La Semana Santa de Jerez, declarada de Interés Turístico Nacional, ya no es lo que era. En materia de seguridad, como en muchas otras cuestiones internas y externas a los desfiles procesionales, es mucho mejor que hace décadas. Lo que durante años fue un evento gestionado con medios muy limitados se ha convertido en uno de los operativos de seguridad más complejos de Andalucía, con 280 policías locales en activo, unidades de drones, cámaras de vigilancia reforzadas y desfibriladores instalados en todos los pasos de peatones de la Carrera Oficial. Siete pasos de peatones que, al fin, son ágiles y facilitan la permeabilidad de numeroso público de un lado a otro del recorrido común de las hermandades hasta la Catedral.
El delegado municipal de Seguridad, José Ignacio Martínez, y el jefe de la Policía Local, Manuel Cabrales, han detallado a lavozdelsur.es cómo funciona este engranaje que, en palabras del propio responsable del gobierno local, "dura diez días, comenzó el pasado Viernes De Dolores y no para hasta que finalice el Domingo de Resurrección".
El dispositivo combina seguridad y emergencias en un único esquema coordinado donde, por descontado, manda la prevención de contigencias. Meses antes del inicio de las procesiones, los distintos cuerpos celebran reuniones técnicas para identificar los puntos críticos del recorrido, repartir responsabilidades entre Policía Local, Policía Nacional y servicios de emergencias, e incorporar las novedades que cada año introduce la Unión de Hermandades. Este año, además, el decreto del Obispado sobre los días de vuelta en caso de lluvia —por suerte, no hay más problemas en lo meteorológico que ciertas rachas de viento— obligó a replantear partes del operativo.

La gran novedad: pasos de peatones más ágiles y sin cuellos de botella
Una de las mejoras más visibles para el público ha sido la gestión de los pasos de peatones. José Ignacio Martínez lo explica con claridad: "Este año ha sido un acierto el tema de los pasos de peatones, que siempre eran un punto de fricción; porque, bueno, los tiempos de espera eran demasiado amplios y, por tanto, la gente se impacientaba mucho, y eran un punto un poco de molestias y discordias. Este año, a propuesta nuestra y de acuerdo con el Consejo de la Unión de Hermandades, dispusimos que realmente la apertura fuera mucho más ágil, mucho más rápida, y se abrieran de una forma mucho más continua. Por tanto, en el momento en que paran los cortejos, de acuerdo con el diputado de tramo, se abren y se permite el paso de las personas de una forma ágil".
A los vigilantes de seguridad privada se suman agentes de Policía Local, lo que refuerza aún más la seguridad y la fluidez en los momentos de bulla y aperturas al paso. En los tramos donde se detectaban cuellos de botella, se ha optado, además, por habilitar el flujo peatonal en un único sentido por cada paso, evitando aglomeraciones en puntos concretos de la carrera oficial. Una medida sencilla, pero de alto impacto en la fluidez de quienes asisten a la Semana Mayor. "Eso ha funcionado bien hasta ahora y la verdad es que está haciendo que las esperas sean mucho más llevaderas", ha recalcado Martínez.

El refuerzo humano ha sido igualmente notable. La incorporación de 39 nuevos agentes en prácticas ha elevado la plantilla operativa de la Policía Local hasta los 280 agentes, prácticamente volcados en su totalidad en el dispositivo. A ellos se suman unidades de la Policía Nacional —que también incorporó nuevos efectivos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPT)—, y un refuerzo de los servicios médicos de Cruz Roja, que este año cuenta con un médico adicional.
Drones y cámaras: los ojos que todo lo ven
La tecnología se ha convertido en un pilar fundamental del operativo. Manuel Cabrales, jefe de la Policía Local con 43 Semanas Santas a sus espaldas, comenta el papel clave de los drones: "Sobre todo, en las zonas que nosotros llamamos zonas más calientes, que son áreas en las que se produce una aglomeración más grande, donde hay más personas, y ahí nos permiten anticiparnos en el sentido de que estén las patrullas más cerca de forma más rápida". Tornería, Carpintería Baja; en una recogida del Cristo de La Viga, en la Catedral, que "este año ha batido récord de público".
"Hubo un número excesivo de personas comparado con otros años, y el trabajo de vigilancia del dron te permite cortar a su tiempo, que no se aglomere más gente de la cuenta; cortamos esos flujos con un trabajo aparte de los agentes a pie de calle", abunda.

A todo esto se han sumado diez nuevas cámaras de seguridad instaladas solo en la zona centro, muchas de ellas estratégicamente ubicadas cerca de los pasos de peatones, lo que amplía considerablemente la visión del centro de coordinación. "El que vaya a hacer algo malo tiene que saber que está absolutamente controlado, aunque sí hay que decir que la Semana Santa es un evento especial seguro, casi sin incidencias reseñables", advierte Cabrales con rotundidad.
El cerebro de todo el operativo es el Centro de Coordinación Operativa Emergencias (Cecop), ubicado en la Jefatura de Policía Local, donde confluyen representantes de todos los dispositivos implicados y desde donde se toman decisiones en tiempo real. Su eficacia quedó demostrada esta Semana Santa con el incidente registrado en la zona de Plateros: el aviso llegó al Cecop, se alertó de inmediato a los agentes del entorno y en menos de dos minutos había cuatro policías locales interviniendo. "Allí se vio rápidamente cómo el Cecop, las cámaras, y todo lo que es el operativo funcionó de forma inmediata y se disolvió", ha destacado Martínez, a propósito de una agresión que fue disuelta de forma exprés.

En materia sanitaria, una de las apuestas más destacadas de este año ha sido la instalación de un desfibrilador en cada paso de peatones de la Carrera Oficial. Las propias hermandades también han contribuido colocando equipos en distintos puntos del recorrido, logrando una cobertura prácticamente total ante cualquier emergencia cardíaca.
En todo caso, en una de las semanas más complicadas del año en Jerez, por las aglomeraciones y todo lo que conlleva la logística de las procesiones, las incidencias más habituales siguen siendo indisposiciones en zonas de difícil acceso —como la calle Tornería—, aunque el operativo tiene prevista la respuesta para escenarios de mayor gravedad.
El dispositivo también contempla la alerta antiterrorista nacional de nivel 4, que permanece activa y también condiciona parte de la planificación. Vehículos policiales, autobuses y puestos de mando avanzados están distribuidos estratégicamente para impedir que ningún vehículo pueda acceder a las zonas de gran afluencia de público. "Todos los cortes nuestros vienen también para prevenir cualquier incidencia de ese tipo", ha insistido Martínez.
Una Semana Santa que, según el propio jefe del 092, es hoy irreconocible respecto a sus inicios en la Policía Local jerezana: si el Martes Santo procesionaban tres hermandades, ahora lo hacen siete. Y la Carrera Oficial, que arrancaba en la Rotonda de los Casinos, se extiende hoy hasta la Plaza de Aladro, en lo que puede ser ya una de las Carreras Oficiales más extensas de toda Andalucía.




