La crisis de medios en la Policía Nacional vuelve a estallar en Jerez. Cuatro meses después de que se denunciara la falta de motocicletas para las patrullas, el sindicato CEP asegura que la situación no solo no ha mejorado, sino que ha regresado al mismo punto crítico del pasado octubre. Y esta vez, advierten, el margen de maniobra es prácticamente inexistente.
Eloy Cruz, portavoz del sindicato policial, explica que en febrero de 2026, a día de hoy, "volvemos a tener la misma carencia de motos". Según explica, tras la polémica de octubre, se enviaron motocicletas procedentes de otra localidad. Pero la solución fue, en sus propias palabras, meramente temporal y, además, insuficiente. "Vinieron motos prestadas, por decirlo de alguna manera, de Puerto Real, las cuales se llevaron y después repusieron con motos... pues estaban peor que las que estaban aquí", relata Cruz.
El problema, insiste el sindicato, no es solo la escasez, sino el estado de los vehículos de la flota policial. Las motocicletas enviadas contaban con 60.000 kilómetros y estaban, según el portavoz, en su “última vida útil”. Una situación que ha provocado que, progresivamente, hayan ido quedando fuera de servicio. "Motos que tenían 60.000 kilómetros y que han ido cayendo todas", denuncia.
"Al final nos hemos quedado con los mismos medios que teníamos en octubre, dos motos súper antiguas que teníamos en Jerez, y son las que tenemos a día de hoy, rezando para poder prestar servicio" si no se estropean advierte Cruz.
La situación es tan delicada que, según el sindicato, en cualquier momento podrían dejar de funcionar definitivamente, porque a esto se suma que no hay presupuesto para reparaciones, algo que se arrastra desde hace tiempo y que, como se denunciaba en otoño de 2025, no había dinero ni para arreglos. En la práctica, cuando Interior no asigna dinero a comisarías como la de Jerez, "desaparece en la práctica la unidad" que patrulla y acude con moto.
Hoy, la situación vuelve al punto de partida. Sin motos nuevas, sin presupuesto para reparaciones y con vehículos acumulando averías, los agentes trabajan —según el sindicato— al límite. "No hay dinero para arreglarla", recalca Cruz, insistiendo en que el problema afecta tanto a motos como a coches patrulla.



