La Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz ha presentado un escrito ante el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, en el que denuncia una "gravísima" falta de coordinación y asistencia en los servicios de emergencia durante el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz. El documento pone el foco en la actuación de los sistemas 061 y 112 en los momentos posteriores al siniestro.
El escrito, registrado por el bufete Administrativando Abogados, que coordina la defensa de los afectados, señala que el personal del Centro Coordinador de Emergencias Sanitarias 061 de Córdoba tuvo que gestionar las llamadas "con papel y lápiz" debido a un bloqueo total del sistema informático en el momento crítico del rescate. Esta situación, según la asociación, dificultó de manera notable la capacidad de respuesta inmediata.
Además, la denuncia detalla que los gestores de emergencias se vieron obligados a utilizar sus teléfonos particulares ante la caída de las redes oficiales y la imposibilidad de mantener contacto con el centro 112. "Solo la actuación de los profesionales, con muchos años de experiencia, hizo posible sacar adelante lo que, desde el punto de vista técnico, fue un caos", subraya el escrito.
La asociación también sostiene que la información sobre el siniestro no fluyó adecuadamente entre la Agencia de Seguridad y Gestión de Emergencias de Andalucía (ASEMA) y la Guardia Civil. Según las fuentes citadas, "no se cumplieron los protocolos básicos" de comunicación, lo que retrasó el conocimiento del número y estado de las víctimas hasta la llegada de la Guardia Civil al tren Alvia, 43 minutos después del accidente.
En el documento dirigido al presidente andaluz se advierte de que "es posible que esta falta de asistencia inmediata haya provocado más víctimas y heridos de mayor gravedad". A partir de estos hechos, la asociación solicita la apertura de una investigación exhaustiva y la depuración de responsabilidades tanto políticas como jurídicas.
Revisión de los protocolos
Asimismo, reclama la revisión inmediata de los protocolos de actuación del 061 y el 112, así como la entrega de toda la documentación e informes técnicos relacionados con la gestión de la emergencia. De forma paralela, se han presentado escritos de denuncia similares ante el Defensor del Pueblo, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios y el juzgado de instrucción de Montoro.
La asociación extiende sus críticas más allá del ámbito autonómico y apunta también a fallos en la coordinación a nivel estatal. Para ello, se apoya en un informe reciente de la Guardia Civil que señala que, en los primeros momentos, "existió una importante confusión inicial" debido al elevado volumen de llamadas. Según ese análisis, muchas comunicaciones se vincularon erróneamente con un tren Iryo, mientras que las alertas sobre el tren Alvia fueron interpretadas como incidentes de menor gravedad o confundidas con el mismo suceso.



