El jurado popular ha declarado inocentes a las dos personas juzgadas en la Audiencia Provincial de Cádiz por el asesinato de un hombre de nacionalidad holandesa, ocurrido el 15 de enero de 2022 en Chiclana. El cuerpo de la víctima fue hallado con un disparo en la cabeza, en un caso que inicialmente se investigó como un posible ajuste de cuentas vinculado al tráfico de drogas, según han indicado a Europa Press fuentes judiciales.
La Fiscalía solicitaba para los acusados penas que sumaban 28 años de prisión. De ellos, 23 correspondían al delito de asesinato, a los que se añadían cuatro años por tenencia ilícita de armas y daños por incendio. También reclamaba una indemnización de 274.000 euros para la viuda y el hijo del fallecido.
En su escrito de acusación, el Ministerio Público sostenía que los procesados, "provistos de un arma corta de fuego para cuya tenencia carecían de la preceptiva licencia", se habrían desplazado desde Málaga hasta Chiclana en un coche de alquiler. Según esa versión, dispararon contra la víctima en la zona de la sien, en el Polígono Pelagatos.
Tras el crimen, la acusación mantenía que los presuntos autores condujeron hasta el Pinar de los Franceses, a unos nueve kilómetros, donde habrían incendiado el vehículo con la intención de "eliminar restos identificativos" que pudieran vincularlos con los hechos.
La investigación
La investigación de la Guardia Civil, tras la detención de cinco personas, apuntaba a que la víctima estaba relacionada con actividades de tráfico de hachís entre la Costa del Sol, Holanda y Francia. También se indicaba su presunto vínculo con la denominada "mocro mafia" holandesa, en el marco de esa línea de investigación.
La defensa, por su parte, sostuvo durante el procedimiento que los acusados no se encontraban en la provincia de Cádiz en el momento de los hechos. Alegó que uno estaba en Málaga y el otro fuera de España, y pidió la absolución al considerar que no existían pruebas que los situaran en el lugar del crimen ni del incendio del vehículo.
El jurado popular concluyó finalmente que no había pruebas suficientes que acreditaran la participación de los acusados en el asesinato ni en la posterior quema del vehículo, al no existir testimonios directos ni elementos concluyentes que los relacionaran con los hechos investigados.


