El Teatro Villamarta de Jerez acoge este viernes 13 de marzo la representación de Casa de muñecas, el clásico de Henrik Ibsen, en una versión renovada ambientada en el Oslo de 2024. El montaje está protagonizado por la actriz Elena Ballesteros, que da vida a Nora Helmer en una adaptación del dramaturgo Eduardo Galán con dirección escénica de Lautaro Peroti.
La obra forma parte de la gira nacional iniciada tras su estreno en el Teatro Salón Cervantes de Alcalá de Henares y propone una lectura contemporánea del texto original, trasladando los conflictos del personaje principal a la sociedad actual. La función se enmarca dentro de la programación escénica del coliseo jerezano para la presente temporada.
Elena Ballesteros encabeza el reparto en el papel protagonista –que antes tenía María León– tras una trayectoria artística de tres décadas en cine, televisión y teatro. La actriz inició su carrera siendo muy joven como presentadora del programa Club Disney y posteriormente ha participado en series como Periodistas, La familia Mata o Servir o proteger, además de diferentes producciones teatrales, entre ellas el montaje reciente Cuando duerme conmigo.
Una lectura actual del clásico
La adaptación sitúa la historia en el contexto actual con el objetivo de acercar al público los conflictos personales y sociales que atraviesa Nora. En esta versión, los dilemas del personaje se relacionan con cuestiones como la desigualdad de género, la presión social o la búsqueda de independencia personal en un entorno marcado por las crisis familiares y el individualismo.
Según la propuesta escénica, el montaje mantiene la esencia del texto de Ibsen, pero introduce una mirada contemporánea que pretende conectar con el espectador actual sin alterar el núcleo dramático de la obra.
Junto a Elena Ballesteros, el reparto lo completan Patxi Freytez, Pepa Gracia, Santi Marín y Alejandro Bruni, que dan vida al resto de personajes de esta historia centrada en la evolución personal de su protagonista.
Escenografía minimalista
Uno de los elementos destacados de la puesta en escena es la escenografía diseñada por Lua Quiroga, basada en estructuras geométricas y minimalistas que recrean los distintos espacios de una casa. El planteamiento visual evoca el concepto de una casa de muñecas y refuerza la idea de confinamiento y exposición del personaje principal.
La propuesta se completa con la iluminación diseñada por Luis García, pensada para subrayar el tono emocional de cada escena, y con una banda sonora original compuesta por Manu Solís.
Tras su paso por Jerez, la producción continuará su recorrido por distintos teatros del país dentro de una gira prevista hasta finales del próximo año.



