Durante casi seis años, la desaparición de Francisco José Agüera, vecino de Coín de 59 años, fue un misterio. Se le perdió la pista el 28 de abril de 2020, en plena pandemia. La investigación dio un giro inesperado en junio de 2025, cuando unos operarios municipales encontraronun cráneo humano envuelto en una bolsa dentro de una arqueta de la urbanización Pinos de Alhaurín, en Alhaurín de la Torre.
Las pruebas genéticas determinaron que el perfil era compatible con el del desaparecido. Comenzaba así la Operación Capibara, que acabaría centrando las sospechas sobre un conocido de la víctima, un hombre de 65 años.
"He visto CSI y otras muchas series policíacas"
Cuando los agentes hablaron inicialmente con él, el sospechoso se mostró seguro. Según informó El País, llegó a decirles: "Yo no he sido. No tenéis nada contra mí. Y sé que no podéis demostrarlo porque tengo mucho tiempo libre y he visto CSI y otras muchas series policíacas".
El análisis de documentación, bases de datos y "medios tecnológicos autorizados judicialmente" permitió avanzar en las pesquisas. Finalmente, el hombre fue detenido el pasado 28 de julio y confesó haber acabado con la vida de Francisco José en su domicilio de Coín.
Según su relato, ambos discutieron porque creía que la víctima le había robado. Durante el forcejeo, Francisco José se habría desmayado y el detenido habría caído sobre él, provocándole la asfixia. La Guardia Civil considera poco creíble esta explicación.
Plástico y guantes inspirados en 'Dexter'
Después del crimen, el detenido aseguró haberse inspirado en Dexter, la serie protagonizada por Michael C. Hall. Utilizó guantes de látex y cubrió con plástico y cinta aislante una habitación de su vivienda. Allí, durante varios días, descuartizó el cadáver con métodos rudimentarios.
Los restos fueron introducidos en varias bolsas y distribuidos posteriormente por distintos puntos de Alhaurín de la Torre. Incluso protegió el interior de su coche con hasta tres capas de plástico. Tras analizarlo durante tres días, los investigadores no encontraron restos biológicos.
El detenido condujo posteriormente a los agentes hasta diferentes emplazamientos. Con georradar, drones y perros especializados fueron recuperados varios restos óseos, entre ellos un torso, pendientes aún de cotejo genético definitivo. Algunos puntos tuvieron que descartarse porque actualmente existen urbanizaciones construidas sobre ellos.
El investigado permanece en prisión provisional, comunicada y sin fianza, acusado de un delito de homicidio.
Durante casi seis años, la desaparición de Francisco José Agüera, vecino de Coín de 59 años, fue un misterio. Se le perdió la pista el 28 de abril de 2020, en plena pandemia. La investigación dio un giro inesperado en junio de 2025, cuando unos operarios municipales encontraronun cráneo humano envuelto en una bolsa dentro de una arqueta de la urbanización Pinos de Alhaurín, en Alhaurín de la Torre.
Las pruebas genéticas determinaron que el perfil era compatible con el del desaparecido. Comenzaba así la Operación Capibara, que acabaría centrando las sospechas sobre un conocido de la víctima, un hombre de 65 años.
"He visto CSI y otras muchas series policíacas"
Cuando los agentes hablaron inicialmente con él, el sospechoso se mostró seguro. Según informó El País, llegó a decirles: "Yo no he sido. No tenéis nada contra mí. Y sé que no podéis demostrarlo porque tengo mucho tiempo libre y he visto CSI y otras muchas series policíacas".
El análisis de documentación, bases de datos y "medios tecnológicos autorizados judicialmente" permitió avanzar en las pesquisas. Finalmente, el hombre fue detenido el pasado 28 de julio y confesó haber acabado con la vida de Francisco José en su domicilio de Coín.
Según su relato, ambos discutieron porque creía que la víctima le había robado. Durante el forcejeo, Francisco José se habría desmayado y el detenido habría caído sobre él, provocándole la asfixia. La Guardia Civil considera poco creíble esta explicación.
Plástico y guantes inspirados en 'Dexter'
Después del crimen, el detenido aseguró haberse inspirado en Dexter, la serie protagonizada por Michael C. Hall. Utilizó guantes de látex y cubrió con plástico y cinta aislante una habitación de su vivienda. Allí, durante varios días, descuartizó el cadáver con métodos rudimentarios.
Los restos fueron introducidos en varias bolsas y distribuidos posteriormente por distintos puntos de Alhaurín de la Torre. Incluso protegió el interior de su coche con hasta tres capas de plástico. Tras analizarlo durante tres días, los investigadores no encontraron restos biológicos.
El detenido condujo posteriormente a los agentes hasta diferentes emplazamientos. Con georradar, drones y perros especializados fueron recuperados varios restos óseos, entre ellos un torso, pendientes aún de cotejo genético definitivo. Algunos puntos tuvieron que descartarse porque actualmente existen urbanizaciones construidas sobre ellos.
El investigado permanece en prisión provisional, comunicada y sin fianza, acusado de un delito de homicidio.
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