Blanca Montes nació en Jerez y, aunque su trayectoria profesional la ha llevado a vivir y trabajar en algunas de las grandes capitales europeas, sigue considerando su ciudad natal como su punto de partida y de regreso. Hoy es la fundadora de Blanca Home Studio, un estudio de interiorismo creado en 2022, pero su camino hasta llegar ahí no fue lineal ni inmediato, sino el resultado de años de aprendizaje en el mundo de la comunicación, la moda y la creatividad.


"Yo siempre había tenido claro que quería dedicarme a la moda desde pequeña", recuerda. Estudió Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad de Sevilla, una elección condicionada por el contexto económico de la época. "Yo salí de la carrera en 2008, en un momento de crisis, y todo el mundo me decía que tenía que hacer algo mucho más abierto, que no fuera tan específico como moda", explica. Aun así, mientras cursaba sus estudios, comenzó a realizar prácticas en empresas del sector, convencida de que ese era su lugar natural.
Durante esos años iniciales, su carrera se fue construyendo a base de experiencias internacionales. Trabajó en Marbella, se trasladó a Londres y pasó por París, siempre vinculada a departamentos de comunicación y relaciones públicas en firmas de moda. "Estuve trabajando en empresas de moda grandes en el departamento de Relaciones Públicas", señala, antes de dar el salto a Madrid, donde se incorporó a Delpozo. "Yo estaba súper enfocada, me encantaba la moda, todo el mundo creativo, todo lo que aportaba", añade.
El giro decisivo llegó cuando su pareja recibió una oferta laboral en Múnich. "Tenía dos oportunidades: seguir en moda e irme a Casablanca o aceptar una plaza en Westwing, una empresa de decoración en Múnich", explica. Finalmente, priorizó el traslado a Alemania. "Opté por priorizar un poco el amor, que no me arrepiento de la decisión", afirma, aunque reconoce que el cambio no fue sencillo. "Yo decía: ¿qué hago yo en Alemania, sin saber alemán y viniendo de Londres o París?".

La experiencia en Westwing marcó un antes y un después. Durante seis años trabajó en el departamento de redes sociales, centrada en el mercado español, dentro de una empresa de estructura global. "Era una empresa muy internacional y eso me dio una visión muy global, no solo del cliente español", explica. Fue allí donde comenzó a crear espacios desde cero para sesiones fotográficas. "Tenía que amueblarlos, decorarlos, vender un poco el espacio, y ahí fue cuando hice clic", recuerda.
Ese descubrimiento coincidió con la pandemia. "Llegó la época del covid, tenía más tiempo y decidí estudiar un máster online de diseño de interiorismo", cuenta. No hubo una estrategia previa. "No lo hice con ningún tipo de plan, simplemente porque me gustaba", asegura. Mientras tanto, su cuenta de Instagram (@blanca_home) empezó a ganar visibilidad gracias a los espacios que compartía y a su trabajo como embajadora de marca. "La gente me iba siguiendo porque mostraba los productos en espacios reales, más cercanos".

Un proyecto que lo cambió todo
El paso definitivo al interiorismo profesional llegó casi de forma natural tras su regreso a Jerez. "Una amiga me escribió y me dijo que acababan de comprar un piso para reformarlo entero y que no quería encargarse de nada", recuerda. Aquel primer proyecto supuso el inicio de una cadena de encargos. "Me encantó la experiencia, ella quedó encantada y, de uno a otro, así empecé desde 2022 con proyectos residenciales, mucho por boca a boca", pero he tenido mucho clientes directos de redes".
Montes define su estilo como ecléctico, cálido y poco sujeto a modas pasajeras. "No tengo un estilo cerrado, pero busco espacios naturales, que te hagan sentir en casa, mezclando piezas actuales con muebles antiguos que aporten un toque especial y único", señala. Antes de diseñar, estudia a fondo a cada cliente. "Analizo cómo viven, qué necesitan, a qué se dedican y qué quieren sentir en su casa", afirma, convencida de que una vivienda debe perdurar más allá de las tendencias.

Aunque actualmente reside de nuevo en Múnich por motivos laborales de su marido, Jerez sigue siendo su base, aunque ha hecho trabajos en Alemania o Suiza. "Aquí tengo la red de contactos para hacer una reforma completa y aquí está mi estilo. Aquí conozco al albañil ideal, el mejor empapelador de papel pintado, el que mejor pinta... Y quiero que siga siendo así", asegura. Su objetivo a medio plazo es consolidar proyectos a distancia centrados en amueblamiento, iluminación y decoración, sin perder ese anclaje. "Mi base siempre va a ser Jerez", señala, con la intención de regresar en tres años para centrarse en su proyectos en Jerez, El Puerto o Cádiz.
De cara a 2026, su objetivo principal es hacer que las viviendas y los espacios sean mucho más sostenibles, poniendo especial atención en la elección de materiales cálidos y naturales que promuevan el bienestar. Según explica, la selección de cada elemento busca alejarse de productos con químicos y prestar atención a factores como la iluminación, considerados esenciales para crear entornos más saludables y confortables.



