Lo que pretendía ser un gesto romántico especial acabó convirtiéndose en un grave suceso en la localidad madrileña de Getafe. Un hombre de 36 años resultó herido de gravedad el pasado sábado tras ser atropellado poco después de pedir matrimonio a su pareja durante una concentración ilegal de coches tuneados en el polígono industrial de Los Olivos. La pedida de mano se desarrolló sobre el asfalto, donde la posterior víctima se arrodilló ante su pareja mientras dos vehículos realizaban maniobras a su alrededor.
Según las primeras investigaciones, el atropello se produjo en el momento en que dos coches realizaban derrapes y terminaron alcanzando al hombre, que se encontraba en las inmediaciones de la exhibición. El herido sufrió un traumatismo craneoencefálico severo y tuvo que ser evacuado de urgencia al Hospital 12 de Octubre por efectivos del Summa 112. Fuentes del servicio de emergencias han indicado que, pese a la gravedad de las lesiones, su vida no corre peligro. La rápida intervención sanitaria resultó clave para estabilizar al afectado tras el impacto.
Investigación abierta y un detenido por lesiones imprudentes
Tras el atropello, el presunto autor se dio a la fuga, lo que activó un dispositivo policial que culminó con su detención en la vecina localidad de Fuenlabrada. El arrestado está siendo investigado por un delito de lesiones graves por imprudencia y otro contra la seguridad vial, en un caso que podría acarrear importantes consecuencias penales.
Fuentes municipales han explicado a EFE que la concentración ilegal tuvo lugar en la calle Destreza, en las proximidades de la carretera M-301 en dirección a Perales del Río, aunque sin acceso directo a esta vía. Los participantes habrían accedido de forma progresiva al lugar a través de la A-4, configurando un punto de encuentro improvisado.
Tras el atropello, la mayoría de los asistentes abandonó el lugar antes de la llegada de la Policía, lo que dificultó la identificación de los implicados. Las primeras averiguaciones apuntan a que los asistentes identificados son vecinos de municipios cercanos o del norte de Toledo, en un suceso que evidencia los riesgos asociados a este tipo de concentraciones ilegales.


