El PSOE de Andalucía ha puesto en marcha su web de campaña de cara a las elecciones autonómicas del 17 de mayo, con María Jesús Montero como protagonista absoluta. La candidata a la Presidencia de la Junta y secretaria general del PSOE-A lidera un programa electoral que no tiene desperdicio: 156 páginas de propuestas, más otro documento específico de 14 páginas dedicado en exclusiva a la sanidad pública. Todo, accesible desde la web de campaña junto a contenidos audiovisuales y el detalle de todas las medidas que Montero promete poner en marcha en cuanto llegue al Palacio de San Telmo.
El Plan Montero 2026 se presenta como la alternativa a lo que los socialistas califican de deterioro sistemático de los servicios públicos bajo el gobierno del popular Juan Manuel Moreno Bonilla. Si hay un tema que domina el programa por encima de todos los demás, es la sanidad. El bloque sanitario es el más extenso, el más detallado y el que concentra las propuestas más concretas. El PSOE andaluz lleva meses convirtiendo las listas de espera, la privatización sanitaria y la crisis de los cribados de cáncer en el principal argumento contra el gobierno del PP.
Cita médica ya o Moreno Bonilla 4 años más. La decisión la tienes en tus manos el 17 de mayo. pic.twitter.com/x7ofgxJUi2
— PSOE de Andalucía (@psoedeandalucia) April 29, 2026
El programa denuncia que casi una cuarta parte de la población andaluza, más de dos millones de personas, espera hoy una prueba diagnóstica, una consulta especializada o una intervención quirúrgica. También señala que más de 500.000 niños y niñas no tienen pediatra de referencia, y que Andalucía es la segunda comunidad autónoma donde más se tarda en acceder a la dependencia, con casi 500 días de espera. En 2025, casi 7.000 andaluces dependientes fallecieron sin recibir la atención a la que tenían derecho.
Para revertir esta situación, el PSOE propone un Plan de Rescate de la Sanidad Pública con medidas muy concretas: una inversión adicional de 3.000 millones de euros para equiparar el gasto sanitario por habitante al de las comunidades mejor dotadas, la contratación de 18.000 nuevos profesionales sanitarios, y la reducción de las listas de espera en los primeros seis meses de gobierno. También fija tiempos máximos: atención en medicina de familia en un plazo de 24 a 48 horas, primeras consultas especializadas en 30 días, pruebas diagnósticas en 30 días, e intervenciones quirúrgicas entre 60 y 90 días.
Pero el plan va más allá del corto plazo. Los socialistas proponen en su programa revertir los conciertos con la sanidad privada al vencimiento, aprobar una Ley de Garantía de Gestión Pública Sanitaria que blinde el sistema frente a más privatizaciones y recuperar lo que el documento llama la "soberanía sanitaria", incluida la capacidad diagnóstica y el control público del dato clínico.
Uno de los capítulos más sensibles es el dedicado a la crisis de los cribados del cáncer de mama. El programa exige verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, y propone una comisión de investigación, indemnizaciones para las víctimas, auditorías independientes y un decreto urgente de atención oncológica integral al que han bautizado como "SOS CÁNCER".
El segundo programa específico de sanidad —esas 14 páginas adicionales— profundiza todavía más en estas propuestas. Incluye desde una nueva Agencia Andaluza de Salud Pública Integral y la incorporación de psicólogos, fisioterapeutas, nutricionistas y podólogos a los centros de salud, hasta la promesa de que ningún andaluz tenga que recorrer más de 20 minutos o 15 kilómetros para llegar a un centro de salud. También plantea reforzar la salud mental con consultas en un máximo de 15 días y centros de crisis abiertos las 24 horas.
La vivienda, de problema social a pilar del bienestar
El segundo gran eje del programa es la vivienda. El PSOE la presenta directamente como el "quinto pilar del Estado del Bienestar", a la altura de la sanidad, la educación, los servicios sociales y las pensiones. Y eso se traduce en propuestas concretas: aumentar la inversión pública hasta el 1% del PIB andaluz, aprobar una nueva Ley Andaluza de Vivienda, poner en marcha un Plan 100.000 de vivienda pública asequible, duplicar el Bono Alquiler Joven y movilizar la vivienda vacía con fiscalidad activa para frenar la especulación.
El enfoque es claro: la vivienda no puede seguir siendo un bien especulativo. El programa quiere regular el mercado del alquiler, crear nuevos modelos de vivienda asequible e impulsar el acceso de los menores de 35 años a la primera vivienda con ayudas directas. Una apuesta que conecta directamente con la frustración de cientos de miles de jóvenes andaluces que ven cómo el acceso a un techo se aleja de sus posibilidades.
Educación: un contrato con la escuela pública
En educación, el programa también entra al trapo. Denuncia que desde que gobierna Moreno Bonilla se han cerrado 2.758 aulas en centros públicos, que las plazas de Formación Profesional privada se han multiplicado a más de 8.000 euros el ciclo mientras la juventud no puede estudiar en plazas públicas, y que las universidades públicas se asfixian financieramente mientras el Gobierno aprueba cinco nuevas universidades privadas.
La respuesta del PSOE se articula en torno a un "Contrato Educativo Andaluz": más recursos, reducción de la ratio de alumnos por aula, gratuidad efectiva, recuperación de la FP pública, coeducación, bienestar emocional, modernización de infraestructuras, digitalización con garantías y mejoras laborales para docentes y personal de administración y servicios.
Cuidados, economía y mucho más
El programa dedica también un bloque importante a lo que llama la Revolución de los Cuidados: convertir la dependencia y los servicios sociales en un verdadero pilar del bienestar, con un gran pacto andaluz de cuidados, refuerzo de la ayuda a domicilio y la teleasistencia, y un nuevo modelo residencial para mayores y personas con discapacidad.
En el plano económico, la apuesta pasa por la reindustrialización de Andalucía, la descarbonización como palanca competitiva, el impulso a sectores estratégicos como el agroalimentario, la minería sostenible y la industria digital, y un modelo de empleo de calidad. También se defiende la universidad pública bien financiada y se frena la privatización del conocimiento.
El programa se completa con propuestas de igualdad y feminismo, refuerzo del autogobierno andaluz, transparencia y lucha contra la corrupción, derechos LGTBI+, acogida de personas migrantes, un nuevo modelo cultural, impulso al deporte y refuerzo del sistema de emergencias y justicia.




