Más testimonios se van conociendo tras el grave accidente ferroviario registrado la tarde de este domingo en Adamuz, Córdoba, que hasta el momento ha dejado diez víctimas mortales tras el descarrilamiento de un tren de alta velocidad con más de 300 pasajeros y su colisión con otro convoy que circulaba por la vía contigua. El siniestro deja además al menos 25 heridos graves, según los datos confirmados por los servicios de emergencia.
El tren afectado, operado por Iryo, había partido de Málaga a las 18.40 horas con destino a la estación madrileña de Puerta de Atocha. A bordo viajaban 317 personas cuando, apenas una hora después, a las 19.39 horas, los tres últimos vagones descarrilaron, invadiendo la vía paralela por la que circulaba un convoy de Renfe con destino a Huelva, que también acabó descarrilando.
Un operativo de emergencia marcado por la complejidad del rescate
La magnitud del accidente obligó a desplegar un amplio dispositivo sanitario y de rescate. El servicio de emergencias 061 movilizó cinco UVIs móviles, un vehículo de apoyo logístico y cuatro Dispositivos de Cuidados Críticos de Urgencia (DCCU) en la zona del siniestro. Además, se instalaba un puesto médico avanzado en el edificio técnico de Adif para realizar el triaje, la atención inicial y la estabilización de los heridos antes de su traslado hospitalario.
El Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y el Hospital de Andújar, en Jaén, han sido activados de forma preventiva, con recursos preparados para recibir a posibles heridos que sean derivados. Las tareas de rescate están siendo complicadas en un escenario descrito como extremadamente difícil por los equipos de intervención. Francisco Carmona, jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Córdoba, explicó la dureza de las labores sobre el terreno al señalar que “hemos tenido que retirar a alguna persona fallecida para poder acceder a algún vivo. Están siendo labores complicadas, nada agradables de ver”.
Testimonios de los pasajeros y pésame de la Casa Real
Una pasajera que viajaba en uno de los trenes ha relatado que "todo ha sido todo terrible. Estaba medio dormida en el tren y he escuchado un porrazo muy fuerte. He volado por encima de todo el mundo. Me he quedado inconsciente y me he despertado en medio del pasillo”, describiendo el caos vivido tras el choque.
Salvador Jiménez, periodista de RTVE que viajaba en el tren procedente de Málaga, explicó que "hubo un momento en que parecía un terremoto y efectivamente había descarrilado ese tren. Llamaron inmediatamente por si había gente sanitaria que pudiera ayudar, cogieron martillos para romper las ventanas y al final nos han ido desalojando".
Como consecuencia del accidente, las estaciones de Atocha (Madrid), Córdoba, Sevilla y Málaga permanecerán abiertas durante toda la noche para dar alojamiento a los cientos de pasajeros que no han podido continuar su viaje. Asimismo, la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Córdoba, Sevilla, Málaga y Huelva queda suspendida durante todo este lunes.
Tras la tragedia, la Casa Real ha expresado “nuestro más sentido pésame a los familiares y allegados de los fallecidos, así como nuestro cariño y deseos de una pronta recuperación a los heridos”.




