"Temo que me coja por la espalda en una esquina y me raje"

agredidas_picaduenas
agredidas_picaduenas

Un nuevo capítulo de violencia de género en forma de atropello a Linda y Sonia, vecinas de Picadueña. Su agresor ya ha roto varias veces la orden de alejamiento que un juez le impuso contra una de ellas.

Sonia y Linda, 39 y 33 años, vecinas y pareja de Picadueña Baja, viven con miedo. Hace meses que no salen tranquilas a la calle. “Temo que me coja por la espalda en una esquina y me raje”. Hablan de un conocido, antiguo amigo y vecino, AM. C., de 45 años, un “enganchao”, como lo definen en el barrio, que este pasado domingo las atropelló después de que ambas lo amenazaran con llamar a la policía por quebrantar la medida cautelar de tener contacto con Sonia a menos de 50 metros de distancia. “Te voy a matar”, llegó a decirle un día en plena calle, afirmación que incluso llegaron a grabar en vídeo. A Linda, no hace mucho, también llegó a herirla levemente con un cuchillo.

El último y triste acontecimiento se produjo mientras Sonia paseaba a su perro. AM. C. llegó montado en un coche y al percatarse de la presencia de la mujer la fue siguiendo hasta la puerta de su casa, en la calle Teodoro Molina. Linda, al verlo, le dijo que se fuera. Una vez más había roto la orden de alejamiento y harta de la situación, sacó su móvil y empezó a grabarlo. “Quería tener una prueba para presentarla al juzgado”. Linda, además, afirmó que llamaría a la policía y que de ahí no se movería. Al oír sus palabras, el conductor, lejos de dar marcha atrás, metió primera y emprendió la huida a toda velocidad sin importarle la presencia de las mujeres. Sonia fue herida levemente, mientras que su pareja se llevó la peor parte, sufriendo heridas en su rodilla derecha y un fuerte golpe que le ha afectado a las cervicales. Se da la circunstancia de que Linda fue atropellada con un coche que hace apenas unas semanas era suyo. “Se lo vendí por 300 euros”.

Horas después de los hechos, y tras ser atendidas en el hospital, ambas están ya en casa. Sonia presenta una leve herida en una mano, mientras que Linda tiene dolores en el cuello, por lo que se verá obligada a usar un collarín los próximos seis días. El porqué de su odio hacia ellas, afirman, es por motivos amorosos y por celos. “Está obsesionado con Linda y le da coraje que esté conmigo”, dice Sonia, algo que confirma la segunda. Ahora, esperan a que la policía pueda dar con el presunto agresor, aunque temen que pueda estar “bien escondido” y que su captura se alargue.

AM. C. es un viejo conocido de las fuerzas de seguridad. Recientemente fue detenido por otra agresión en la plaza de Las Angustias y no hace mucho también fue denunciado por violencia de género. En unos días, agredidas y agresor tienen previsto verse las caras en el juzgado de lo penal por otro incidente. “Tal y como entra en calabozos, sale”, lamenta Sonia, que espera que el último episodio sirva para algo más que eso. Sin embargo, el miedo lo tiene en el cuerpo. “Dice que le da igual que le echen ocho años de cárcel, que lo que quiere es quitarme de en medio”.

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído