La periodista Arancha Pérez Ponce, enviada del programa Y ahora Sonsoles, ha pedido disculpas tras la polémica generada por una imagen publicada en sus redes sociales frente a uno de los trenes que descarrilaron en Adamuz (Córdoba). El accidente, ocurrido el domingo por la tarde, dejó 45 fallecidos y decenas de heridos, y movilizó a numerosos periodistas hasta la zona para cubrir la noticia.
En su publicación, la reportera escribió: “La zona cero del dolor”, mientras posaba con gafas de sol y mirando hacia un lado frente al tren siniestrado. La imagen provocó división entre sus seguidores: algunos entendieron que también había vivido momentos difíciles cubriendo la tragedia, mientras otros consideraron que la fotografía mostraba una falta de sensibilidad hacia las víctimas.
Tras la ola de comentarios negativos, Pérez Ponce decidió eliminar la foto y ofrecer un comunicado en sus historias de Instagram: “Lamento profundamente y de corazón si mi publicación ha herido o molestado a alguien en estos trágicos momentos”, afirmó, subrayando que no pretendía faltar al respeto a los afectados por el accidente.
Reacciones encontradas
La publicación generó un debate sobre la forma en que los periodistas documentan sucesos trágicos y el uso de redes sociales durante la cobertura de noticias de alto impacto. Mientras algunos seguidores defendieron la profesionalidad de la reportera, otros cuestionaron la elección de posar frente a los restos del tren.
El descarrilamiento involucró al tren Iryo y un Alvia, provocando un saldo de 45 muertos y 152 personas heridas. La cobertura mediática inmediata convirtió cada gesto de los reporteros en foco de atención, aumentando la presión sobre quienes informan desde el lugar de los hechos. La polémica de Pérez Ponce evidencia cómo los periodistas deben equilibrar información, respeto y ética al comunicar tragedias.



