La llamada realizada por el maquinista de la compañía Iryo al centro de mando de Adif en Atocha en los instantes posteriores al grave accidente ferroviario de Adamuz ha salido a la luz y aporta nuevos elementos sobre lo ocurrido. El siniestro, que hasta el momento ha dejado 42 víctimas mortales, fue comunicado inicialmente como una incidencia técnica. Según adelantó Cordópolis, el conductor habló en esos primeros segundos de problemas en la circulación, a los que se refirió como “un enganchón a la altura de Adamuz”.
Ante esa primera comunicación, desde el centro de mando se le indicó que bajara “los pantógrafos –mecanismo articulado que transmite corriente eléctrica desde un cable aéreo de contacto–", una instrucción habitual ante determinadas incidencias eléctricas. El maquinista respondió que “más abajo no pueden estar” y añadió de forma inmediata que “de hecho, tengo el tren bloqueado”, dando a entender que la composición ya no podía continuar la marcha y que existía una situación anómala de mayor gravedad.
Daños, confusión inicial y todas las hipótesis abiertas
En una segunda llamada realizada, el maquinista no mencionó ninguna colisión entre trenes, aunque sí alertó de daños severos y de un escenario especialmente peligroso. En los audios conocidos se le escucha afirmar en dos ocasiones: “Es un descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua”.
En una de las comunicaciones indica: "Hola, Atocha, 6189, mira comunicarle que es un descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua. Repito: descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua". Consciente de la gravedad de la situación, el maquinista solicitó de inmediato refuerzos de emergencia: “Necesito que envíen, por favor, también un servicio de urgencia, bomberos y ambulancias”, indicó al centro de control, que le respondió que en ese momento no había más trenes aproximándose al lugar del siniestro.
En esos primeros minutos tampoco se comunicó desde el puesto de mando la presencia de otro convoy implicado. Según consta en los audios, desde el centro de control se informó al maquinista de que no había “ningún tren llegando” al punto exacto donde se encontraba detenido el tren de Iryo, un extremo que resulta clave para reconstruir la secuencia del accidente.
La difusión de estas grabaciones se produce mientras permanece abierta la investigación sobre las causas del siniestro. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha subrayado que “todas las hipótesis están abiertas”, en referencia a las posibles responsabilidades y factores que pudieron confluir en uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años.
