El Consejo de Hermandades y Cofradías de Cádiz ha inaugurado este miércoles el curso de formación cofrade 2026-2027 con una conferencia de monseñor José Antonio Satué Huerto, obispo de Málaga, en la iglesia de Santiago.
Bajo el título Recuperar las raíces de nuestra fe en Jesucristo, el prelado reflexionó sobre la importancia de volver, en pleno siglo XXI, a los fundamentos del cristianismo y mantener presente la figura de Jesús, el Hijo de Dios. Sus palabras invitaron a los participantes a examinar cómo viven hoy la fe, en ocasiones condicionada por elementos más superficiales que dejan en un segundo plano los valores que Jesús transmitió y que permanecen como parte esencial del Evangelio.
Las hermandades, espacios de acogida y pertenencia a la Iglesia
Monseñor Satué centró también su intervención en el papel de las hermandades y cofradías y en la manera en que Andalucía vive la Semana Santa, marcada por la dicotomía entre su dimensión religiosa y su vertiente cultural.
El obispo de Málaga destacó el sentimiento de pertenencia a la Iglesia que caracteriza al cofrade y, desde esa perspectiva, subrayó que las corporaciones deben tener la obligación de abrir sus puertas y acoger a todos. En esa llamada a la inclusión mencionó expresamente a gays, divorciados, niños y beatas, insistiendo en que no debe existir distinción ni discriminación dentro de las hermandades.
Anunciar el Evangelio más allá de la estética
El prelado defendió que las hermandades y cofradías deben ser vehículos para anunciar el mensaje de Jesús y transmitir su Evangelio. Esa misión, señaló, no puede quedar reducida al espectáculo ni a la dimensión estética de las manifestaciones cofrades.
En su reflexión, monseñor Satué insistió en que la Liturgia debe prevalecer, incluso en un contexto en el que la música y la estética tienen un peso destacado. La llamada del obispo fue, así, a recuperar las raíces de la fe y a hacer de las corporaciones espacios donde vivir y anunciar el cristianismo de manera auténtica.
El Consejo de Hermandades y Cofradías de Cádiz ha inaugurado este miércoles el curso de formación cofrade 2026-2027 con una conferencia de monseñor José Antonio Satué Huerto, obispo de Málaga, en la iglesia de Santiago.
Bajo el título Recuperar las raíces de nuestra fe en Jesucristo, el prelado reflexionó sobre la importancia de volver, en pleno siglo XXI, a los fundamentos del cristianismo y mantener presente la figura de Jesús, el Hijo de Dios. Sus palabras invitaron a los participantes a examinar cómo viven hoy la fe, en ocasiones condicionada por elementos más superficiales que dejan en un segundo plano los valores que Jesús transmitió y que permanecen como parte esencial del Evangelio.
Las hermandades, espacios de acogida y pertenencia a la Iglesia
Monseñor Satué centró también su intervención en el papel de las hermandades y cofradías y en la manera en que Andalucía vive la Semana Santa, marcada por la dicotomía entre su dimensión religiosa y su vertiente cultural.
El obispo de Málaga destacó el sentimiento de pertenencia a la Iglesia que caracteriza al cofrade y, desde esa perspectiva, subrayó que las corporaciones deben tener la obligación de abrir sus puertas y acoger a todos. En esa llamada a la inclusión mencionó expresamente a gays, divorciados, niños y beatas, insistiendo en que no debe existir distinción ni discriminación dentro de las hermandades.
Anunciar el Evangelio más allá de la estética
El prelado defendió que las hermandades y cofradías deben ser vehículos para anunciar el mensaje de Jesús y transmitir su Evangelio. Esa misión, señaló, no puede quedar reducida al espectáculo ni a la dimensión estética de las manifestaciones cofrades.
En su reflexión, monseñor Satué insistió en que la Liturgia debe prevalecer, incluso en un contexto en el que la música y la estética tienen un peso destacado. La llamada del obispo fue, así, a recuperar las raíces de la fe y a hacer de las corporaciones espacios donde vivir y anunciar el cristianismo de manera auténtica.
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