40.000 pasos para defender la sanidad 100% pública: "Bonilla, escucha, Trebujena está en la lucha"

Un millar de personas marcha hasta Jerez para contestar a la Junta por las privatizaciones en favor de Pascual. "Cada año se pagan 100 millones a Pascual: un 70% no se justifica, y otro 25% lo cobra por no hacer nada", dice el alcalde

Un millar de personas, durante la marcha hacia Jerez desde Trebujena el pasado junio de 2020. La Junta anuncia un nuevo hospital privado en Cádiz.
Un millar de personas, durante la marcha hacia Jerez desde Trebujena el pasado junio de 2020. La Junta anuncia un nuevo hospital privado en Cádiz. MANU GARCÍA

Trebujena es uno de esos pueblos que, como otros tantos, no tiene reparo en madrugar. Sanitarios, agrícolas, emigrantes... Al sol se le respeta, pero no se le teme. Por eso, con calzado cómodo, agua a mano, paciencia y ganas, a eso de las seis de la mañana una gran parte del pueblo (más de un millar de vecinos, muchos de ellos jubilados, muchos también adolescentes) tomaron la carretera que une al pueblo con Jerez para acudir al Hospital. Allí, algo simbólico, casi breve: dar "un abrazo fraternal" a ese centro sanitario que lleva años dando vida al pueblo. Vida, la de aquello a quienes se la salvan; vida, la de aquellos que allí salvan a otros.

El indudablemente guerrillero pueblo trebujenero tenía razones para salir a manifestarse con pancartas en defensa de la pública. En concreto, para decir a la Junta que no, que no, que la sanidad pública no se vende, que se defiende. La 100% pública. Que el concierto con Pascual es una decisión puramente política e ideológica y que, con ella, se defenderán.

El alcalde de Trebujena, Jorge Rodríguez, durante su discurso a las puertas el Hospital. FOTO: MANU GARCÍA

A primera hora, antes de que saliera el sol, los vecinos se encontraron en la plaza frente al Ayuntamiento. Aún faltaban muchos, que se fueron incorporando a la marcha desde sus calles, saliendo al encuentro. Bajo el puente, a la salida del pueblo, ya estaban todos cuando se reunieron con los más jóvenes, los de una generación con la que, dicen, la Junta no debiera haberse metido nunca. Unas pancartas sobre el puente ya lo dejaban ver: "Solo el pueblo salva al pueblo". Con los trebujeneros, algunos vecinos y representantes públicos como Alcalá del Valle, o Mesas de Asta. Por los que llegaban, otros que se caían de la marcha, los que no podían afrontar los 20 kilómetros por delante, que llegaron en autobús al mediodía a Jerez.

Las ganas se notaban. Cánticos por la sanidad, con la seguridad de que aquella marcha no por ser histórica era una fiesta, sino una reivindicación, un golpe en la mesa. Y con todo no faltaron las sonrisas bajo las mascarillas. Un millar camino de Jerez previo permiso. Una furgoneta avituallaba de agua a los más cansados. "Bonilla, escucha, Trebujena está en la lucha", cantaban. Donde la pierna temblara llegaban las ganas. La vitalidad al amanecer y por 20 kilómetros, unos 40.000 pasos. El alcalde a la cabeza, pidiendo bajar un poco el ritmo para esperar a los que daban todo lo que podían pero se despegaban por atrás. Un pelotón sin bicicletas que tenía que llegar unido y llegó unido a Jerez.

A menos de kilómetros se iba vislumbrando la ciudad. Justo donde acaba la carretera comienza el hospital, así que no había pérdida posible. Y en ese hospital, muchos sanitarios salieron al encuentro, cuando los autobuses dejaban a los vecinos que no habían podido llegar caminando, al menos medio millar más de personas para darle ese abrazo al hospital, con distancias de seguridad, mascarillas, con mucho cuidado y al aire libre. Una de esas sanitarias era una vecina, que se decía "emocionada", porque nunca había visto una cosa igual. "Los trebujeneros somos un pueblo que defiende la sanidad, pero deberían ser más pueblos los que lo hicieran".

Otro sanitario, celador, explicaba que "el fin de esto es mantener la sanidad pública, y con el confinamiento han ido a aprovecharse. A Pascual le dan dinero por la disponibilidad asistencial, eso es muy descarado. La gente dentro (los trabajadores) están enfadados, van metiendo poco a poco por la sanidad privada. Sería más rentable contratar a más gente del SAS. Quitaría la productividad y la invertiría en sanidad incluso, en más contrataciones". Ahora llega el verano de "cierres de camas con eso de que van a lavarle la cara, y es mentira. Es una pena, el día que se pierda la sanidad será como Estados Unidos, que te darán asistencia según lo que pagues de seguro. Creo que antes que derivar, deben ampliar con especialistas, enfermeros, auxiliares, celadores, para acabar con la lista de espera. Si hicieran eso, no tendrían pretexto para privatizar", indicaba el empleado público.

"Viva la lucha de la clase trabajadora", iniciaba su discurso el alcalde de Trebujena, Jorge Rodríguez, en la escalerilla de la puerta antigua del Hospital. Esta es una lucha, decía, "por la sanidad pública". ·Tenemos la obligación de defender este hospital para todos. Han aprovechado el estado de alarma para privatizar 15 especialidades, pero no contaban con algo, con la movilización del pueblo, y permitídme el detalle, por la movilización del pueblo de Trebujena". "No estamos dispuestos", decía, a que prime el criterio económico sobre el médico, o que interese "más una cesárea que un parto normal para sacar más dinero a las arcas públicas".

La población servida de la privatización, explicaba Rodríguez, es de 280.000 habitantes. "Nosotros decimos que nuestra sanidad es la pública. Hubo una gran movilización hace años. Cuando se pone la sanidad en manos privada, muere la gente, y lo hemos visto esta crisis. Cada año se pagan 100 millones a Pascual, y el 70% no está justificado. El otro 25%, por no hacer absolutamente nada", explicaba en referencia al concepto de disponibilidad asistencial. "Ante estos atropellos, no vamos a echar marcha atrás. No sobra nadie, el que venga a sumar, que sume". Porque "hay fuerzas del pueblo que obligan a los políricos a cambiar las leyes".

Sanitarios salen a recibir a los manifestantes. FOTO: MANU GARCÍA

"Tomemos ejemplo de la lección de dignidad que nos están dando estos pueblos de la provincia de Cádiz, con gente de Conil, Bornos, Medina, Alcalá del Valle, y de Trebujena. Esto es el comienzo, el modelo de privatización a clínicas amigas, queremos defender la sanidad pública, porque lo hemos aprendido en el confinamiento, necesitamos un estado protector, donde haya unos servicios públicos fuertes", decía el líder andaluz de IU, Toni Valero. "Lo que se ha visto en los parlamentos va a continuar en las calles". Les seguían los alcaldes de Medina, Fernando Macías; el de Alcalá del Valle, Rafael Aguilera... Izquierda Unida fue clave en esta marcha.

Pero, sobre todo, historias. Manuel Caballero tuvo un cáncer ya superado, pero le ha dejado secuelas el tratamiento, en los meniscos. Su historial está en Jerez. "Yo me he negado a que me manden a Pascual, a Sanlúcar.  Vengo a este hospital desde que nací. Ahora tengo que hacer una reclamación, pero no me están llamando. Yo he estado en manos del doctor Franco, y un equipo excelente. Bonilla, con Trebujena ha topado, ha sido muy rastrero con esta privatización en la pandemia". "Están intentando tomar modelos equivocados. El que quiera privada que se la pague", decía una mujer. "Estamos luchando por nuestros hijos, por sus salud y por sus trabajos", decía otra. "La privada no respeta sus derechos como lo hace la pública. También los defendemos a ellos", remachaban.

Sobre el autor:

Pablo Fdez. Quintanilla

Licenciado en Periodismo y Máster en Comunicación Institucional y Política por la Universidad de Sevilla. Comencé mi trayectoria periodística en cabeceras de Grupo Joly y he trabajado como responsable de contenidos y redes sociales en un departamento de marketing antes de volver a la prensa digital en lavozdelsur.es.

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