La nueva imagen de Cristo Resucitado de Jerez ya recibe culto en San Dionisio. La talla fue bendecida este domingo por el obispo de Asidonia-Jerez, José Rico Pavés, durante una misa solemne que abarrotó el templo.
No era para menos. La expectación en torno a este estreno ha sido enorme, especialmente en los días previos, cuando comenzaron a difundirse en redes sociales distintas imágenes de la obra. El debate fue intenso y los pareceres, para todos los gustos.

No en vano, la apuesta era arriesgada. La nueva talla es una copia exacta de la que creó Luis Ortega Bru. Ha sido realizada y policromada por el artista sevillano Rubén Fernández Parra, cuyo trabajo ha sido calificado como excelente.
El original —solo en madera— se conserva en el museo dedicado al escultor en su ciudad natal, San Roque. De hecho, una representación del Ayuntamiento sanroqueño estuvo presente en la celebración. Durante la eucaristía se pidió por la recuperación de la hija del alcalde de la localidad, Juan Carlos Ruiz Boix, que continúa hospitalizada tras el grave accidente que sufrió en diciembre.
Amplia representación institucional y cofrade
La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, acudió acompañada por varios delegados. También asistieron el presidente de la Unión de Hermandades, José Manuel García Cordero; el párroco; y la delegada diocesana, Elena Gómez, junto a numerosos invitados.


La cita ha sido definida como histórica. No solo por la incorporación de una nueva imagen bendita, sino también por lo que supone, según defiende la hermandad, cerrar un capítulo pendiente con el genio imaginero.
No faltaron hermanos mayores de corporaciones jerezanas, especialmente los de la Cena y la Soledad, nombradas madrinas de la bendición por haber nacido también sus titulares de la gubia de Bru. Todas las miradas estaban puestas en la imagen, situada en el lateral del presbiterio, ante un dosel burdeos y luciendo nimbo en lugar de potencias.
Las primeras impresiones fueron muy positivas. Especialmente en lo relativo al policromado, que ha permitido dotar a la reproducción de una dimensión destacada.
El mensaje de Rico Pavés: unidad y lenguaje fraterno
En su homilía, el obispo calificó a la hermandad como “valiente” y afirmó que “no está sujeta al régimen de la penitencia. Cristo ha resucitado”, en alusión a los cambios que la corporación aplicará este año, como la modificación en la túnica de los hermanos.
"Tenemos que hacer que Cristo Resucitado habite en nuestras hermandades"
El prelado reiteró su agradecimiento a la hermandad “por el trabajo de estos años” y lanzó un mensaje directo al conjunto de las cofradías, para que no dejen de lado a la que cierra las procesiones.

“Hay que cuidar el lenguaje con el hermano. Matas al hermano cuando hablas mal de él, ¿cómo podemos insultar a aquellos que han salvado Cristo? Que desaparezcan de nuestra labios el insulto y la murmuración de nuestros hermanos”
Álvaro Barba: “Recuperar para Jerez una parte de su memoria y de su fe”
El hermano mayor, Álvaro Barba, tomó la palabra al término de la misa para agradecer la presencia de autoridades civiles, religiosas y cofrades. Al obispo le expresó su gratitud por “su cercanía constante, por su palabra siempre serena y por acompañar a esta hermandad en los momentos importantes de su historia”.
Barba subrayó que este proyecto “no era solo una obra, sino recuperar para Jerez una parte de su memoria y de su fe”. También agradeció al Museo Ortega Bru su comprensión “al entender que esta empresa no era otra cosa que devolver a Jerez una parte de su historia”.
Hubo espacio para el recuerdo. Evocó la figura de José Bohórquez Vegazo, mayordomo de la Hermandad de la Soledad que en 1952 encargó a Bru el conjunto de la Resurrección y que ahora, casi 75 años después, “aquel sueño se hace realidad”.
El hermano mayor cerró su intervención con una apelación directa: “Una petición sencilla y sincera: Jerez cofrade, os pedimos cariño para nuestra Hermandad. Nosotros estamos poniendo todo lo que podemos. Ahora os pedimos que os acerquéis, que caminéis con nosotros. Os necesitamos”
Proceso de renovación total
La hermandad atraviesa un profundo proceso de renovación que se materializa ahora con esta nueva imagen titular. En los próximos años se completará el grupo escultórico con dos soldados romanos y un ángel, tal y como lo concibió Ortega Bru, y que se dispondrá en un nuevo paso ya diseñado. Además, se estrenará una imagen de la Virgen de la Luz que sustituirá a la actual.
Las novedades no terminan ahí. En 2026 la cofradía saldrá de San Miguel y lo hará sobre el paso de las Tres Caídas. También ha decidido que sus hermanos vistan túnica, pero sin antifaz, una determinación que explican como acorde con el carácter glorioso y no penitencial de la procesión.
La ceremonia de este domingo supone un respaldo clave para el futuro de una hermandad que atravesaba una etapa de descenso que muchos consideraban imparable. Con este impulso —patrimonial y conceptual— y el respaldo explícito del obispado, se vislumbra ahora un renacer que aspira a situar a la corporación en un cauce de normalidad y aceptación dentro del orbe cofrade local.




