La plaga de langostias.
La plaga de langostias.

En un número de la revista Nuevo Mundo de agosto de 1908 aparece un artículo ilustrado (que reproducimos abajo) que habla sobre la plaga de la langosta en Jerez. Por su parte, ABC de 30-12-1908 daba la siguiente noticia para mostrar que las autoridades estaban al tanto y tomaban medidas: “Se ha celebrado una importante reunión en la Cámara Agrícola de [Jerez de la Frontera] para preparar una enérgica campaña contra la langosta. Dicha reunión ha sido convocada por el Jefe de Fomento de la provincia, señor marqués del Álamo. Asistieron el ingeniero jefe agronómico, el presidente d ela Junta de Defensa del Puerto de Santa María, y los de Puerto Real, Chiclana, Rota, Sanlúcar y Arcos”. 

Esta plaga de la langosta coincidió en el tiempo con una permanente "crisis obrera" (que desembocaría en el ciclo de fuertes protestas sociales en Jerez y comarca de 1918-1921). Veamos con qué estremecedores rasgos describe dicha "crisis obrera" El Guadalete de 19 de abril de 1910:

"La crisis obrera. Cumpliendo lo dispuesto por el alcalde D. Francisco de P. González ante de emprender el viaje a Madrid, ayer mañana dejó de hacerse el reparto de pan que venía verificándose entre los obreros faltos de trabajo inscritos en las listas de la Mayordomía Municipal. Por esta causa, un numeroso grupo de obreros acudió al Ayuntamiento, y una comisión subió al despacho del Alcalde accidental, sr. Gutiérrez Quijano, a rogarle que le facilitara trabajo.

Nuestra primera autoridad local recibió a la comisión, y después de escuchar los deseos que expusieron, manifestóles la imposibilidad en que se encontraba de atenderles, dado el estado precario porque atraviesan las arcas municipales; sin embargo ofrecióles distribuir socorros análogos a los días anteriores y telegrafiar a Madrid al Sr. González del Castillo, interesándole la necesidad de que gestione cerca del sr. Ministro de Fomento la conveniencia de que envíe con urgencia fondos para la construcción de la carretera de Jerez a Cortes.

El sr. Gutiérrez Quijano dio orden de que se adquiriera el pan necesario para distribuirlo a las cuatro de la tarde entre los obreros, pero como las panaderías que venían facilitando el artículo no habían elaborado la suficiente cantidad para este objeto, dado que habían recibido orden de suspender el servicio, hubo necesidad de distribuir la cantidad en metálico, equivalente a la ración de pan. La distribución se llevó a efecto a las cuatro de la tarde en el Depósito de Materiales. El Sr. Gutiérrez Quijano, conforme había prometido a la comisión de obreros, dirigió al Alcalde Sr. González del Castillo, el telegrama a que anteriormente hacemos referencia".

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Grabados de la plaga.

Ante la "crisis obrera" y la langosta, la inhumana pasividad del Ayuntamiento y del mundo caciquil que regía los destinos de Jerez y de toda su comarca desencadenó acontecimientos asombrosos como los que se describen aquí: 400 familias chipioneras intentaron emigrar a Argentina en 1908. La despiadada hambruna, más el brutal enrocamiento de las clases poseedoras, debió provocar todo tipo de circunstancias y soluciones desesperadas por parte de los trabajadores, que, sin ninguna exageración, fueron tratados como animales de granja por los terratenientes y adinerados de Jerez.

En 3 de octubre de 1907 (y también a lo largo del otoño de ese año) se localiza, como la primera noticia de la pág. 2 que se da en El Guadalete de ese día, una nota crítica de los periodistas de ese diario diciendo que el ayuntamiento había puesto en marcha una junta y un reparto de cartas de pago para pagar la campaña de la plaga de la langosta por valor de 50.000 pts., pero que “no podemos creer en la eficacia de juntas cuando se les deja a su amor, pues la triste experiencia nos enseña que muchas de estas juntas, comisiones y demás ruedas oficiales, suelen dormirse si no se las aguijonea eficazmente por medio de la prensa y de los interesados”.

Comprobamos que en 13 de mayo de 1908 los pegujaleros de las zonas invadidas por la langosta se dirigen, implorantes, al ayuntamiento advirtiendo del desastre total: “Suplican a V.S. tenga la bondad de acordar que inmediatamente y por cuantos correspondan, se establezcan en los predios invadidos por la langosta, los aparatos necesarios para pesar y pagar la unidad del insecto que se recoja, por los que acudan al trabajo de extinción, al precio que se determine, como único medio de evitar la miseria, el hambre y la completa ruina de que está amenazada la población, con la pérdida d ela cosecha de cereales, semillas, viñas y toda clase de frutos, pues así es extricta justicia que piden”. En 17 de mayo en El Guadalete se lee oitro artículo, en cabecera, criticando al ayuntamiento para que se mueva con celeridad y eficacia.

En 27 de enero de 1909 se lee en dicho periódico una crónica de lo acordado en una nueva reunión contra la langosta (esta vez muy asentada en los campos de Sevilla), presidida por el labrador García Angulo, presidenta de la Junta Directiva de la Cámara Agrícola de Jerez, en la que se critica abiertamente la opción de los labradores sevillanos de, concretamente, no roturar las tierras de pasto, una medida que evitaría en buena medida que la puesta de huevos de la langosta prosperara.

En 2 de marzo de 1909 leemos: “Pueden darse por terminados los trabajos que para la destrucción del canuto de la langosta viene haciendo la junta establecida en esta ciudad. Estando ya arados todos los terrenos acotados, solo resta emplear los otros medios aconsejados por la ciencia, cuando en la primavera próxima aove el insecto. Es de desear que los contribuyentes satisfagan puntualmente sus cuotas… ya que la cosecha se presenta espléndida”.

Sabemos que el 7 de marzo de 1909 había en El Puerto de Santa María 200 obreros ocupados en la extinción de la langosta. Justo al mes siguiente se lee una sinopsis de una reunión de la Diputación: “…alcaldes de pueblos de esta provincia manifestando que en fincas de sus respectivos términos ha comenzado a avivar la langosta con gran intensidad, presentándose en grandes manchas”. En 8 de mayo de 1909 leemos: “Tanta es la langosta que invade el término de Sevilla, que solamente ayer en el cortijo de Palmete cogieron treinta hombres 816 kilos del peligroso insecto”.

Por lo que hemos seguido leyendo (por ejemplo El Guadalete de 9 de julio de 1909) no parece que la cosecha cerealera de aquel año fuera mala, aunque el ambiente social debía estar muy caldeado, ya que los repartos de pan a los trabajadores sin nada que echarse a la boca eran muy frecuentes (como el que se describe en El Guadalete de 10 de marzo de 1909). No podríamos, por nuestra parte, concluir nada muy preciso dado que ignoramos en este momento el número exacto de desempleados en aquellas circunstancias, cómo fue la contratación de jornaleros ese año, qué daño preciso hizo la langosta, cuánto pan se repartió…

 

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