Imagen de archivo de Bodegas Garvey.
Imagen de archivo de Bodegas Garvey.

Se coge un folio y se doble por la mitad. En la izquierda se pone ‘nombres’, en la derecha ‘apellidos’. Cada una de las partes se vuelve a doblar por la mitad, de tal forma que el folio queda dividido en cuatro partes. En cada doblez de los ‘nombres’ se pone Lucio y Andrew, y en el de los apellidos Tan y Co. Se recortan las partes y se establecen correspondencias entre los nombres y los apellidos. No hace falta ser un fiera en matemáticas para establecer que entre dos nombres y dos apellidos hay cuatro combinaciones posibles. Pues bien, tres de estas combinaciones existen –Lucio Tan, Lucio Co y Andrew Tan- y no solo eso, sino que se trata de importantes hombres de negocios filipinos y todos ellos con intereses en el brandy de Jerez.

El último en salir a la palestra ha sido Lucio Tan, que estaría interesado en la adquisición de los activos de Garvey, del Complejo Bellavista y Zoilo Ruiz-Mateos, ambos en proceso concursal. Pero no solo eso. Fuentes del sector han señalado que Lucio Tan estaría también persiguiendo adquirir las marcas de Garvey e inciden en el “escaso sentido” que tendría una operación de este tipo sin marcas. El caso es que las marcas de Garvey (desde San Patricio a Espléndido) fueron adquiridas ‘oficialmente’ por un directivo de Nueva Rumasa después de que fueran puestas a buen recaudo por la familia Ruiz-Mateos en paraísos fiscales. Otra cosa sería la posible adquisición de otras marcas… que nadie acaba de ver cuáles podrían ser, por lo que se da por seguro que las negociaciones de Lucio Tan son a dos bandas, con la propiedad de las marcas y con la administración concursal de Garvey.

Asian Alcohol Corporation es la empresa de Lucio Tan que está negociando esta adquisición. Lucio Tan tiene intereses en sectores muy distintos, que van desde las propias bebidas alcohólicas –ahí está el ron Tanduay, entre las diez marcas más vendidas del mundo- a Philippines Airlines. En principio, el sector bodeguero de Jerez vería con buenos ojos la llegada de esta nueva inversión filipina, después de que hace unos meses Andrew Tan cerrara la adquisición de las antiguas Domecq (con Harveys), hoy rebautizadas como Bodegas Fundador. No obstante, no es la primera vez que se habla de Lucio Tan en el Marco de Jerez. Hay que recordar que hace algo más de diez años tuvo un enfrentamiento con el sector tras lanzar al mercado filipino una bebida que se anunciaba como ‘brandy español’ bajo la marca Barcelona, una bebida que no era propiamente brandy al no elaborarse a partir de destilados de vino y que tampoco era español. Poco después la bebida se retiró del mercado, sin que el tema llegara a judicializarse.

De Andrew Tan hay que decir que está tomando decisiones rápidamente. Bodegas Fundador ha definido una estrategia obvia por sencilla: Terry para el brandy y Harveys para el vino. Harveys aprovechó la pasada edición de Vinoble para dar a conocer su nueva presentación, tanto en etiquetado como en formato, lo que habla a las claras de que el magnate filipino de origen chino no piensa en Fundador como algo nostálgico, sino como uno más de sus múltiples negocios, que abarcan campos tan diversos como el inmobiliario (hace meses compró también Torre Espacio, en Madrid, uno de los rascacielos que se alzan sobre la antigua ciudad deportiva del Real Madrid), el hotelero o la restauración, además del de las bebidas espirituosas. Esta inversión de Andrew Tan fue saludada en el sector bodeguero sin ningún tipo de reservas, aunque abre incógnitas en el futuro de González Byass, ya que Andrew Tan es socio desde hace varios años de la familia González en la bodega Las Copas, que suministra materia prima jerezana a espirituosos que se ‘rematan’ en Filipinas…

Y por último está Lucio Co. Co –al fin se puede utilizar solo el apellido en este artículo- peleó hasta el final con Andrew Tan por hacerse con las antiguas Domecq. De hecho se comentó en el sector que una de sus hijas, que iba a estar al frente del negocio, ya tenía casa en Jerez, lo que da una idea de lo cerca que estuvo de hacerse con los activos que su rival ha rebautizado como Bodegas Fundador. Se da la circunstancia de que durante muchos años Co fue el importador para Filipinas de este brandy jerezano a través de la sociedad Compañía de Tabacos de Filipinas. Fundador, una marca relativamente de segunda fila en España, sobre todo en las últimas décadas, goza de enorme prestigio en Filipinas. En dicho país sale al mercado ocupando toda la gama de producto, es decir, solera, solera reserva y gran reserva.

Con más de cuatro millones de botellas anuales, Filipinas es el segundo mercado del brandy de Jerez tras España y, en consecuencia, es el primer importador. Se trata de un país que tiene unos 100 millones de habitantes, con una economía pujante, ya que lleva varios años creciendo anualmente a tasas del 7% e incluso del 8%. El país conserva grandes desequilibrios sociales, pero se ha ido creando una clase media que puede permitirse cada vez en mayor medida artículos de semilujo para el filipino medio como es una botella de brandy de Jerez. Hay que recordar el fuerte influjo de la cultura española en este país, ya que formó parte del Imperio hasta 1898. El idioma se ha perdido frente al inglés –aunque actualmente lo hablan dos millones de personas y el interés por estudiarlo es creciente-, pero ‘lo español’ se sigue asociando con distintivos de calidad, y el brandy de Jerez forma parte desde hace años de esa vanguardia.

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