El fútbol amateur de Málaga se encuentra de luto tras la muerte de Javier Gallardo García, de 33 años, en un accidente de moto ocurrido en la capital. Conocido como Javito en el ámbito deportivo, su figura estaba profundamente arraigada en varios clubes de la provincia, donde había dejado una gran huella. El joven había aprobado recientemente las oposiciones para Policía Local en la localidad malagueña de Ojén.
Gallardo había sido futbolista del CD Benagalbón, donde formó parte de una generación que logró el ascenso a División de Honor, considerada una hazaña para el municipio. En la actualidad, ejercía como capitán del Atlético Totalán. Además de su faceta como jugador, compatibilizaba su actividad deportiva con la formación de jóvenes como entrenador del equipo de Tercera Infantil de la UD La Mosca.
Un referente dentro y fuera del campo
El CD Benagalbón ha expresado públicamente su pesar por la pérdida, recordando su papel en uno de los momentos más importantes de la historia del club. "Te lloramos, Javi. Siempre estarás en nuestros recuerdos", ha señalado.
Por su parte, desde la UD La Mosca han querido subrayar la dimensión humana de Gallardo más allá de lo deportivo. En su comunicado, han afirmado: "Nos deja mucho más que un técnico; se va una gran persona que dedicó su tiempo y su corazón a formar a nuestros jugadores, transmitiendo siempre los valores que representan a nuestro club: respeto, humildad y trabajo. Su recuerdo permanecerá para siempre en cada entrenamiento, en cada partido y en el corazón de toda la familia moscovita".
El accidente tuvo lugar en la avenida Pintor Joaquín Sorolla, en el barrio malagueño de Pedregalejo, pocas horas después de que Gallardo asistiera a un partido en el campo de La Mosca.
Más allá del fútbol, Gallardo mantenía una activa participación en la vida social y cultural de Málaga. Era hombre de trono en La Humildad, miembro de la Cofradía del Amor y había ejercido como profesor en el Colegio Sagrada Familia El Monte, en el barrio de La Victoria.


