Conflicto abierto de Israel con Cádiz

El alcalde de Cádiz, José María González, durante una entrevista realizada por La voz del sur. FOTO: JUAN CARLOS TORO.
El alcalde de Cádiz, José María González, durante una entrevista realizada por La voz del sur. FOTO: JUAN CARLOS TORO.

La Embajada ha hecho pública su repulsa a la cancelación del Ciclo de Cine Israelí que ha adoptado el Ayuntamiento, que entiende que entra en contradicción con la campaña Espacio Libre de Apartheid Israelí.

La Embajada de Israel en España ha hecho pública este viernes su repulsa por la decisión del Ayuntamiento de Cádiz de cancelar el Ciclo de Cine israelí que estaba teniendo lugar desde el pasado martes 26 de septiembre en el ECCO (Espacio de Cultura Contemporánea), dependiente del consistorio.

Según ha informado la Embajada en una nota, la suspensión del Ciclo de Cine Israelí es un acto de "censura cultural" basado en "criterios políticos, algo que nos recuerda épocas oscuras de la historia contemporánea". En un comunicado, la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Cádiz ha anunciado la suspensión del ciclo al comprobar que entra en contradicción con el acuerdo de adhesión a la campaña Espacio Libre de Apartheid Israelí, adoptado por la Junta de Gobierno Local en sesión celebrada el 12 de agosto de 2016.

La embajada ha indicado que es "inaceptable que instituciones públicas de un país amigo adopten medidas al dictado de organizaciones antiisraelíes y antisemitas. Las organizaciones y campañas dedicadas a boicotear a Israel en nada contribuyen a avanzar en el camino hacia la paz entre Israel y los palestinos, y tienen como objetivo demonizar no sólo al estado o al gobierno de Israel, sino también a todos sus ciudadanos y sus manifestaciones culturales o artísticas".

Por tanto, han lamentado que el alcalde, José María González, haya avalado esta decisión que "va en contra del interés que se había manifestado de invitar a empresas israelíes a su ciudad con el fin de crear empleo. Esta política sectaria y aislacionista va en contra del objetivo de atraer inversiones en la ciudad, siendo los ciudadanos de Cádiz los principales perjudicados".

El ciclo constaba de cuatro largometrajes de ficción que han tenido un amplio recorrido por diferentes festivales europeos. Antes de la suspensión se habían proyectado dos de las cuatro películas. "La cultura y el arte son y deben servir para establecer puentes y vínculos entre los pueblos", han expresado.

Finalmente, la Embajada de Israel ha apuntado que seguirá trabajando "para estrechar las relaciones culturales, artísticas, turísticas, científicas, tecnológicas y económicas con Cádiz y sus ciudadanos, y con toda España".

"No boicotea a individuos sino a instituciones gubernamentales"

La Asociación Pro Derechos Humanos ha recibido con "gran satisfacción" esta decisión del equipo de gobierno al entender que esta iniciativa "no boicotea a individuos o creaciones por el mero hecho de ser israelíes. El foco de esta campaña son las instituciones gubernamentales israelíes". En esta ocasión, dicen que "es la colaboración de la embajada israelí en la realización de la actividad propuesta en el ECCO, la que la hace incompatible con los compromisos de solidaridad establecidos. Esta consideración parte fundamentalmente del posicionamiento de las organizaciones e instituciones que promueven la defensa de los Derechos Humanos, y por tanto contrarias a la promoción del lavado de imagen de un Estado como el de Israel, que viola sistemáticamente los Derechos Humanos del pueblo palestino. Consideramos además que es una instrumentalización de la expresión cultural con la que estamos en desacuerdo".

La organización entiende que "el gobierno de Israel encarcela y tortura a artistas y destruye el patrimonio cultural palestino, no dudando en allanar, demoler o cerrar centros culturales, teatros, salas de exposiciones o conciertos. Israel boicotea desde hace más de 67 años a los artistas a través de la censura directa, el saqueo y destrucción de sus obras o las restricciones a sus movimientos en su propia tierra o hacia fuera, cuando se les niega el visado para participar en acontecimientos internacionales".

"El movimiento BDS pretende concienciar a la sociedad e instituciones de que el final de la violencia del Gobierno israelí contra el pueblo palestino pasa por presionarles y provocar un cambio interno y externo que aísle la política sionista israelí, tal y como se consiguió en Sudáfrica, de manera que se termine con el statu quo que hace inamovible la situación actual".

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