auditoría financiera examinará el remanente de tesorería, que la Cámara de Cuentas considera la magnitud más relevante de la Cuenta General. La revisión incluirá los controles internos de tesorería, intervención y contabilidad, así como los fondos líquidos del Ayuntamiento.
También se comprobarán los derechos pendientes de cobro y las obligaciones pendientes de pago, tanto presupuestarios como no presupuestarios, del ejercicio corriente y de ejercicios cerrados. El examen abarcará los ingresos y pagos pendientes de aplicación, la dotación para saldos de dudoso cobro y los gastos con financiación afectada.
Contratación, selección y retribuciones del personal
La segunda auditoría examinará los controles internos del área de personal y los instrumentos con los que el Ayuntamiento organiza sus recursos humanos. Entre ellos figuran la relación de puestos de trabajo, el catálogo de puestos, la plantilla presupuestaria y el anexo de personal.
La Cámara revisará además el acceso al empleo público, tanto a través de la oferta de empleo público como de los sistemas de selección de personal temporal. Comprobará si las retribuciones se ajustan a la normativa aplicable, los acuerdos y convenios sobre condiciones de trabajo y las reglas de productividad.
Aunque el ejercicio fiscalizado será 2025, la revisión podrá incluir actuaciones, situaciones o decisiones anteriores o posteriores si tienen una incidencia significativa en las materias examinadas.
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