Carli y Edu se volvieron a unir en el Concurso al recibir el primero un emotivo pasodoble, escrito por su propio hermano.

Con una sonrisa pícara, entre el nerviosismo del momento y el que sabe que tiene una sorpresa bien guardada, se encontraban en camerinos dos hermanos que han formado parte de un grupo histórico del Carnaval de Cádiz. Eduardo Brihuega, el menor de los dos, fue destinado a Málaga hace once años cuando la empresa en la que trabajaba en Cádiz fue comprada por una multinacional. Desde entonces, dejó de salir en comparsas hasta que hace dos años, junto a su hermano Carli y el director Ángel Subiela, decidió emprender la aventura de volver a la comparsa gaditana con ‘Los doce’. “Una locura muy bonita, pero que no la volvería a hacer”, según cuenta el propio Edu, ya que tenía que ir varias noches de la capital de la Costa del Sol hasta la Tacita a ensayar. Sin embargo, este año fue invitado por el grupo malagueño de Jesús Gutiérrez ‘Guti’ y, como se suele decir, le picó el gusanillo. Tanto que ayer estaba como “un componente más” en las tablas del Gran Teatro Falla con la comparsa ‘Los vivalavida’.

Pronto acudió al camerino a saludarlo su hermano Carli, trabajador del propio teatro —aunque ya estaba fuera de su jornada laboral—, el célebre octavilla se fundió en un abrazo con su hermano y entre los dos comentaron las primeras impresiones del tipo y de lo que supone volver al teatro. “Ellos vienen con muchas ganas y con mucho respeto, es una comparsa muy trabajada”, comentaba una de las voces más destacadas del Carnaval de los últimos 25 años, refiriéndose al grupo malagueño. Todo ello sin saber la sorpresa que le tenían preparada, ya que minutos más tarde, la comparsa le dedicó un emotivo pasodoble que no es más que una carta “de hermano a hermano”.

Ya en el escenario, tras el primer pasodoble, se hablaban y se miraban entre ellos, porque entre los figurantes se hallaba el propio Carli, motivo de la letra que pasarían a interpretar. El pasodoble arrancaba con unos versos que hacían referencia a otro pasodoble de Juan Carlos Aragón, “Si yo fuera un enano de los que nacen ahora”. A partir de ahí el pasodoble se desarrolla mostrando facetas muy íntimas no solo de los dos hermanos, sino de toda la familia Brihuega Delgado. Una familia que tuvo una referencia en las tablas con su padre, don Carlos Brihuega y a su madre doña Rosario Delgado, creadora de numerosos tipos de las comparsas, entre otros, de Martínez Ares. Las lágrimas a punto de brotar.

Mención especial a la peña Nuestra Andalucía en la letra y repaso por alguna de las agrupaciones en las que los formaron parte como Calabazas, Los Condenaos o Los Piratas. Comparsas en las que ambos comenzaron tocando el bombo para luego dar el salto a la fila de delante. Eso sí, sin perder la elegancia y la humildad, herencia familiar. Eso no solo se nota en las tablas, sino cuando se habla con ellos y se les recuerda la magia de sus gargantas y con sonrisa vergonzante niegan la mayor. Ambos se reencontraron en un escenario para recoger una misiva que fue uno de los pasodobles más aplaudidos de la primera función de Preliminares del COAC y que, sin duda, se guardaran para el recuerdo del momento vivido desgranando el significado de la palabra hermano. 

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