"El pueblo está muy cabreado", dice Ramón Galán, el alcalde de Trebujena, una localidad en la que llevan años conviviendo con continuos cortes de luz. Por eso, este viernes se han desplazado en cuatro autobuses hasta Jerez, a la sede de Endesa de la Ronda del Pelirón.
"Cometen un grave error con esas risas detrás de la ventana, riéndose de esta concentración. No sé qué gracia hace a los responsables de Endesa que un pueblo esté aquí reivindicando su derecho a un suministro digno", aporta Galán, a las puertas de las oficinas de la empresa eléctrica.
"Esperamos soluciones, esperamos inversiones y esperamos soluciones en el corto plazo, porque en las innumerables reuniones que hemos tenido con Endesa, queremos que haya inversiones para mejorar el suministro eléctrico de Trebujena", proclama el alcalde de la localidad.

Los frecuentes cortes de luz que sufren los vecinos de Trebujena tienen su origen en la línea que conecta Jerez con la localidad trebujenera, que cruza por cortijos y fincas privadas.
Se dirigen con una concentración a Endesa, "una multinacional con unos beneficios multimillonarios que no es capaz de poner las inversiones suficientes en un pueblo que tiene un grave problema de energía", insiste el regidor trebujenero, Ramón Galán.


Unos 400 vecinos son los desplazados hasta Jerez, para hacer ver a Endesa que no pueden seguir más tiempo con esta situación de cortes continuos. "Hemos venido cuatro autobuses, un día laborable a las doce de la mañana, y además muchos coches particulares", incide Galán.
Porque en Trebujena puede haber varios cortes de luz diarios, algunos superando la hora de duración. "Imaginaos los daños que provoca, de todo tipo", señala el alcalde. A negocios, pero también a personas electrodependientes, que en ocasiones se desplazan al hospital más cercano, o tienen que utilizar generadores para que las máquinas de oxígeno no se apaguen.
"Me he comprado un generador de 400 euros"
Juani Salvador es una de las vecinas de Trebujena desplazadas hasta Jerez. Porque su marido depende de una máquina de oxígeno. "Si hay luz, funciona la máquina. Si no hay luz, pues no funciona. Y esa es su vida", señala.
En su casa han tenido que hacer frente a un gasto extra, porque han comprado un generador que les ha costado 400 euros. "¿Eso me lo va a pagar Endesa?", se pregunta.

Y se queja de que cuando hay un impago de recibos, "ya están dispuestos a mandarte la cartita, ¿y ahora eso quién me lo paga a mí?", insiste esta vecina de Trebujena.
"Es una pena, cuando veo a mi marido sin el oxígeno, cómo se asfixia... Me voy a emocionar, es muy duro", dice Salvador, sin poder evitar las lágrimas. Porque la vida de su marido depende de la máquina de oxígeno, que se apaga con cada nuevo corte de luz.
"Endesa nunca nos ha compensado"
Enrique Arriaza tiene varios negocios de hostelería en el pueblo. "Son muchos días los que cierran los negocios, imagínate las pérdidas", dice este trebujenero.
"A Endesa le exigimos que tenga un servicio adecuado, porque nunca nos ha compensado", señala Arriaza. "Únicamente compensa alguna vez el seguro cuando el servicio se prolonga más de seis sin horas", aporta. Pero hay muchos microcortes que tienen que asumir.
"El sábado pasado tuvimos la luz con tensión baja, con menos de 200 kilovatios. Pues así los electrodomésticos no funcionan, porque están trabajando por debajo de lo que requieren", dice Arriaza, a modo de ejemplo. Uno de tantos en un pueblo que exige soluciones tras muchos años sin tenerlas.



