La reaparición de la droga en las calles del barrio de Santa María de Cádiz ha vuelto a encender la alarma entre sus vecinos, que denuncian un repunte del menudeo y de la inseguridad en la zona y aseguran que la situación les recuerda a los años más duros marcados por la heroína en las décadas de los 80 y 90. Tres décadas y media después, el vecindario rechaza de plano revivir aquella etapa y ha reaccionado con rapidez para organizar una protesta.
En apenas unas horas, residentes del barrio comenzaron a movilizarse y convocaron una manifestación para exigir medidas urgentes contra el tráfico de drogas y la delincuencia asociada. La protesta, explican, nace del hartazgo acumulado ante una situación que consideran fuera de control y que, sostienen, amenaza la convivencia diaria.


La preocupación llega a tal extremo que se están organizando patrullas para controlar la situación. En la noche del martes una vecina hablaba en representación de numerosos residentes: "Esto se hace es representación de los vecinos del barrio Santa María. Nosotros estamos siendo el pilar más fuerte, somos los que queremos el barrio realmente limpio de todo, porque somos familia y queremos una familia sana, limpia, que puedan salir a la calle, que puedan correr y que no se asusten".
La concentración ha sido convocada por la asociación de vecinos Las Tres Torres para este viernes a las 20:00 horas. La marcha partirá desde la sede de la entidad vecinal y pretende reunir no solo a residentes del barrio, sino también al resto de la ciudad en apoyo a una problemática que consideran ya insostenible.


La convocatoria se ha difundido a través de teléfonos móviles, estados de WhatsApp y redes de mensajería entre particulares, en una muestra de la preocupación creciente que existe en el entorno. Los vecinos aseguran que el problema ha evolucionado en los últimos meses desde el trapicheo habitual hacia episodios más graves vinculados a la inseguridad ciudadana, incluidos atracos cometidos a plena luz del día.
Los testimonios vecinales sitúan el principal foco de conflictividad en el entorno de las calles Botica, Mirador, Santo Domingo, Público, San Roque, la Merced y Sopranis. La protesta vecinal también se ha trasladado ya al espacio público con la aparición de numerosas pancartas en fachadas y balcones del barrio. Entre los mensajes más repetidos figuran lemas como "Los camellos al desierto" y "Queremos nuestro barrio limpio", convertidos en símbolo del rechazo ciudadano a la proliferación de puntos de venta de droga.

La reacción del Ayuntamiento
Ante esta situación, el alcalde de Cádiz, Bruno García, ha visitado la zona acompañado por el presidente de la asociación vecinal Las Tres Torres, Pepe Rodríguez. El regidor se ha comprometido a seguir el tema de cerca y ha realizado gestiones a través de la Subdelegación del Gobierno para tomar las medidas de seguridad necesarias.
La movilización supone además el regreso a un primer plano de la asociación vecinal Las Tres Torres, históricamente protagonista de las protestas contra la droga en el barrio durante los años 90. Para muchos residentes, la reactivación de este movimiento representa la recuperación de una voz colectiva que ya logró cambios en el pasado y que vuelve ahora a situar a Santa María ante un nuevo momento decisivo en su lucha contra el narcotráfico en las calles.




