Eliminar las listas de espera, es la principal promesa electoral de María Jesús Montero, candidata del PSOE-A a la Presidencia de la Junta, que está planteando la campaña como un plebiscito en torno a la Sanidad pública.
Desde el Parador de Cádiz, donde este viernes —con mucha polémica— se apuntalaron las listas electorales con las que los socialistas van a concurrir a las elecciones del 17 de mayo, Montero desgrana algunos detalles de lo que llama el Plan Montero para una "nueva Sanidad pública andaluza".
Este plan sitúa la eliminación de las listas de espera como prioridad absoluta e incluye compromisos concretos en plazos, financiación y contratación. La exministra de Hacienda y candidata socialista a presidir la Junta de Andalucía defiende que se trata de medidas ya aplicadas anteriormente durante Gobiernos socialistas y que, por tanto, sabe "cómo se hace": "Lo hicimos y lo volveremos a hacer", insiste.
Eliminar la espera en Atención Primaria, una prioridad
La medida más inmediata y llamativa de su propuesta es el compromiso de eliminar la demora en Atención Primaria en un plazo máximo de seis meses. Montero propone blindar este objetivo mediante una ley que garantice que los ciudadanos sean atendidos por médicos y enfermeras de atención primaria en un máximo de 48 horas. "
"Garanticemos por ley que los ciudadanos serán atendidos por los profesionales, médicos y enfermeras de atención primaria en un plazo máximo de 48 horas, que es lo que repercute en la calidad de la atención", asegura la candidata socialista.
Esa misma ley fijaría plazos máximos para otros niveles asistenciales: 30 días para pruebas diagnósticas, 60 días para consultas con especialistas hospitalarios e intervenciones quirúrgicas, 120 días para las patologías más frecuentes y 180 días para las más complejas. "Vamos a construir un sistema sanitario que no tenga listas de espera", resume Montero, quien insiste en que el modelo ya fue puesto en marcha durante Gobiernos socialistas en Andalucía.
3.000 millones anuales del nuevo modelo de financiación para la sanidad
Para financiar este plan, Montero vincula sus compromisos al nuevo modelo de financiación autonómica que el Gobierno de España ha acordado y que está pendiente de aprobación en el Congreso.
Ese acuerdo supondría que Andalucía reciba 5.700 millones de euros más al año, de los cuales se comprometió a destinar 3.000 millones anuales a la sanidad pública andaluza. Con esa inyección económica, Montero promete elevar la inversión por habitante, que según afirma se encuentra actualmente "entre las últimas" del conjunto de comunidades autónomas.
El dinero debe ponerse "al servicio de la gente y de los problemas que la gente subraya como los que más le preocupan". En ese sentido, destaca la necesidad de frenar la fuga de profesionales sanitarios formados en Andalucía que terminan ejerciendo fuera de la comunidad. Su propuesta pasa por converger salarialmente con la media nacional y crear condiciones para recuperar ese talento: "Tenemos que dignificar el ejercicio profesional".
18.000 profesionales nuevos y blindaje legal de los salarios del SAS
El plan incluye también un compromiso de contratación de gran escala. Montero calcula que será necesario incorporar alrededor de 18.000 profesionales sanitarios distribuidos por toda la comunidad para poder resolver las listas de espera en los plazos comprometidos.
El desglose es el siguiente: 5.000 médicos para aliviar la presión en Atención Primaria y especializada, 5.900 enfermeras y enfermeros para garantizar cuidados seguros, y el resto correspondiente a otras categorías como fisioterapeutas, técnicos, celadores, personal administrativo y otros perfiles.
En materia salarial, Montero propone blindar por ley que ningún salario base del Servicio Andaluz de Salud (SAS) esté por debajo de la media nacional, con una convergencia progresiva. Complementos de fidelización, incentivos al rendimiento y compensaciones específicas para profesionales en zonas de difícil cobertura o en hospitales comarcales formarían parte de este modelo retributivo. Además, anuncia un plan de retorno para los profesionales que salieron de Andalucía en busca de mejores condiciones.
Montero también aborda la carga burocrática que soportan los profesionales, prometiendo reducirla para que el tiempo de los sanitarios se destine a la atención directa, y anunció que se establecerán límites máximos de pacientes en atención primaria con el objetivo de garantizar al menos 10 minutos por consulta. "No puede haber menos", afirma.




