El Grupo Bambú se consolida como una de las propuestas gastronómicas destacadas en Jerez, donde gestiona tres establecimientos con identidades diferenciadas: La Fresquita, La Rústika y Churro Picoterna. Este conjunto de negocios, bajo una misma sociedad, ha ido creciendo con el paso del tiempo tras la experiencia inicial de sus responsables en la restauración local.
El establecimiento con mayor trayectoria es La Fresquita, ubicado en la avenida de Arcos, en una rotonda que conecta distintos puntos de referencia del entorno, como un instituto, un colegio y una residencia de mayores. Su localización estratégica le permite mantener un flujo constante de clientes a lo largo de toda la jornada.
La propuesta de La Fresquita gira en torno a un concepto de cervecería tradicional, donde destacan la cerveza a buen precio servida en vasos congelados y una oferta de montaditos. A ello se suma una carta amplia con platos de corte clásico, como carrillada, albóndigas o los habituales cubos de botellines, orientados a un público que busca una experiencia gastronómica reconocible.
Este establecimiento mantiene un horario continuo que abarca desde las ocho de la mañana hasta la medianoche, lo que le permite cubrir todas las franjas del día, desde desayunos hasta cenas. Su cercanía a la residencia de mayores contribuye a generar actividad constante entre semana.

Por su parte, La Rústika, abierta desde enero de 2025, presenta una propuesta centrada en las hamburguesas, aunque combina esta especialidad con una oferta más amplia de cocina tradicional. Ubicada en una zona de barriada próxima a la Universidad, adapta su carta a un público diverso que demanda tanto comida rápida como platos más clásicos.
Entre sus referencias más destacadas figuran la Patty Roll, una hamburguesa con pan tipo croissant, cebolla caramelizada, chedar, gouda y mayonesa especial, y la Carri Burger, que combina carne de ternera con carrillada de cerdo. Junto a estas opciones, el establecimiento ofrece también productos habituales como papas aliñadas, ensaladillas, chicharrones o quesos, reforzando su carácter híbrido entre hamburguesería y bar tradicional.
La Rústika comparte con La Fresquita un horario amplio, de ocho de la mañana a doce de la noche, y permanece abierta todos los días de la semana. Esta continuidad permite mantener una actividad constante, especialmente en una zona con importante vida vecinal.
Churros que hacen afición
El tercer negocio del grupo, Churro Picoterna, ocupa un local con trayectoria previa en la avenida del Colesterol, donde durante años funcionó una churrería. El actual equipo, liderado por Abraham Lanza, asumió el establecimiento el pasado mes de septiembre, iniciando una nueva etapa en la que se ha renovado el concepto sin perder la esencia tradicional del negocio.

Además de los churros y porras habituales, la oferta se ha ampliado con propuestas más innovadoras que combinan sabores poco convencionales, junto a otros productos como molletes gratinados. Esta diversificación convive con un producto clásico que sigue teniendo una fuerte aceptación entre una clientela habitual, que mantiene su fidelidad al establecimiento. Churro Picoterna centra su actividad principalmente en desayunos y meriendas, con un horario amplio que se extiende desde primera hora de la mañana hasta la noche.
Como elemento común, el Grupo Bambú prevé implantar una tarjeta de fidelización digital que permitirá a los clientes acumular saldo con sus consumos para utilizarlo en cualquiera de los tres establecimientos. En un contexto marcado por la subida de precios y la concentración del consumo en fines de semana, los responsables destacan el buen funcionamiento de sus negocios, apoyado en ubicaciones estratégicas y en una oferta adaptada a distintos públicos.



