En Rota, muchas recetas viven en la memoria de las casas. Se transmiten entre generaciones, se repiten en celebraciones familiares y forman parte de una identidad cotidiana que va mucho más allá de la mesa. De ese espíritu nace A Taste of Rota, un nuevo recetario que propone contar la ciudad a través de su cocina y hacerlo, además, en inglés, para que esos sabores puedan viajar más allá de sus fronteras.
El proyecto continúa una trayectoria iniciada hace ya varios años con tres publicaciones que perseguían el mismo objetivo: preservar y difundir el patrimonio culinario local. Rota, un gusto conocerte (2021), Rota, un gusto cocinarte (2022) y Rota, un gusto saborearte (2023) reunieron recetas tradicionales de familias roteñas con la intención de mostrar la ciudad a través de su gastronomía, su historia, su patrimonio y su cultura. El nuevo libro mantiene esa misma misión, aunque añade una dimensión diferente al dirigirse directamente a lectores internacionales. Esta semana se ha presentado en el Ateneo de Jerez.

La iniciativa está impulsada por las blogueras Cristina Rodríguez-Rubio y Pilar Ruiz, madre e hija y colaboradoras de lavozdelsur.es en la sección Aprendiendo a cocinar, que desde hace años trabajan en la recuperación de recetas familiares. Pilar Ruiz fue responsable técnica de la delegación de Turismo del Ayuntamiento de Rota durante dos décadas y mantiene desde 2012 este blog gastronómico. Desde 2019 impulsa además el proyecto solidario de estos recetarios, al tiempo que dedica gran parte de su actividad al voluntariado y participa, entre otras iniciativas, como vocal de gastronomía en la asociación Mujeres Imparables.
La idea de este nuevo volumen surge de una realidad muy presente en la localidad: la convivencia cotidiana con la comunidad norteamericana vinculada a la Base Naval y la llegada constante de visitantes extranjeros. "Tenemos en Rota una comunidad norteamericana bastante importante desde hace muchos años, además de turistas que vienen de distintos puntos de Europa", explica Ruiz. A partir de esa convivencia cotidiana surgió la reflexión que dio forma al proyecto: cómo acercar la cocina roteña a quienes viven o pasan temporadas en la ciudad.
La respuesta fue traducir la gastronomía local para que pudiera entenderse, cocinarse y disfrutarse también fuera de España. "Pensamos que sería una manera muy buena de acercarles a nuestra cultura a través de la gastronomía", señala Ruiz. Así surge A Taste of Rota, un recetario que recoge platos tradicionales transmitidos de generación en generación y los adapta para que puedan prepararse en distintos países.

El volumen reúne 75 recetas seleccionadas entre las 195 que ya aparecían en los tres libros anteriores. La elección se realizó con la colaboración de un grupo de mujeres estadounidenses vinculadas a la Base Naval. Con ellas revisaron una a una las recetas originales para identificar cuáles podían resultar más atractivas y, al mismo tiempo, más fáciles de reproducir fuera de España.
"Nos llevamos las 195 recetas que tenemos en los tres libros y empezamos a revisarlas con ellas", recuerda Pilar. El criterio era doble: que los platos gustaran y que los ingredientes pudieran encontrarse en sus países de origen. "La idea es que ellas las cocinen no solo en Rota, sino cuando vuelvan a sus países", explica. Ese proceso llevó a descartar algunas elaboraciones menos habituales para el paladar estadounidense o más difíciles de reproducir fuera de Andalucía.
El resultado es una selección de platos representativos de la cocina local y de la provincia de Cádiz, pero también accesibles para un público internaacionl. Entre ellos aparecen recetas como el arranque roteño, las croquetas de jamón serrano, la calabaza verde frita con huevo, el pisto con huevo o la tortilla de patatas. También figuran guisos tradicionales como la sopa de pescado, los garbanzos con espinacas, las papas con carne o el arroz con tomate y pimientos fritos.
El libro dedica además un amplio espacio a los platos de pescado, muy presentes en la tradición gastronómica de la zona, como el atún encebollado, los calamares a la roteña, las papas con choco o las almejas a la marinera. Junto a ellos aparecen también recetas de carne y postres tradicionales, desde la carrillada en salsa o el pollo con almendras hasta dulces como las torrijas, los pestiños, el arroz con leche o el tocino de cielo.

El recetario incluye igualmente elaboraciones que reflejan la influencia cultural que ha tenido la presencia de la Base Naval desde los años sesenta. Algunas recetas llegaron a Rota de la mano de familias estadounidenses y han acabado integrándose en las cocinas locales, como las lumpias, el chile con carne, el pavo relleno o la tarta de zanahoria. "Estas recetas son un verdadero regalo de familias americanas que vinieron a Rota y se quedaron", subraya Pilar Ruiz.
Recetas con mucho contexto
Cada una de las 75 recetas va acompañada de una breve historia sobre su origen familiar, anécdotas vinculadas a quienes la preparaban y referencias a los lugares y personas que las hicieron especiales. El libro incluye además fotografías de los platos, de las familias protagonistas y de rincones emblemáticos de la ciudad, con el propósito de que el lector pueda conocer también el contexto cultural y social del que surgen estas recetas.
La adaptación al público internacional también se refleja en los detalles técnicos. Las recetas están traducidas al inglés y adaptadas a diferentes sistemas de medidas para facilitar su preparación fuera de España. "Para nosotros 450 gramos, para ellos es una libra", explica Ruiz. El libro incorpora equivalencias entre gramos, libras, tazas o cucharadas, con el objetivo de que cualquier lector pueda reproducir los platos en su cocina.
Para las autoras, el proyecto tiene además un valor simbólico. Más allá del recetario, la intención es compartir una forma de vida ligada a la cocina pausada, a los productos locales y a la convivencia alrededor de la mesa. "Queremos que sirva como puente entre culturas, promoviendo la integración y el amor por nuestra tierra", resume Ruiz. En ese sentido, A Taste of Rota aspira a convertirse no solo en un libro de cocina, sino también en una forma de llevarse a casa un pedazo de la ciudad.
Hay que recordar que el libro tiene un carácter solidario al igual que los tres números anteriores. Todo lo recaudado se destinará a Afepa, la Asociación de Familiares y Enfermos de Parkinson. Además, es importante destacar la figura de Manu Reyes en la fotografía y el diseño.




