El Grupo de Arquitectos Voluntarios de Emergencias ha sido distinguido con el ‘Reconocimiento Arquitectos de Andalucía’ por su compromiso, profesionalidad y servicio a la sociedad en situaciones de emergencia.
El galardón, concedido por el Pleno del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Arquitectos, pone en valor la participación de estos profesionales en actuaciones como la DANA de Valencia, el tren de borrascas que afectó a Grazalema y Málaga y el simulacro de tsunami desarrollado en la provincia de Cádiz.
Arquitectos que evalúan edificios tras una catástrofe
En estas intervenciones, el grupo aporta sus conocimientos para examinar los daños sufridos por los inmuebles, valorar su seguridad y prestar apoyo técnico a los dispositivos de emergencia.
El Consejo Andaluz ha destacado “el carácter ejemplar de esta iniciativa, que combina voluntariado, servicio público y cooperación con los sistemas de Protección Civil, poniendo de manifiesto la importante función social que desempeña la arquitectura más allá del ejercicio profesional habitual”.
El origen del GAVE se encuentra en el terremoto de Lorca de 2011. La necesidad de inspeccionar rápidamente los edificios afectados llevó a los servicios de emergencias a solicitar la colaboración del Colegio Oficial de Arquitectos de Málaga. Aquella experiencia evidenció la conveniencia de contar con profesionales formados y organizados específicamente para este tipo de escenarios.
Un equipo de unos 30 profesionales en Cádiz
El modelo se extendió posteriormente a Cádiz. El grupo participó en noviembre en el simulacro de tsunami de la capital gaditana junto a Emergencias 112. Su implantación estuvo impulsada por la colaboración entre colegios profesionales y por el Colegio Oficial de Arquitectos de Cádiz durante el decanato de Paula Vilches, además de la implicación de Isabel Suraña, antigua decana gaditana y actual presidenta del CACOA.
Su primera intervención real en la provincia se produjo tras las intensas lluvias que afectaron a las sierras de Grazalema y Ronda, donde trabajó coordinadamente con el equipo de Málaga.
Actualmente está integrado por alrededor de 30 arquitectas y arquitectos del colegio gaditano. Puede actuar en toda Andalucía y también en operativos nacionales e internacionales. Algunos miembros ya han mostrado su disponibilidad para una eventual misión de apoyo en Venezuela.
El Grupo de Arquitectos Voluntarios de Emergencias ha sido distinguido con el ‘Reconocimiento Arquitectos de Andalucía’ por su compromiso, profesionalidad y servicio a la sociedad en situaciones de emergencia.
El galardón, concedido por el Pleno del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Arquitectos, pone en valor la participación de estos profesionales en actuaciones como la DANA de Valencia, el tren de borrascas que afectó a Grazalema y Málaga y el simulacro de tsunami desarrollado en la provincia de Cádiz.
Arquitectos que evalúan edificios tras una catástrofe
En estas intervenciones, el grupo aporta sus conocimientos para examinar los daños sufridos por los inmuebles, valorar su seguridad y prestar apoyo técnico a los dispositivos de emergencia.
El Consejo Andaluz ha destacado “el carácter ejemplar de esta iniciativa, que combina voluntariado, servicio público y cooperación con los sistemas de Protección Civil, poniendo de manifiesto la importante función social que desempeña la arquitectura más allá del ejercicio profesional habitual”.
El origen del GAVE se encuentra en el terremoto de Lorca de 2011. La necesidad de inspeccionar rápidamente los edificios afectados llevó a los servicios de emergencias a solicitar la colaboración del Colegio Oficial de Arquitectos de Málaga. Aquella experiencia evidenció la conveniencia de contar con profesionales formados y organizados específicamente para este tipo de escenarios.
Un equipo de unos 30 profesionales en Cádiz
El modelo se extendió posteriormente a Cádiz. El grupo participó en noviembre en el simulacro de tsunami de la capital gaditana junto a Emergencias 112. Su implantación estuvo impulsada por la colaboración entre colegios profesionales y por el Colegio Oficial de Arquitectos de Cádiz durante el decanato de Paula Vilches, además de la implicación de Isabel Suraña, antigua decana gaditana y actual presidenta del CACOA.
Su primera intervención real en la provincia se produjo tras las intensas lluvias que afectaron a las sierras de Grazalema y Ronda, donde trabajó coordinadamente con el equipo de Málaga.
Actualmente está integrado por alrededor de 30 arquitectas y arquitectos del colegio gaditano. Puede actuar en toda Andalucía y también en operativos nacionales e internacionales. Algunos miembros ya han mostrado su disponibilidad para una eventual misión de apoyo en Venezuela.
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