El colectivo LGTB reivindica una vez más la igualdad de derechos en una jornada en la que se estrenaron los Premio Arcoíris y Nubarrón.

Familias completas homosexuales y heterosexuales, adolescentes y personas de todos los colectivos no se cortaron a la hora de lucir pulseras, camisetas o pancartas con los colores y lemas multicolor en el centro de la ciudad. Allí en la calle Consistorio, como cada Al cada 28 de junio, Día del Orgullo LGTB, la bandera arcoíris fue izada en el balcón del Ayuntamiento en un acto encabezado por la asociación Jerelesgay y una amplia representación de la Corporación. Pero este año en Jerez cobró la importancia que perdió durante el mandato de los populares. Desde 2012 la fiesta no se prolongaba más allá del balcón sufriendo así un retroceso pese a haber la ciudad pionera en llevar a cabo esta iniciativa. En esta edición, el ya asentado gobierno socialista, le ha devuelto la alegría y de nuevo le ha cedido su espacio, el de la casa de todos, para conmemorar este día y reivindicar la igualdad de derechos para este colectivo.

Un miembro de Jerelesgay fue el encargado de leer el manifiesto en el interior del Ayuntamiento. “Hemos logrado que las calles de Jerez se llenen de color, dignidad, alegría, lucha, compañerismo, libertad y respeto”. Así comenzaba su discurso el joven para concluir alzando la voz con el lema de este año: “Amar es un derecho”. Representantes de Marea Violeta y otros colectivos también intervinieron en una sucesión de discursos en el que se entrelazaban poemas, y reivindicaciones. La presidenta de la asociación jerezana LGTB, Susana Domínguez, de nuevo fue la más combativa y centró su ‘speech’ en la necesidad de celebrar este día. “Volvemos a oír las consabidas, estúpidas y malintencionadas preguntitas: ¿orgullo de qué? o ¿cuándo es el día del orgullo heterosexual?”. Domínguez desgranó una vez más la discriminación que sufre el colectivo, reclamó más amor y menos odio, y zanjaba la polémica: “En lugar de estar preguntando por qué no hay un Orgullo heterosexual, mejor estar agradecidos de no necesitar uno”.

La fiesta continuó con la entrega de los Premios Arcoiris, que en esta primera edición han recaído en el jerezano José María Ramos Angulo, y el algecireño Jonathan Castro Pelayo, policías nacionales cuya boda se ha convertido a nivel nacional en un llamamiento a la visibilidad. Ramos mostró su agradecimiento y dedicó el galardón a todas aquellas personas que no se atreven a expresar su amor. La gran sorpresa ,uno de los momentos más intrigantes y emotivos fue protagonizado por el presidente de la Federación Gaditana de Fútbol, José Antonio Bernal, quien recogió el Premio Nubarrón. Este reconocimiento invitaba a la federación a aumentar sus esfuerzos en la lucha contra la homofobia, tras los insultos que recibidos el árbitro Jesús Tomillero. En contra de lo que algunos esperaban, recogió el galardón y defendió la trayectoria de la institución a la que representa en pro de la igualdad entre palabras que desprendían nerviosismo y emotividad.

La alcaldesa fue la encargada de cerrar el acto reiterando el compromiso municipal por una sociedad donde triunfen los valores de la convivencia, la tolerancia, y la educación. Además lanzó el guante a los colectivos de la ciudad para trabajar desde en el programa de actos del Día del Orgullo LGTB del próximo año, lograr que los colores del arcoíris se extiendan también a otros espacios de la ciudad, y ampliar el programa de actividades para que Jerez sea “un referente provincial”.   

El recuerdo a las víctimas del dramático atentado de Orlando estuvo presente en el transcurso de toda la fiesta que concluyó con la alegría que la caracteriza y entre besos.

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