El Ayuntamiento de Jerez solicitará al Gobierno de la Nación la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil para hacer frente a los daños provocados por la crecida del río Guadalete. La medida, equivalente a la antigua declaración de zona catastrófica, llega tras una jornada marcada por evacuaciones masivas y numerosas incidencias en distintos puntos del municipio. A primera hora de este viernes, el balance ascendía a 89 personas atendidas y 650 desalojadas en varias áreas rurales.
El anuncio fue realizado por la alcaldesa de Jerez, María José García Pelayo, durante una entrevista en Canal Sur Radio, recogida por Europa Press, poco antes de participar en una reunión de coordinación en el Puesto de Mando Avanzado instalado en el Monasterio de la Cartuja. En el encuentro también estuvo presente el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, con el objetivo de evaluar la evolución del caudal del Guadalete y coordinar la respuesta institucional ante la situación generada por las inundaciones.
Durante la jornada del jueves se procedió al desalojo preventivo de 650 personas en las zonas de Portalillo, El Portal, Las 500, La Greduela, La Ina, Los Cejos del Inglés, Las Pachecas, Los Lagos, Repastaderos, Zarandillas, Lomopardo, Mesas del Corral y Cañada del Carrillo, ante el riesgo que suponía la subida del nivel del río. Estos núcleos rurales concentran buena parte de la preocupación de las autoridades locales por su cercanía al cauce.
La alcaldesa explicó que el nivel del Guadalete se mantenía en 6,22 metros tras la madrugada, sin variaciones significativas, aunque advirtió de que “no termina de bajar en un día en el que el embalse de Bornos sigue con más ocupación de la que debe tener”. No obstante, destacó que la previsión de menos precipitaciones para este viernes y sábado ofrecerá “un colchón que va a permitir el desembalse sin que el río tenga otro aporte adicional”.
Una noche tranquila
García Pelayo señaló que la noche había sido “tranquila” en La Ina y La Greduela, dos de los puntos donde la situación resulta más delicada. También confirmó que el número de personas atendidas se había incrementado hasta 89 después de que “dos personas más hayan llamado esta noche para reclamar atención”, en un contexto de vigilancia constante por parte de los servicios de emergencia.
La regidora adelantó además que, tan pronto como sea posible celebrar un pleno municipal, el Ayuntamiento formalizará la petición al Ejecutivo central para que la declaración de zona gravemente afectada alcance tanto al casco urbano como a las áreas rurales del término municipal. El objetivo es activar mecanismos extraordinarios de ayuda para afrontar las consecuencias de las inundaciones y facilitar la recuperación.
“Necesitamos que haya una respuesta porque los daños que vamos viendo en el casco urbano, con más de 100 incidencias en colegios que dependen del Ayuntamiento, hay que afrontarlos”, afirmó la alcaldesa, quien añadió que “cuando se retiren las aguas no sabemos con lo que nos vamos a encontrar, pero seguro que nada bueno”. En este sentido, subrayó que aunque ahora se está gestionando “el día a día”, será imprescindible el respaldo del Gobierno con la declaración de zona catastrófica para “la recuperación lo más rápida posible de la normalidad”.





