La iglesia de San Dionisio de Jerez ha acogido este domingo una jornada emocionante. Porque la hermandad de la Sagrada Resurrección ha expuesto la nueva imagen de Cristo Resucitado, basada en una obra de Luis Ortega Bru.
Durante la misa, se han realizado súplicas por la pronta recuperación de Irene, la hija del alcalde de San Roque, Juan Carlos Ruiz Boix, que permanece hospitalizada tras el grave accidente que sufrió en diciembre.
Irene Ruiz, de 20 años, sufrió un grave accidente el pasado 27 de diciembre, cuando fue trasladada a la UCI del Hospital Puerta del Mar de Cádiz, y posteriormente al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde se encuentra en estos momentos. En ese centro hospitalario permanece su padre, que ejerce de alcalde desde la distancia.
Alcalde a distancia, para estar con su hija
"Nadie está preparado para esto. Después de 20 años dedicado a la vida política, yo tampoco estoy preparado. Para esta tragedia que vivimos día a día y hora a hora no está preparado nadie. Venimos aprendiendo muy lentamente. A veces a través de un dolor intenso. Perseverando en contar un futuro mejor, aunque sabemos que será un futuro distinto", explicó Ruiz Boix cuando anunció su vuelta a la Alcaldía.
La evolución del estado de salud de Irene se lo reserva la familia —"no voy a entrar en detalle", dijo entonces su padre—, quien insistía en que habían pasado "unas semanas terribles, muy críticas", en las que se han seguido esta situación "compleja", con distintos escenarios abiertos, "que no sabemos cuáles son y cómo los vamos a afrontar".
Agradecimiento a San Roque
La hermandad de la Sagrada Resurrección de Jerez, con esta súplica, ha querido agradecer públicamente la colaboración institucional y el compromiso personal del regidor de San Roque, señalando que su apoyo ha resultado determinante para que el proyecto artístico presentado este domingo haya podido hacerse realidad.
El conjunto supone además un homenaje a Luis Ortega Bru, cuyo modelo histórico ha servido de inspiración para la recuperación fiel realizada para la ciudad.
La hermandad ha felicitado públicamente al escultor Rubén Fernández Parra por un trabajo que califican de “riguroso y profundamente comprometido”, destacando la dignidad y excelencia alcanzadas en la ejecución de la imagen.





