Cádiz vuelve a despedirse de un pedazo de su historia. Maype, en la esquina de Argantonio con Periodista Emilio López, cierra sus puertas. Sus propietarios, Yolanda Serrano y Manuel Jesús Díaz, lo han anunciado con una carta que ha circulado estos días entre sus clientes y en redes sociales, cargada de agradecimiento y de la tristeza inevitable que acompaña al final de una etapa.
El negocio procedía de otra pastelería en la plaza de Las Flores en 1983. Cuatro décadas de historia dulce que ahora llegan a su fin por una razón que se repite demasiado en el pequeño comercio: los costes, y especialmente el alquiler, que los actuales propietarios describen como "imposibles de asumir para un pequeño negocio".
Yolanda y Manuel tomaron las riendas de Maype en octubre de 2022 con la intención de preservar su esencia artesana. "Intentamos mantener viva una forma de trabajar artesana, cercana y honesta, cuidando cada detalle como se ha hecho siempre en Maype", escriben en su comunicado. Pero la realidad económica pudo más. "Aunque hemos luchado hasta el final, llega un momento en el que hay que tomar decisiones dolorosas".
La carta guarda un resquicio de esperanza. "Ojalá pronto pueda llegar una nueva gerencia que continúe esta historia, que vuelva a abrir sus puertas, encender las luces y llenar de nuevo el obrador con ese olor a dulce que tantos recuerdos guarda". Y el balance que hacen sus propietarios al despedirse habla de bombones, familias, celebraciones, niños eligiendo caramelos y clientes de toda la vida. "Maype era mucho más que una confitería: era un rincón de encuentro, de memoria y de cariño compartido en Cádiz".
El cierre de Maype no llega solo. Hace apenas unos meses, la Confitería El Pópulo echó el cierre definitivo, poniendo fin a una historia que arrancaba en 1849 y que había sobrevivido durante meses entre anuncios de cierre y prórrogas en la calle Pelota. Dos cierres en poco tiempo que dibujan una tendencia preocupante para el comercio tradicional gaditano.



