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La pesadilla de Francisco en Málaga: intentan vender su casa de más de 20 años suplantando su identidad

Francisco Rodríguez asegura que nunca autorizó la operación y espera una resolución judicial que bloquee la opción de compra inscrita sobre su vivienda

  • Francisco, profesor en la Universidad de Málaga, en una entrevista para Canal Sur.

Francisco Rodríguez, profesor de la Universidad de Málaga, ha conseguido que el notario que debía formalizar la venta de su casa se niegue a firmar tras conocer su denuncia por presunta suplantación de identidad. La operación estaba prevista para el miércoles 21 de octubre.

El docente vive desde 2003 en Jardines de Torre Atalaya, en Teatinos. Asegura que nunca quiso vender. Aunque la decisión del notario le aporta tranquilidad, su defensa sigue solicitando una resolución judicial que bloquee la opción de compra en el Registro de la Propiedad.

Una firma en Barcelona mientras daba clase en Málaga

Rodríguez ha obtenido una copia simple de la escritura, formalizada en Barcelona el 20 de marzo de 2025. El documento recoge su comparecencia personal, pero él sostiene que estaba impartiendo clase en Málaga y ha aportado un justificante oficial de la Facultad para acreditarlo.

También cuestiona los pagos. Según explica a Málaga Hoy, la escritura incluye ingresos en una cuenta de CaixaBank, entidad en la que asegura no haber tenido cuenta. Prevé solicitar un certificado y ya ha entregado a su abogado los movimientos de sus cuentas para demostrar que no recibió dinero.

Tras revisar la denuncia con el profesor y su abogado, el notario de Málaga les comunicó, según relata Rodríguez: "Esta escritura aquí no se va a firmar".

Los documentos enviados para un supuesto alquiler

El posible origen se remonta a marzo de 2025, cuando su hijo Guillermo buscaba alquiler en Madrid y contactó mediante Idealista con un supuesto propietario. Este pidió el DNI, la nómina y la declaración de la renta del padre, que actuaría como avalista, y después desapareció.

El profesor recibió dos burofaxes y un requerimiento notarial relacionados con la operación. Acudió a la Policía y al juzgado de guardia para denunciar los hechos.

La negativa del notario no equivale a una resolución judicial definitiva. Rodríguez insiste en su versión: "Yo no he firmado nada y no conozco a los compradores ni al notario. Ni quiero ni tengo intención de vender mi piso".

Francisco Rodríguez, profesor de la Universidad de Málaga, ha conseguido que el notario que debía formalizar la venta de su casa se niegue a firmar tras conocer su denuncia por presunta suplantación de identidad. La operación estaba prevista para el miércoles 21 de octubre.

El docente vive desde 2003 en Jardines de Torre Atalaya, en Teatinos. Asegura que nunca quiso vender. Aunque la decisión del notario le aporta tranquilidad, su defensa sigue solicitando una resolución judicial que bloquee la opción de compra en el Registro de la Propiedad.

Una firma en Barcelona mientras daba clase en Málaga

Rodríguez ha obtenido una copia simple de la escritura, formalizada en Barcelona el 20 de marzo de 2025. El documento recoge su comparecencia personal, pero él sostiene que estaba impartiendo clase en Málaga y ha aportado un justificante oficial de la Facultad para acreditarlo.

También cuestiona los pagos. Según explica a Málaga Hoy, la escritura incluye ingresos en una cuenta de CaixaBank, entidad en la que asegura no haber tenido cuenta. Prevé solicitar un certificado y ya ha entregado a su abogado los movimientos de sus cuentas para demostrar que no recibió dinero.

Tras revisar la denuncia con el profesor y su abogado, el notario de Málaga les comunicó, según relata Rodríguez: "Esta escritura aquí no se va a firmar".

Los documentos enviados para un supuesto alquiler

El posible origen se remonta a marzo de 2025, cuando su hijo Guillermo buscaba alquiler en Madrid y contactó mediante Idealista con un supuesto propietario. Este pidió el DNI, la nómina y la declaración de la renta del padre, que actuaría como avalista, y después desapareció.

El profesor recibió dos burofaxes y un requerimiento notarial relacionados con la operación. Acudió a la Policía y al juzgado de guardia para denunciar los hechos.

La negativa del notario no equivale a una resolución judicial definitiva. Rodríguez insiste en su versión: "Yo no he firmado nada y no conozco a los compradores ni al notario. Ni quiero ni tengo intención de vender mi piso".

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