Pedro Pacheco: "Me doy una vuelta con mis nietos, pero yo ya no reconozco la Feria de Jerez"

El alcalde entre 1979 y 2003 mantiene que el PP reparte los mejores sitios entre sus amistades y que ha dejado el evento en manos de "cuatro hosteleros", además de romper el tradicional libre acceso a las casetas

Pedro Pacheco muestra el plan de la Feria del Caballo de este año.
28 de marzo de 2026 a las 07:30h

Pedro Pacheco, alcalde de Jerez entre 1979 y 2003, fue el gran inspirador de los grandes cambios que se han producido en la Feria del Caballo en los últimos cincuenta años. Si a mediados de los 80 la Feria da un salto adelante en cuanto a concepto, en una clara apuesta por la participación, la igualdad y el acceso libre, a comienzos del siglo XXI, aprovechando la elevación de la vía del ferrocarril, sienta las bases de lo que es hoy la Feria en cuanto a su espacio. Pacheco no se muerde la lengua en hablar sobre cómo ve la Feria, "en un proceso de degradación como el que sufre Jerez, al fin y al cabo, la Feria no deja de ser parte de la ciudad", dice, frase que bien podría servir a modo de resumen de las líneas que vienen a continuación.

Pedro Pacheco mira un cartel de la Feria del Caballo del año pasado.   MANU GARCÍA

Para ir 'calentando', Pacheco comienza hablando del alumbrado, del nuevo alumbrado, del que afirma que "no es exactamente cierto que sea nuevo. Además se ha da una circunstancia que habría que tener en cuenta, como que el alumbrado de Jerez, costosísimo y pagado con los impuestos de los jerezanos, se está utilizando en otras partes y otros eventos por la empresa, por ejemplo en la Feria de San Fernando y en el Corpus de Granada. Eso es así”, afirma. Pacheco incluso cuestiona que el alumbrado no se haya adaptado a la silvicultura ya existente en el González Hontoria, sino que, desde su punto de vista se ha hecho al revés. “Se han podado palmeras, hay alcorques que siguen vacíos, se han podado ficus. Mal, todo mal…”.

Pero el exalcalde se muestra desde el comienzo muy crítico con la gestión del actual gobierno municipal y carga contra uno de los temas polémicos del año pasado, cuando se removió de sitio a unas veinte casetas y se dio ese espacio –generalmente en zona 'noble'– a lo que define como "amistades" del propio gobierno. "Se están dando casetas de forma personal en función de las afinidades políticas del gobierno municipal", dice abiertamente. "Para hacerlo, el gobierno municipal se ampara en el propio reglamento vigente (las Ordenanzas de la Feria), que incumple los principios consuetudinarios, de hecho, ese reglamento es un instrumento para hacerlo. Para todas las concesiones temporales y provisionales rige un principio básico que es la antigüedad. Chiringuitos de playa, puestos de mercado, puestos ambulantes... y, por supuesto, casetas de feria”, afirma.

Ciertamente, el gobierno municipal ya dejó claro, en el momento de allanarse a las demandas interpuestas por Los Andaluces (PCE) y CCOO que, pese a ello, no iba a volver al plano anterior de Feria, es decir, las casetas removidas no iban a volver a su anterior sitio, tal y como ha ocurrido, por lo que estas casetas estudian volver a los tribunales. Es decir, el gobierno municipal estima que no existe ningún tipo de, digamos, derecho adquirido a la hora de realizar las adjudicaciones de espacio en el parque González Hontoria.

Pacheco le echa un vistazo al plan de la Feria de Jerez de este año.   MANU GARCÍA

Pacheco también cuestionó la separación de las casetas, convengamos que tradicionales, de las llamadas popularmente casetas-discoteca. Más alla de la música y su volumen, el exalcalde lleva esa separación al aspecto económico. “No me gusta nada la segregación que hay de ricos y pobres en la Feria, todo esto provoca desigualdad… y es muy significativo de la época de polarización que estamos viviendo. La Feria ha convertido en una semana en la que la desigualdad es visible. Pero es que el Ayuntamiento favorece que todo esto ocurra... ahí está, por ejemplo, el tema del albero. Ni siquiera se está haciendo por igual, la remodelación se está haciendo en las zonas VIP de la Feria", afirma.

"No me gusta nada que en la Feria haya segregación entre ricos y pobres, y eso es lo que hay ahora"

"Pero bueno, la Feria es como la ciudad, que está en manos de los restauradores. Se les han comprado por 300.000 euros la Capitalidad Gastronómica 2026 y, eso sí, hemos rozado con las yemas de los dedos conseguir la Capital Cultura de Europa 2031", ironíza Pacheco. En este sentido, sigue afirmando que "tenemos una Feria desigual, tanto en espacio como en contenido, fruto del dominio de los caseteros, que marca quién entra con el uso indiscriminado de las reservas. Muchas casetas no son propiamente casetas, son restaurantes, restaurantes que ni siquiera se molestan en disimular, ni tratar de adaptarse por una semana a cómo es y debe funcionar una caseta de feria", afirma, para concluir que "se han cargado lo que era la Feria de Jerez, que la gente venía atraída por el régimen abierto, por la libertad que había, de eso no queda nada, ahora está casi todo privatizado, fruto de todo tipo de intereses. El Ayuntamiento, su gobierno, es incapaz de asumir y afrontar responsabilidades, mira hacia otro lado y ha dejado la Feria –y me atrevería a decir que la ciudad– en manos de cuatro restauradores".

Pacheco, en su despacho, durante esta entrevista.   MANU GARCÍA

Pacheco también tuvo unas palabras sobre la duración de la Feria y sus precios. En este sentido, recordó que Sevilla, que siguió los pasos de Jerez apostando por ampliar con el primer fin de semana, ha plegado velas y ha vuelto a su calendario tradicional. Él es partidario de que Jerez haga lo mismo, ya que entiende que “no hay capacidad económica” para una feria tan larga, “en la que los dos últimos días no es extraño presenciar el ‘espectáculo’ de ver cómo se desmantela alguna caseta”.

"Habría que hacer como en Sevilla, en Jerez no hay capacidad económica para una Feria tan larga"

Siguiendo con los precios, puso como ejemplo –como mal ejemplo– las casetas de las hermandades, que entiende que deberían volver a ser autogestionadas por los hermanos y ser casetas populares, no ser a su vez adjudicadas a profesionales. “Las hermandades ya obtienen un Potosí, lo que se dice un Potosí, de las Zambombas; ahora no se trabaja de acorde a unos valores tradicionales, el casetero va a recuperar su inversión, como en cualquier otra caseta, no tiene sentido".

Por último, sobre qué espera de la próximo edición de la Feria del Caballo, afirmó que "creo que 2026 va a ser el año de consolidación de este modelo que se viene gestando de atrás y del que ya pudimos ver un atisbo el año pasado. Además, es un año electoral y el siguiente también”, y está seguro de que eso se va a dejar sentir en la Feria. "Mire, yo no soy un loco de la pureza, sé que las cosas evolucionan y debe ser así... estuve cuatro años sin poder ir y he vuelto con mis nietos, me doy una vuelta con ellos, pero debo decir que yo ya no reconozco la Feria de Jerez", concluye. 

Sobre el autor

Carlos Piedras

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