La escritora visita La Barca con motivo de un encuentro cultural. "Los medios han servido de amplificador de ideas sectarias de un partido o de otro".

Es menuda, lleva anillos enormes de oro y plata y cuando ríe parece que va a sacar un sombrero largo de pico para irse volando hacia sus sueños agitados y llenos de color. Rosa Montero (Madrid, 1951) está considerada como una de las escritoras más importantes del panorama actual español. La madrileña ha bajado al sur para estar dos días "de gira literaria" en La Barca de La Florida. Hace 21 años que no volvía a pisar esta localidad, y el profesor de literatura del IES Vega del Guadalete, Andrés Pulido, es el culpable de que ella regrese y sea la protagonista de un encuentro literario en el Centro Cultural de La Barca.

Las paredes del centro escolar están revestidas de la biografía completa de Rosa Montero. Aparecen fotografías de ella por todos los rincones, incluso hay una vitrina con sus 15 novelas. Los alumnos de Secundaria han leídoHistoria del Rey Transparente y algunos de ellos aprovechan la presencia de la escritora para que les deje una breve dedicatoria. La obra, inspirada en el siglo XII, no es el eje de la "gira" de la autora, sino de su nueva novela: La carne

"Soy lo suficientemente madura para hablar de mi mundo sin hablar de mí"

Rosa Montero comenta que con su última obra logra alcanzar la madurez literaria que todavía no tenía. ¿Por qué ahora? "La carne tiene los mismos temas que siempre me obsesionan: la muerte, el sentido de la vida, el paso del tiempo que nos hace y nos deshace. Lo que he hecho ha sido volver a mi mundo porque normalmente suelo hablar de personajes y mundos que en apariencia están distantes a mí, pero terminas sintiéndolos cercanos", explica la autora. "En ella hablo del Madrid contemporáneo, de personajes más o menos de mi edad y del mundo intelectual y artístico porque ya sé que soy lo suficientemente madura para hablar de mi mundo sin hablar de mí", añade. Entre gestos, expresa que esa idea primaria que concibe en su cabeza -el "huevecillo", como ella misma denomina- está ahora más cerca de lo primero que escribe. Le es más fácil plasmar las ideas, dice que está en una altísima plenitud y que ahora es más libre. 

La escritora imparte una especie de cátedra sobre cómo empezar a escribir y materializar las imágenes que ondean en la mente de las personas, y sobre todo en la de aquellos jóvenes que rebosan creatividad. Rosa Montero lanza una escena a los estudiantes. "Un día estaba en la cola de un banco y detrás mía se puso una anciana con su nieto. Yo empecé a preguntarme: ¿Y si...?", narra. Con solo esa pregunta, pudo construir como cinco cuentos. "¿Y si vinieran a robar el banco?", pregunta. Pero la escritora asegura que el 99% de esas imágenes no van a parar a una novela, pero dice que hay situaciones, vivencias, que emocionan tanto, que el escritor sufre esa sensación punzante de "tener la necesidad de contar algo". Ahí, es cuando uno se concentra y palpita la emoción, es cuando surge la novela. Andrés Pulido hace un repaso biográfico de la escritora, pero ella puntualiza algunos aspectos de su vida. Es periodista, pero antes cursó psicología: "La estudié porque pensé que estaba loca, como casi todas las personas que se meten en ella". Pero no llega a terminarla, decide dejarla en el cuarto curso. En ese mismo año también se encontraba haciendo periodismo, estudia ambas carreras de manera simultánea. No quiso decantarse por la carrera que, por aquel entonces, era una ciencia pura, y escoge la ciencia social. “No me interesaba. A la psicología se la intentaba considerar como una ciencia exacta y no lo es para nada. Fui a hacer prácticas al Hospital Provincial (el Hospital Francisco Franco), lo que es hoy el Marañón, vi las barbaridades que se hacían con los enfermos, se les provocaba choques químicos… y decidí dejarlo”.

Rosa Montero prefirió caminar por la reflexión, la curiosidad, la pregunta y la búsqueda de la verdad. Trabaja como periodista desde que cumple 19 años. Esa es la profesión que le aporta una remuneración básica para subsistir. Trabaja en El País desde principios de 1977, y es columnista desde finales del 78. No obstante, a ella lo que le apasiona es la literatura. Le gusta escribir, pero sobre todo leer. Dice que “en España no se puede vivir de la literatura”, es por ello que compagina su vocación con su profesión por pura necesidad. Detesta que le pregunten si existe la literatura de mujeres. “Me lo han preguntado tantas veces que cuando lo vuelven a hacer les mando un capítulo de La loca de la casa donde hablo de esto. No existe, es simplemente sexismo”. Rosa Montero ha declarado en muchas ocasiones que es feminista, aunque prefiere decir que es antisexista: "Reivindico la palabra feminista, es preciosa e histórica. Lo que pasa es que semánticamente es confusa. Parece que es lo contrario al machismo. Y no es así, el feminismo lo que quiere es acabar con el sexismo". 

Ante los alumnos cuenta la experiencia de uno de sus amigos que decide dedicarse plenamente a la novela. "Tuvo que escribir los libros cada vez más rápidos, comenzó a perder a sus lectores por la calidad de sus escritos y luego, cuando terminó de escribir un novelón, nadie quiso publicárselo". ¿Le han condicionado alguna vez las editoriales? "Para nada. Esta la he publicado con Alfaguara y estoy contenta, pero la próxima, que será sobre Bruna Husky -mi androide futurista-, la publicaré con Seix Barral. Me parece que tengo la suerte de estar con las dos mejores editoriales que hay ahora mismo en España de ficción". 

"Los medios han servido de amplificador de las ideas sectarias de un partido o de otro"

Por su parte, no ha tenido problemas con el mundo editorial, pero ¿y el periodístico? "Nunca me he sentido del todo cómoda con la línea de El País. Ni ahora ni nunca. Siempre he sido un verso suelto. Recuerdo cuando empezó a aparecer todo el asunto del GAL. El País defendía muchísimo a Felipe González y yo era súper crítica; y a pesar de ello, siempre me han dejado publicar mi opinión. Eso es una grandeza para un periódico". ¿Pero qué ocurre en el terreno periodístico nacional? Rosa Montero es tajante. Señala que el principal problema de los periódicos españoles es la unión entre medios y partidos políticos. "Ese vínculo ha sido un error porque ha contribuido al sectarismo en la sociedad. Los medios han servido de amplificador de ideas sectarias de un partido o de otro. Han creado un guirigay y han vuelto loco a la sociedad con esas guerras tan ácidas e inmaduras". 

La novelista no se queda solo en el panorama mediático español. También aporta una visión personal sobre el futuro. "Creo que tenemos por delante un mundo nefasto. No solo en la guerra de Siria, en todas partes. Veo, desde hace diez años, que estamos en el mayor descrédito de la democracia desde que esta se creó. Un descrédito ganado a pulso, porque se demuestra como es, trasparente. Antes o después se le ven todas las lacras. La democracia es un sistema corrupto, injusto y no es igualitario. Es hipócrita", comparte la escritora madrileña, a lo que continúa: "Sin embargo, sigue siendo el mejor, el menos malo con diferencia. Yo, que he crecido en una dictadura lo sé muy bien. Sé muy bien cuál es la distancia. Y el desencanto de la democracia crea una añoranza de los autoritarismos y totalitarismos en todo el mundo. Desde los extremos religiosos como los laicos y los ideológicos. Desde el ISIS hasta Amanecer Dorado. Y eso es aterrador". 

Rosa Montero afirma y reitera que, a pesar de que el sistema democrático esté en declive, es el menos malo de todos los sistemas. Y que gracias a él, las cosas, siempre se van a poder cambiar. “Todo el rato estamos cambiando, hasta finales del siglo XVIII tú venías al mundo y ser torturado era una cosa normal, a partir del siglo XIX se convirtió en una aberración. ¿La gente sigue siendo torturada? Desde luego. Pero es considerado una aberración en prácticamente todas partes. Eso es un avance enorme. Las mujeres no podíamos entrar en las universidades a principios del siglo pasado. La gente puede cambiar el mundo”. 

"El mundo próximo lo veo de color hormiga en todos los sentidos"

Aun así, la situación internacional es dicíficil y no hay democracias por medio, al contrario como dice. ¿Qué opina de Siria? "La crisis esta de Siria está contada en mi novela futurista Lágrimas en la lluvia, la publiqué hace cinco o seis años. Ahí cuento que en el siglo XXI hay montones de olas de refugiados provocadas por el calentamiento global", señala Rosa Montero. Explica que la crisis de Siria comienza por una "sequía brutal" y que ello causa un exilio por hambre. "Va a haber muchas más olas de refugiados, millones y millones de personas. No estamos sabiendo manejar la primera y la idea de Europa va a morir por esa dramática y repugnante falta de respuesta a la crisis social. Yo el mundo próximo lo veo de color hormiga en todos los sentidos", sentencia. 

Durante la entrevista mira siempre a un folio que tiene en la mesa. Dibuja. Se entretiene trazando triángulos, los rellena. Pinta cuadrados, puntos, formas... ¿Por qué? "Porque soy una neurótica. Soy nerviosa y dibujo triángulos, como podía haber dibujado espirales. Cualquier cosa", responde con esa sonrisa aguda y contagiosa. Confiesa que "el dios de los escritores existe", ya que a ella le ayudó a continuar con una de sus obras. Se mueve, no se está quieta. Anima a que los jóvenes lean y desarrollen esa preciosa pasión por escribir, porque aquellos que no leen "viven muchísimo menos, son menos empáticos y son ciegos en la vida". 

Sobre el autor:

Claudia González Romero

Periodista.

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