El presidente de la urbanización Pueblo Andaluz de Matalascañas, Francisco Sánchez, ha alertado sobre la preocupación de los vecinos ante la llegada de nuevos temporales tras el paso de la borrasca Francis, que ocasionó daños en el paseo marítimo y algunas viviendas de primera línea. Sánchez ha reclamado a los responsables políticos “voluntad” para ejecutar “soluciones reales y definitivas”, y ha descartado la propuesta del Ministerio de Transición Ecológica de retranquear el paseo marítimo.
Según Sánchez, tras la borrasca, se ha comenzado a movilizar maquinaria para implementar medidas provisionales, como la colocación de sacos de arena, piedras de gran volumen y la limpieza de escombros, con el objetivo de frenar el avance del mar. El presidente advirtió que estas intervenciones son insuficientes frente a la fuerza del oleaje previsto, que podría alcanzar los tres metros.
El dirigente vecinal ha señalado que la “salvación real” es el aporte de arena mediante una draga, que actualmente trabaja desde la zona de La Roca y se trasladará próximamente a la urbanización. Esta medida es crucial, dado que los meses de enero, febrero y marzo concentran las tempestades más intensas.
Sánchez ha recordado que los problemas de erosión del litoral de Matalascañas han sido advertidos durante años. Un informe del ministerio sobre la zona señalaba la pérdida masiva de arena y la necesidad urgente de aportes adicionales. Según el presidente, la erosión se debe a la ocupación de la duna por la urbanización y a los espigones construidos en la costa, que han reducido la llegada natural de sedimentos.
Obras sin ejecutar
El dirigente afirmó que se había aprobado un aporte de arena mediante draga hace ocho años, pero que no se había ejecutado hasta este año, ante el riesgo inminente de derrumbe de las viviendas. Frente a ello, Sánchez rechazó el retranqueo del paseo marítimo, argumentando que sería “una locura a nivel económico” y que implicaría indemnizaciones millonarias para las primeras y segundas líneas de Matalascañas.
En lugar de esa medida, los vecinos proponen soluciones alternativas basadas en estudios técnicos, como la creación de un “bypass” en los espigones que permita el retorno de arena a la playa y la instalación temporal de espigones flotantes, con el objetivo de proteger la costa sin afectar la urbanización.
Finalmente, Sánchez instó a los responsables a estudiar las causas reales de la erosión antes de atribuirla únicamente al cambio climático. Según explicó, el aumento del nivel del mar es de tres a cuatro centímetros anuales, mientras que la pérdida de litoral se debe en gran parte a intervenciones humanas, como la construcción de espigones. “Primero hay que entender qué está pasando, luego tener voluntad de ayudar y buscar soluciones definitivas, no paliativas”, concluyó.



