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Agrede sexualmente a su hija, su nieta de cuatro años y a sus hermanas durante décadas en Algeciras

La Policía Nacional detiene a un hombre por presuntas agresiones sexuales continuadas en el ámbito familiar tras una investigación que arranca después de la denuncia de una de las víctimas

  • La comisaría de Algeciras, en una imagen de Google Maps.

La Policía Nacional ha detenido en Algeciras, en el Campo de Gibraltar, a un hombre por presuntas agresiones sexuales continuadas cometidas durante años en el ámbito familiar, en un caso que ha destapado un patrón de abusos que afectó a varias generaciones y que las víctimas habían mantenido en silencio durante décadas como "un secreto familiar". La investigación ha concluido además con la imputación de la madre de una de las víctimas por un presunto delito de encubrimiento.

Todo comenzó el 11 de mayo, cuando una mujer de 47 años acudió a la Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM) de la Comisaría de Algeciras, acompañada de su hermano, para denunciar a su padre por las agresiones sexuales que sufrió cuando era menor de edad. En su declaración, la denunciante señaló que su madre habría tenido conocimiento de los hechos y los habría encubierto presuntamente.

Una nieta de cuatro años y dos hermanas: el rastro de abusos que permanecía oculto

A raíz de esa denuncia, los investigadores detectaron la posible existencia de más víctimas en el entorno familiar. Se tomó declaración a una de las nietas del detenido, quien afirmó haber sido agredida sexualmente por su abuelo cuando tenía cuatro años.

Las pesquisas se ampliaron entonces a las hermanas del presunto autor, con el objetivo de comprobar si también habían sufrido hechos similares en su infancia. Dos de ellas confirmaron haber sido víctimas de agresiones sexuales continuadas cuando eran menores, sumándose así al círculo de víctimas identificadas.

Las víctimas relataron que los hechos habían permanecido ocultos durante décadas, constituyendo un "secreto familiar" que nunca habían revelado. Sin embargo, al conocer la situación sufrida por su sobrina, decidieron colaborar con la investigación y dar testimonio de lo padecido, pese a que algunos de los hechos pudieran encontrarse ya prescritos.

Tras el análisis de todas las declaraciones e indicios recabados, los agentes procedieron a la detención del presunto autor por dos delitos de agresión sexual y a la imputación de la madre de una de las víctimas por encubrimiento.
 

La Policía Nacional ha detenido en Algeciras, en el Campo de Gibraltar, a un hombre por presuntas agresiones sexuales continuadas cometidas durante años en el ámbito familiar, en un caso que ha destapado un patrón de abusos que afectó a varias generaciones y que las víctimas habían mantenido en silencio durante décadas como "un secreto familiar". La investigación ha concluido además con la imputación de la madre de una de las víctimas por un presunto delito de encubrimiento.

Todo comenzó el 11 de mayo, cuando una mujer de 47 años acudió a la Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM) de la Comisaría de Algeciras, acompañada de su hermano, para denunciar a su padre por las agresiones sexuales que sufrió cuando era menor de edad. En su declaración, la denunciante señaló que su madre habría tenido conocimiento de los hechos y los habría encubierto presuntamente.

Una nieta de cuatro años y dos hermanas: el rastro de abusos que permanecía oculto

A raíz de esa denuncia, los investigadores detectaron la posible existencia de más víctimas en el entorno familiar. Se tomó declaración a una de las nietas del detenido, quien afirmó haber sido agredida sexualmente por su abuelo cuando tenía cuatro años.

Las pesquisas se ampliaron entonces a las hermanas del presunto autor, con el objetivo de comprobar si también habían sufrido hechos similares en su infancia. Dos de ellas confirmaron haber sido víctimas de agresiones sexuales continuadas cuando eran menores, sumándose así al círculo de víctimas identificadas.

Las víctimas relataron que los hechos habían permanecido ocultos durante décadas, constituyendo un "secreto familiar" que nunca habían revelado. Sin embargo, al conocer la situación sufrida por su sobrina, decidieron colaborar con la investigación y dar testimonio de lo padecido, pese a que algunos de los hechos pudieran encontrarse ya prescritos.

Tras el análisis de todas las declaraciones e indicios recabados, los agentes procedieron a la detención del presunto autor por dos delitos de agresión sexual y a la imputación de la madre de una de las víctimas por encubrimiento.
 

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