La crecida del Guadalete y la inminente llegada de la séptima borrasca consecutiva, Marta, obliga a Jerez a volver a mirar al cielo con preocupación. La previsión de avisos amarillos por lluvias para sábado mantiene en alerta a la ciudad, que ya ha vivido episodios complicados en jornadas recientes. En este contexto, el temor a nuevas crecidas del río se mezcla con una respuesta social que vuelve a marcar el pulso de la ciudad: la solidaridad organizada.
En medio de esta situación, Jerez ha mostrado, una vez más, su determinación para salir adelante de forma colectiva. Así lo ha expresado Tomás Sampalo, delegado municipal de Deportes, que ha puesto el acento en una idea que se repite como un lema compartido por el propio Ayuntamiento: “Solo hay una forma eficiente de trabajar: en equipo”. Un mensaje que resume el espíritu de coordinación que se ha activado en las últimas horas.
La respuesta no ha sido individual ni improvisada. Al contrario, hermandades, asociaciones y colectivos se han ofrecido para ayudar de manera conjunta, demostrando que la ciudad cuenta con una red social sólida cuando más se necesita. La colaboración se ha convertido en la principal herramienta para afrontar un escenario marcado por la incertidumbre meteorológica.
Unidad frente a la adversidad
Entre los agradecimientos destacados se encuentra la Hermandad de Las Angustias, que ha aportado bolsas de ayuda y ropa interior para hombre, mujer y niño. Junto a ella, también han participado la Hermandad de Pasión, el Santo Crucifijo y Covirán, el Xerez CD, la Hermandad del Consuelo y la Hermandad de la Sed, a la que incluso se le pidió agua, “tiene que haber un toque de humor siempre”, en palabras del propio Sampalo.
La lista de entidades implicadas continúa con Loreto y Judíos de San Mateo, el Perdón, la Entrega, la Yedra y la Redención, esta última en coordinación con el área de cirugía del hospital de Jerez. Todas ellas han mostrado su disposición a sumar esfuerzos ante una situación que exige rapidez, organización y compromiso.
Más allá de los nombres propios, el mensaje que se lanza es claro: la unión es la única vía posible. En un momento en el que el Guadalete vuelve a ser motivo de vigilancia y las lluvias amenazan con complicar el día a día, la ciudad ha optado por reforzar sus lazos comunitarios.
Hermandades y asociaciones, clave en la respuesta
La implicación de las hermandades y asociaciones ha sido especialmente relevante. Una de las primeras en hacerlo fue la propia Hermandad del Soberano Poder. A través de su acción social, realizó un llamamiento a sus hermanos para la entrega de alimentos como lentejas, garbanzos, habichuelas, arroz, vinagre o aceite.
A esta lista se ha añadido la entrega de ropas, de cualquier tamaño, botas de agua, botellas de agua, mantas y productos de limpieza, elementos fundamentales para una situación que cambia de un momento a otro en función de la evolución del tiempo. Desde la Hermandad del Desconsuelo han destacado que aún hacen falta artículos de higiene y, especialmente, latas de conservas, además de aclarar que cualquier aporte, por pequeño que parezca, suma y alivia la difícil situación que están viviendo muchas familias.
Esta red solidaria demuestra que, más allá de la alerta meteorológica, Jerez cuenta con un tejido social preparado para responder de forma rápida y eficaz. El mensaje final que se desprende de esta movilización es tan sencillo como contundente: “Solo hay una forma de hacerlo: unidos”. Una frase que resume el sentir de una ciudad que, ante la amenaza de nuevas lluvias y la vigilancia constante del Guadalete, vuelve a demostrar que la fuerza colectiva sigue siendo su mayor recurso.






