Pedro Mendoza, uno de los vecinos de la barriada rural de El Portal, en el Jerez rural, que ha visto inundarse su casa por la crecida del río Guadalete, se echa las manos a la cabeza al volver a su vivienda y ver cómo se encuentra.
Porque aún no sabe qué muebles y enseres podrá rescatar, y cuánto tendrá que tirar cuando el cauce del río baje y pueda volver a su vida, interrumpida por los desalojos obligados por las autoridades, por el peligro que suponía quedarse en las viviendas.

A la mujer de Pedro, con discapacidad, tuvieron que evacuarla rápidamente. "La sacamos corriendo y me quedé con mis hijos para intentar salvar algo, pero el agua entraba por las paredes, por los enchufes...", recuerda cuando atiende a lavozdelsur.es.
Con el agua a unos 75 centímetros de altura encontró su casa. "Era imposible pararlo", sostiene Pedro, que solo piensa en salvar todo lo posible para que cuando su mujer vuelva, "lo vea lo más normal posible".
Sollozando, este vecino de El Portal lamenta los desperfectos provocados por la inundación. "Habíamos comprado un colchón nuevo, un canapé, pero se ha quedado todo...", señala.
"Estamos a salvo y ya está, ahora a luchar otra vez", sostiene Pedro Mendoza, uno de tantos vecinos de El Portal que han visto, una vez más, cómo su vida se ha paralizado. Y tendrá que empezar de nuevo.
"Todo el mundo me ha dicho que me ayuda, con lo que necesite, pero no podemos hacer nada", señala Pedro, sin poder contener las lágrimas viendo el estado en el que está su vivienda, a la que no sabe cuándo podrá volver.

Más de 400 vecinos vuelven a sus casas
El Ayuntamiento de Jerez, tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa (Cecop) de este domingo, autorizó el regreso de 410 vecinos desalojados en distintos núcleos rurales de Jerez. Los residentes en Mesas del Corral, La Barca, El Rabanito (Guadalcacín), San Isidro del Guadalete y Lomopardo ya están de vuelta en sus viviendas.

En el resto de barriadas rurales, se mantienen los desalojados, por la previsión de fuertes precipitaciones de los próximos días, especialmente en la Sierra de Cádiz, y a su posible repercusión tanto en el caudal del río Guadalete como en eventuales desembalses de las presas de Bornos y Arcos.
El río Guadalete continúa en nivel rojo —a 6,32 metros de altura a las diez de la mañana de este lunes— y, aunque en las últimas horas se ha registrado una leve mejoría, la llegada de nuevas lluvias podría obligar a incrementar los desembalses.





