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Jaén pone coto a las copias digitales de imágenes religiosas: el Obispado regula los escaneos y reproducciones 3D

La diócesis exige autorización previa para digitalizar bienes eclesiásticos y refuerza el control sobre los archivos generados para evitar reproducciones sin consentimiento y ajenas a "la doctrina, la liturgia y la piedad"

  • Proceso de escaneado en 3D de una imagen.

La Diócesis de Jaén ha aprobado un protocolo pionero para regular el escaneo, la documentación digital y las reproducciones tridimensionales de bienes muebles eclesiásticos. La medida, impulsada mediante un decreto firmado por el obispo Sebastián Chico Martínez, busca reforzar la protección del patrimonio religioso ante el creciente uso de tecnologías capaces de generar copias digitales de alta precisión.

La iniciativa supone un paso adelante en el control de una práctica cada vez más extendida entre hermandades y cofradías. La principal ventaja de estos sistemas, y también uno de los aspectos que más demanda generan entre las corporaciones religiosas, es la posibilidad de obtener una réplica digital exacta de imágenes titulares y otros bienes patrimoniales, permitiendo una posterior reproducción absolutamente fiel a la original si es destruida por un incendio, por ejemplo, mediante impresión o modelado en tres dimensiones.

Sin embargo, estos procesos también plantean interrogantes sobre la propiedad y el uso posterior de los archivos digitales, especialmente cuando las reproducciones pueden realizarse sin control directo de los titulares de las obras o de la propia Iglesia.

Autorización obligatoria para escanear imágenes y bienes religiosos

Según ha informado el Obispado de Jaén, el protocolo tiene como finalidad “garantizar la adecuada tutela, conservación y custodia del patrimonio histórico-artístico y religioso de las entidades bajo la jurisdicción de la Diócesis de Jaén”.

La nueva normativa será de obligado cumplimiento para parroquias, hermandades, cofradías y demás entidades eclesiásticas. A partir de ahora, cualquier actuación relacionada con el escaneo o la documentación digital en tres dimensiones requerirá autorización expresa del Obispado.

Las solicitudes deberán incorporar una memoria detallada del proyecto, la identificación y currículum del profesional responsable, el presupuesto previsto y una declaración responsable que garantice la correcta custodia y confidencialidad de los archivos generados.

Especial protección para los archivos digitales

El protocolo establece que únicamente podrán autorizarse actuaciones con una “finalidad legítima (conservación, estudio, difusión, culto, etc.)” y siempre que no supongan un riesgo para la integridad física de los bienes.

Asimismo, la documentación obtenida será considerada en todo momento “documentación sensible”, por lo que deberá someterse a medidas específicas de protección.

Una vez concluidos los trabajos, el profesional encargado estará obligado a entregar todos los archivos y copias digitales al propietario del bien, sin conservar reproducciones ni duplicados.

Evitar reproducciones comerciales sin autorización

Una lectura relevante que implícitamente persigue el decreto es el control sobre el uso posterior de las copias digitales. La normativa pretende evitar que los modelos obtenidos puedan utilizarse para realizar reproducciones tridimensionales destinadas a su comercialización sin el consentimiento de los propietarios.

La diócesis pone así el foco en determinadas prácticas existentes en el sector, donde algunas empresas ofrecen a las hermandades paquetes completos de digitalización y varias copias físicas de las imágenes a cambio de conservar los derechos de reproducción de los modelos obtenidos.

El protocolo recuerda igualmente que cualquier reproducción o utilización de imágenes sagradas deberá respetar su naturaleza religiosa y ser compatible con “la doctrina, la liturgia y la piedad del pueblo cristiano”.

De esta forma, la Diócesis de Jaén establece un marco común para la aplicación de nuevas tecnologías al patrimonio eclesiástico, tratando de compatibilizar las posibilidades que ofrecen estas herramientas con la conservación, la protección jurídica y el control de los bienes religiosos.

La Diócesis de Jaén ha aprobado un protocolo pionero para regular el escaneo, la documentación digital y las reproducciones tridimensionales de bienes muebles eclesiásticos. La medida, impulsada mediante un decreto firmado por el obispo Sebastián Chico Martínez, busca reforzar la protección del patrimonio religioso ante el creciente uso de tecnologías capaces de generar copias digitales de alta precisión.

La iniciativa supone un paso adelante en el control de una práctica cada vez más extendida entre hermandades y cofradías. La principal ventaja de estos sistemas, y también uno de los aspectos que más demanda generan entre las corporaciones religiosas, es la posibilidad de obtener una réplica digital exacta de imágenes titulares y otros bienes patrimoniales, permitiendo una posterior reproducción absolutamente fiel a la original si es destruida por un incendio, por ejemplo, mediante impresión o modelado en tres dimensiones.

Sin embargo, estos procesos también plantean interrogantes sobre la propiedad y el uso posterior de los archivos digitales, especialmente cuando las reproducciones pueden realizarse sin control directo de los titulares de las obras o de la propia Iglesia.

Autorización obligatoria para escanear imágenes y bienes religiosos

Según ha informado el Obispado de Jaén, el protocolo tiene como finalidad “garantizar la adecuada tutela, conservación y custodia del patrimonio histórico-artístico y religioso de las entidades bajo la jurisdicción de la Diócesis de Jaén”.

La nueva normativa será de obligado cumplimiento para parroquias, hermandades, cofradías y demás entidades eclesiásticas. A partir de ahora, cualquier actuación relacionada con el escaneo o la documentación digital en tres dimensiones requerirá autorización expresa del Obispado.

Las solicitudes deberán incorporar una memoria detallada del proyecto, la identificación y currículum del profesional responsable, el presupuesto previsto y una declaración responsable que garantice la correcta custodia y confidencialidad de los archivos generados.

Especial protección para los archivos digitales

El protocolo establece que únicamente podrán autorizarse actuaciones con una “finalidad legítima (conservación, estudio, difusión, culto, etc.)” y siempre que no supongan un riesgo para la integridad física de los bienes.

Asimismo, la documentación obtenida será considerada en todo momento “documentación sensible”, por lo que deberá someterse a medidas específicas de protección.

Una vez concluidos los trabajos, el profesional encargado estará obligado a entregar todos los archivos y copias digitales al propietario del bien, sin conservar reproducciones ni duplicados.

Evitar reproducciones comerciales sin autorización

Una lectura relevante que implícitamente persigue el decreto es el control sobre el uso posterior de las copias digitales. La normativa pretende evitar que los modelos obtenidos puedan utilizarse para realizar reproducciones tridimensionales destinadas a su comercialización sin el consentimiento de los propietarios.

La diócesis pone así el foco en determinadas prácticas existentes en el sector, donde algunas empresas ofrecen a las hermandades paquetes completos de digitalización y varias copias físicas de las imágenes a cambio de conservar los derechos de reproducción de los modelos obtenidos.

El protocolo recuerda igualmente que cualquier reproducción o utilización de imágenes sagradas deberá respetar su naturaleza religiosa y ser compatible con “la doctrina, la liturgia y la piedad del pueblo cristiano”.

De esta forma, la Diócesis de Jaén establece un marco común para la aplicación de nuevas tecnologías al patrimonio eclesiástico, tratando de compatibilizar las posibilidades que ofrecen estas herramientas con la conservación, la protección jurídica y el control de los bienes religiosos.

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