La vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, ha destacado este sábado, ya sobre el terreno y paraguas en mano, la labor de los profesionales de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ante los temporales que están azotando Andalucía y la llegada de un nuevo frente, la borrasca Marta. Un episodio meteorológico que está obligando a continuos desembalses de presas y mantiene a numerosos ríos en nivel rojo, con riesgo de desbordamiento.
Entre ellos, el Guadalquivir es el que “más preocupa”, según ha subrayado Montero, ya que, de acuerdo con los expertos, “alcanzará su cota máxima entre hoy y mañana”. La situación mantiene activados amplios dispositivos de emergencia en distintos puntos de la comunidad.
La vicepresidenta ha realizado estas declaraciones en El Palmar de Troya, donde se ha establecido un puesto de mando avanzado tras el desbordamiento del arroyo Salado como consecuencia del desembalse de Torre del Águila. En este municipio sevillano han sido desalojados 19 vecinos, una veintena de personas que han tenido que abandonar sus viviendas por precaución.
Montero ha puesto en valor el papel de las confederaciones hidrográficas, que trabajan “para posibilitar que el agua que va cayendo tenga un lugar donde se pueda almacenar y también ir regulando ese caudal y no provoque riadas”. Un trabajo que, ha insistido, resulta clave para minimizar los efectos de episodios de lluvias intensas como el actual.
Despliegue de seguridad y vigilancia ante una jornada “complicada”
“Ha ocurrido aquí, en este embalse de Torre del Águila, pero está ocurriendo en todos los entornos de Andalucía”, ha señalado la vicepresidenta, que ha querido reconocer el “trabajo denodado, que no entiende de horas” de los profesionales de la CHG. Gracias a esta labor, ha dicho, se logra una mejor protección de los entornos más expuestos a la adversidad meteorológica.
En la provincia de Sevilla, casi un millar de efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se encuentran desplegados por la crecida de los ríos. El Guadalquivir, al paso por Lora del Río, ha alcanzado los 2.900 metros cúbicos por segundo, una cifra que refuerza la preocupación de las autoridades ante las próximas horas.

El subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, que ha acompañado a Montero junto al presidente de la Diputación, Javier Fernández, ha advertido de que se trata de “una jornada complicada”, debido tanto a los avisos meteorológicos como a la acumulación de agua en ríos, arroyos y embalses tras días de lluvias continuadas.
Toscano ha detallado que el Gobierno de España mantiene todos sus dispositivos activados, con más de 620 guardias civiles, 370 policías nacionales, un retén de la UME, además de efectivos de la DGT, de la Confederación Hidrográfica, del servicio de mantenimiento de carreteras y de la Aemet.
Avisos meteorológicos y llamamiento a la prudencia
El subdelegado ha realizado un llamamiento a la prudencia, pidiendo evitar desplazamientos innecesarios, no circular por riberas ni cruzar arroyos, y seguir siempre la información difundida por los canales oficiales, especialmente ante el fuerte crecimiento de los cauces.
El aviso naranja de la Aemet permanecerá activo durante todo el sábado en la Sierra Norte, con acumulaciones de hasta 80 litros por metro cuadrado en doce horas. En la Campiña y la Sierra Sur, el aviso es amarillo, con registros de hasta 15 l/m² en una hora y 40 l/m² en doce horas.
El viento también mantiene en alerta a la provincia, con aviso amarillo en sus tres comarcas hasta las 12.00 horas y naranja entre las 12.00 y las 18.00 horas por rachas de hasta 90 km/h. Además, las tormentas activarán el aviso amarillo en la Campiña desde las 16.00 hasta la medianoche, donde no se descarta la formación de tornados.
Montero ha subrayado que, aunque hay que estar alerta en toda Andalucía, existen zonas especialmente críticas, como la provincia de Cádiz, el Campo de Gibraltar, la ribera del Guadalete, la cuenca del Genil y las provincias de Málaga, Jaén y Córdoba. “Estamos muy atentos a los efectos del temporal”, ha asegurado.
La vicepresidenta ha recordado que más de 10.000 funcionarios de la Administración General del Estado están prestando auxilio en esta emergencia y ha reiterado que el Gobierno está “a disposición de la autoridad que en este momento lleva el mando, que es la Junta de Andalucía”. Finalmente, ha expresado su deseo de que la borrasca remita para iniciar la evaluación de daños, activar las respuestas necesarias y “ayudar a que la población pueda rehacer su vida en el menor plazo posible”.



