Un buque mercante de Algeciras podría haber evitado el naufragio de Libia: "Las autoridades estaban alertadas"

El mercante Bruna siguió su curso hacia la costa gaditana sin prestar asistencia pese a las solicitudes de la organización Alarm Phone

La imagen de una patera.  SALVAMENTO
La imagen de una patera. SALVAMENTO

La organización activista Alarm Phone ha denunciado la "inasistencia de las autoridades" en el naufragio producido frente a las costas de Libia en el que se han ahogado 130 personas. 

En la mañana del 21 de abril, Alarm phone fue alertada por pescadores locales sobre una embarcación en peligro sobrecargada con aproximadamente 120 personas abordo frente a la costa libia, que habían salido de Al-Khoms la noche anterior. Habían partido junto con una segunda embarcación, con alrededor de 100 personas. La organización explica que recibió un número de teléfono satélite. Los pescadores, habituados a ver migrantes en apuros y que las autoridades no respondan a sus llamadas, decidieron contactar con Alarm phone.

A pesar de no haber contactado directamente con las personas en peligro, a las 09.51 horas alertaron a las autoridades competentes por correo electrónico y telefónicamente. Así, MRCC Italia, RCC Malta, los susodichos guardacostas libios, ACNUR, y las ONG de rescate fueron informadas.

No fue hasta las 10.03 horas cuando los activistas tuvieron contacto con la propia embarcación pero, debido a una mala conexión, no fue posible intercambiar palabra con las personas embarcadas. "Tras varios intentos conseguimos averiguar que había unas 130 personas a bordo, entre ellas 7 mujeres, una de ellas embarazada. Estaban en una patera tipo zodiac y dijeron que el mar estaba muy agitado", explican.

Acto seguido, transmitieron toda la información pertinente a las autoridades por correo electrónico, y también por teléfono. Hacia el mediodía, informaron al MRCC Italia sobre el buque mercante Bruna, que estaba cerca de la posición GPS donde se encontraba la embarcación. Alarm Phone se puso en contacto con el mercante para que interviniese y  supervisara la embarcación a la espera de respuesta de las autoridades correspondientes, pidiéndole que dieran refugio y avisaran por radio a las embarcaciones en la zona.

"En la conversación con el mercante Bruna nos transmitieron su escepticismo y miedo a penalizaciones de la parte de Italia ya que en otra ocasión tras haber rescatado una embarcación en peligro, Italia les multó con 25.000€. Supuestamente por efectuar un rescate en ausencia de coordinación de la parte de MRCC Italia. Más tarde pudimos observar cómo el mercante Bruna siguió su curso hacia Algeciras sin prestar asistencia, desconocemos si enviaron una alerta por radio", cuenta la asociación. 

La organización continuó supervisando a los buques mercantes en las cercanías, los cuales podían dar refugio ante el gran oleaje y controlar la situación. "Italia continuaba repitiéndonos que debíamos llamar a las autoridades competentes aún a sabiendas de lo complicado e incluso lo imposible de la comunicacion con los susodichos guarda costas libios, comenta.

A las 20.15 horas fue la última vez que pudieron contactar con la embarcación, pero desgraciadamente la llamada se cortó antes de poder obtener ningún tipo de información, probablemente su teléfono satélite se quedó sin batería, según sostienen.

Cuando Alarm Phone pudo establecer comunicación con las autoridades libias, el oficial al teléfono les comunicó que no coordinarían ninguna operación de búsqueda debido a las condiciones adversas meteorológicas. Según relatan, "a su vez nos comunicaron que habían interceptado a otra de las embarcaciones que desde Alarm phone estábamos asistiendo y en la que viajaban unas 100 personas, entre las personas interceptadas se encontraban los cuerpos ya sin vida de una mujer y su bebé".

A las 22.55 horas informaron a MRCC Roma de que los susodichos guardacostas libios les habían comunicado que no iban a realizar ninguna operación de búsqueda.

Pese a ello, tras toda una noche de angustia, al día siguiente continuaron solicitando la actuación directa de las autoridades, pidiendo una operación aérea y que los buques en las inmediaciones, los mercantes VSLisbeth, ALK y Myrose así como el barco de rescate civil Ocean Viking de la ONG “SOS Mediterranée” se dirigieran "inmediatamente" hacia la embarcación en peligro.

Tras horas de búsqueda infructuosas de una tercera embarcación que había contactado con Alarm Phone con 42 personas a bordo, el barco de rescate Ocean Viking que se encontraba en la lejanía al oeste se dirigió a la zona para prestar asistencia. "Esta embarcación de 42 personas sigue por el momento en paradero desconocido. Ante la falta de reacción por parte de las autoridades, acabó coordinando la búsqueda con el resto de mercantes en la zona", añaden.

A las 17:08 horas del 22 de abril, Alarm Phone recibió un correo electrónico de Ocean Viking, dirigido a las autoridades y a la organización, indicando que habían buscado la embarcación en peligro junto con el resto de mercantes y que habían encontrado los restos de un naufragio y varios cuerpos, sin señales de supervivientes.

"El avión Osprey de Frontex estuvo en el lugar de los hechos, todas las autoridades estaban alertadas desde hacía 32h. Esta tragedia se habría evitado si las autoridades hubieran asumido sus responsabilidades: rescatar a las personas en peligro en el mar", finalizan. 

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