Salvador Pineda, figura emblemática de la cantera jerezana y del xerecismo durante décadas, ha alcanzado este día los 99 años, un hito que vuelve a valorar su extensa trayectoria vinculada al fútbol base de Jerez. Su nombre permanece asociado a la formación de generaciones de jóvenes futbolistas y a una dedicación constante que le ha convertido en referencia indiscutible en la ciudad.
Una vida ligada al sentimiento xerecista
El recorrido vital de Pineda está profundamente unido al Xerez y a su entorno deportivo, donde ha sido considerado durante años un "pilar fundamental" del desarrollo de la cantera. Su labor ha sido reconocida en múltiples ocasiones, consolidando su figura como uno de los grandes impulsores del fútbol base local.
En febrero de 2019 fue nombrado Xerecista de Honor del Xerez, un reconocimiento que le entregó el que fuera presidente de honor del Xerez CD, el añorado Rafa Verdú. El homenaje respondió a "una petición de la afición en reconocimiento a su dedicación y amor a nuestros colores”.
Salvador Pineda reside en la Residencia de Monte Alto, donde también convivió con otro histórico xerecista como Antonio Rodríguez, recientemente fallecido. Su vida, estrechamente ligada al deporte local, ha estado marcada por décadas de trabajo en la formación de jóvenes.
Su legado también se ha materializado en iniciativas como el Trofeo Salvador Pineda, impulsado por el Xerez Deportivo FC en reconocimiento a su contribución al crecimiento del fútbol formativo. Desde la propia entidad azulina han querido felicitarle públicamente, destacando que “una vida ligada a nuestros colores, a nuestra historia y al sentimiento xerecista que nunca se apaga”, añadiendo que “hoy es un día para reconocer, recordar y agradecer todo lo que representa para este club y su gente. ¡Felicidades, Salvador!”.
En la misma línea, la Tertulia Xerecista Ramón Molina también ha querido rendir homenaje al veterano formador. En sus palabras, han señalado que “nuestro querido amigo y miembro, Salvador Pineda, celebra nada menos que 99 años”, describiéndolo como “un ejemplo de pasión, compromiso y amor por nuestros colores”.
El paso del tiempo no ha diluido la huella de Salvador Pineda en el fútbol jerezano, sino que ha consolidado su imagen como símbolo de dedicación, memoria y continuidad en la cantera, un legado que sigue siendo recordado y celebrado.



